VALENTÍA Y DIGNIDAD
AL COMPAÑERO MIGUEL RAMOS
RAMÍREZ
Jaime Sáenz *
Ante la valentía y
dignidad que mantiene contra la enfermedad.
Es
usted un compañero, amigo y hermano, con una filosofía del saber andar, que lo
ha hecho entrañablemente respetable y querido para cuantos hemos tenido la
honrosa oportunidad de su trato.
De
izquierdas hasta la médula, se ha mantenido fiel en la defensa del pueblo
llano, marcando diferencias con los que se auparon al movimiento nacionalista
canario, desde una supuesta lucha proletaria españolista.
Es
usted un luchador de barrio, chiquito, con un corazón generosamente grande, que
lo ha acrecentado en su bregar a favor del Archipiélago Canario, su patria.
Usted
Miguel, se ha crecido como puntal en los terreros de la lucha por la libertad
del hombre, y de su pueblo canario en especial. Sereno en el analizar y firme en sus creencias
sociales, a su sencillez y convicciones no le hicieron sombra los popes de la
política municipal cuando fue elegido concejal para la primera corporación
democrática de Las Palmas, tras la ansiada desaparición del cruento general
golpista.
Comprensivo
y tolerante hasta con quien lo contrarió, abierto al amigo, al compañero en la
brega contra la injusticia. Bajó de La Ladera de San Juan aupado por la gente
sencilla de su barrio, de la Isleta, de Las Palmas en general y no defraudó en
su quehacer como concejal. Nos dio las primeras 72 horas de música canaria en
la Plaza de Santa Ana, ayudó a cuantos de abajo pudo, y no lograron que claudicara
tras la componenda traidora que apartó a Manuel Bermejo de la Alcaldía de Las
Palmas, muy al contrario se hizo usted respetar hasta de aquellos
irrespetuosos.
No
cambió con los tiempos, como tantos de sus supuestos camaradas, que han dejado
patente la verdadera profundidad de sus convicciones proletarias, convertidas
en escalas de apoltronamiento. Miguel, usted en su navegar social, ha mantenido
ejemplar y honrosamente un mismo rumbo, siempre a babor. De usted tenemos
muchos mucho que aprender.
Usted,
que lleva más de 40 años en el terrero de la lucha anticolonial, que jamás
calumnió ni faltó a nadie, debería ser tomado como ejemplo, por aquellos
supuestos compañeros que tan alegremente publicitan las difamaciones de
elementos que medran sembrando p’al enemigo.
Compañero
y padrazo en dedicación continua y profunda, al igual que en el fraterno trato
con sus amigos, has surcado una estela en la que brillan tus enseñanzas de buen
hacer, tu diálogo afable, tu lealtad al compromiso social, a tu gente, tu
unidireccional caminar político en tu profundo sentido y compromiso de no dependentista, como diría Paco Bello.
En
Solidaridad Canaria, nos sentimos orgullosos de su compaña, de su alegría, de
su defensa a la cantera de la Unión
Deportiva Las Palmas, por su grito “Pío pío esto es mío”, de ser sus compañeros “por una lucha que nos identifique”
durante tantos años y tan corto tiempo.
Yo, mi
amigo, compañero y hermano, me siento honrado por sus tantos años de trato.
* Miembro de
SOLIDARIDAD CANARIA.