Utilizados y tirados en la cuneta
Pedro Ángel Acosta Rodríguez
*
Como
parado he tenido la oportunidad de realizar en La Palma un curso de vigilante
nocturno, sereno, por cierto en una academia privada, curso que en total hemos
realizado sesenta personas. Cada alumno cuesta
2.000 €, el mismo ha supuesto 120.000 €.
La
gran mayoría hemos dejado el curriculum en las administraciones, así como en
empresas privadas, y hasta la fecha nada de nada. La callada por respuesta está
siendo también la actitud de los catorce municipios palmeros en los que hemos
registrado nuestras solicitudes.
Me
pregunto para qué queman tanto dinero en cursos si después no trabajamos. Este
dinero lo ha puesto el fondo de empleo europeo y el mal denominado gobierno autónomo de canario, por lo tanto
sale de todos los contribuyentes, y todo para que parezcamos zombis buscando
trabajo y siempre la palabra no por respuesta.
Pero
claro, luego ves como en algunas administraciones públicas, como el propio
Cabildo, Centros de Salud, muelle de Tazacorte, etc.,
contratan vigilantes sin armas, solo para defensa personal, de empresas
privadas, fuereñas, pagando precios escandalosos. Puestos que perfectamente podríamos
desempeñar nosotros, porque es vigilancia sin armas, con la debida
cualificación al haber realizado un curso específico de 324 horas presenciales,
y que tan caro le ha costado al contribuyente.
El
trabajo para las compañías y los trabajadores foráneos, mientras los canarios
estamos en el paro, pasando hambre, un montón de dinero invertido en cursos de
formación de vigilantes nocturnos serenos para nada. Debe ser para agregar una
historia más al paro. Nosotros no pertenecemos a ninguna compañía, es decir que
nos pueden contratar cualquier ciudadano o empresa en la oficina de empleo en
la que figuramos apuntados por el gobierno autónomo, con nuestra titulación
registrada, estando cualificados para realzar dicho trabajo. Pero mi pregunta,
y la del resto de mis compañeros, aquí en La Palma, hasta sesenta. ¿Por qué no
nos tienen en cuenta? Me imagino que en otras islas será igual. Por lo menos en
las instituciones públicas, al ser cursos subvencionados, tanto por el fondo
social europeo como por el gobierno canario. Deberían tenernos en cuenta y
dejarse de tantas compañías foráneas, que el dinero es del contribuyente. Ciento
veinte mil euros para nada: estábamos parados y seguimos parados, mientras
otros hacen su agosto.
Las
empresas foráneas nos están agotando nuestros recursos, que lo estamos pagando
muy duro, con los sueldos más bajos que los del estado español, y la cesta de
la compra más cara. Nos preparamos y nos quedamos tirados en la cuneta, pero el
beneficio se lo lleva alguien.
* Coordinador
en Benawaré (La Palma) del Movimiento por la Unidad
del Pueblo Canario (Movimiento UPC)