La verdad de las
relaciones Canarias-España
Parece ser que en la
miopía crónica de los canarios se está discutiendo cuánto petróleo hay en
Canarias, como si de eso dependiese nuestra independencia de España. Aun en el
hipotético caso de que no existiese ni una sola gota, al haber gas y petróleo
en Marruecos, Mauritania, Senegal, Guinea Bissau y Gambia, las posibilidades de
industrialización y desarrollo de Canarias siguen siendo las mismas, con o sin
petróleo, en "nuestras" aguas canarias-africanas. Además, las
posibilidades comerciales con nuestro continente (África) son inmensas en
multitud de sectores. ¿Por qué no se hace nada? Porque a la Metrópoli (Madrid)
no le interesa perder el fabuloso negocio "Islas Canarias Société Anonyme". Repasemos
nuestra historia.
Durante la mayor parte
del siglo XX la cacareada "Península"
(España) siguió una política llamada "proteccionista" (es decir, sometedora, paralizante) para "proteger" e
impulsar su industrialización (la industrialización de la
"Península"). Los excedentes de las "provincias"
exportadoras de productos agrícolas (Andalucía, Canarias, Valencia), junto con
las remesas de los emigrantes (incluidos los emigrantes canarios) e incentivos
fiscales, se utilizaron para desarrollar e industrializar Cataluña y el País
Vasco. A las "provincias" exportadoras como la colonia Canarias les
hubiese convenido una política librecambista, pero se sacrificaron nuestros
intereses canarios en aras de vascos y catalanes (intereses coloniales
"peninsulares").
De
(a) La crisis del
petróleo y la agitación social no hicieron sino impulsar la tendencia
"proteccionista" (es decir, sometedora y
paralizante), buscando comprar la paz social en un momento políticamente
delicado tras la muerte del dictador. Los políticos de entonces, entre los que
se encontraba el mediocre españolista Jerónimo Saavedra (PSOE), deciden que la
colonia Canarias ha de vivir de las subvenciones y de subcontratas, además de
la tremenda invasión de españoles para ocupar principalmente puestos
burocráticos. Era la forma más eficaz de acallar y anular el titubeante
nacionalismo de Unión del Pueblo Canario (UPC) y
seguir favoreciendo los intereses catalanes y vascos (los intereses coloniales
"peninsulares").
(b) En la
descolonización de la ex "provincia española" de El Sahara se produce
otro hecho significativo. Durante las negociaciones con Marruecos, éstos
"ofrecen" que la flota canaria, y sólo la flota canaria, pudiera
seguir faenando en el banco canario-sahariano libremente, tal y como se había
hecho tradicionalmente. El resto de la flota española, es decir, andaluces y
gallegos, tendría que pagar porque no eran sus aguas, sino "nuestras"
aguas (aguas canarias-africanas). Este "ofrecimiento" de Marruecos en
las negociaciones se utilizó como moneda de cambio para favorecer los intereses
comerciales andaluces y catalanes en el norte de Marruecos y con los fosfatos
de Bu Craa. El resultado,
como era de esperar, sería la desaparición absoluta de la flota pesquera
canaria.
(c) Tras la muerte de
Franco, los 10.000 millones del Plan de Desarrollo Pesquero "para"
Canarias del gobierno de Adolfo Suárez no se vieron en la colonia por ningún
lado, tan sólo algunas migajas que se concedieron a los armadores canarios para
que desguazaran sus buques, además de seducirlos con algunas subvenciones para
que no salieran a faenar, mientras que el grueso del dinero fue a parar a
Galicia para desarrollar una potente flota gallega (defensa de los intereses
coloniales "peninsulares").
Todo esto es incluso
mucho más sangrante si se tiene en cuenta que la única razón por la que se
otorgó a España el "protectorado" sobre El Sahara y Sidi Ifni fue por los "derechos históricos" de
los pescadores canarios que durante siglos estuvieron faenando en esas costas
africanas comprendidas entre el cabo Guir, cabo
Bojador y cabo Blanco con sangre y sudor. Sangre y sudor que, en última
instancia, ha servido para favorecer los intereses catalanes, andaluces o
gallegos (los intereses coloniales "peninsulares").
Cuando más tarde se eliminan
los puertos francos en la colonia Canarias y se negocia el REF
y la zona ZEC, el acuerdo final no tiene nada que ver
con lo que habían preparado los canarios. La verdadera razón metropolitana era
que había que proteger nuevamente los intereses comerciales catalanes y
andaluces en África y, especialmente, en Marruecos (los intereses coloniales
"peninsulares"). El resultado fue una zona ZEC
no competitiva, sino aherrojante, y una REF que no ha servido sino para destrozar las costas
canarias.
El resultado de todo
esto es que de
Ahora mismo están
discutiendo el petróleo "canario". Lo importante no es cuánto
petróleo hay en la colonia Canarias, sino qué hacer con ese petróleo, ya que el
transporte, comercialización y transformación de éste genera mucho más valor y
riqueza que la simple extracción. La respuesta estará, indefectiblemente, en
que la Metrópoli (Madrid) intentara terminar de impulsar la industrialización
de Andalucía y Cataluña, es decir, hacer como con los fosfatos de Bu Craa en El Sahara, que son
comercializados y transformados en sus fábricas de Cataluña, Andalucía, País
Vasco y Madrid, por una empresa catalana (FMC Foret). Decimos cuatro nombres: La Caixa
(Cataluña), Gas Natural (Cataluña), Repsol (participada por La Caixa) y el armador Fernández Tapia.
Quizás ahora entiendas
también el interés del gobierno metropolitano de hacerse con una participación
importante en Repsol a través de su hombre de confianza, Luis Rivero, el
presidente de Sacyr, ya que, controlando Repsol junto con La Caixa, puede decidir a dónde y a quién van el negocio del
transporte y la transformación del gas y el petróleo "canarios". Es
decir, una vez más se favorecerán los intereses industriales y comerciales de
Cataluña y Andalucía, o de Madrid, a costa de los canarios; y esta vez se hará,
encima, utilizando el propio petróleo "canario" para ello (los
intereses coloniales "peninsulares").
La razón es muy
sencilla: Andalucía es un feudo del partido socialista, de donde saca
muchísimos escaños; y el Partido Socialista catalán tiene un gran peso y aporta
muchísimos escaños. La representación parlamentaria canaria es mínima y sin el
peso específico de otras regiones. Además, los canarios no vamos a poder
competir en igualdad de condiciones con las grandes multinacionales coloniales
españolas a no ser que nos asociemos y "nuestros" políticos comiencen
de verdad a defender nuestros intereses canarios, lo que seguirá siendo
imposible mientras seamos simple y duramente una posesión colonial española en
ultramar ("Región Ultraperiférica").
España no es el
hermano mayor que nos "protege" de Marruecos (¡de risa!), España son
las cadenas que impiden nuestro desarrollo industrial, financiero y comercial,
es decir, humano y social. ¿No se dan cuenta de ello
"nuestros" políticos, empresarios e intelectuales.
Fuente: Mencey Capital Management (economistas).
Comunidad Canaria
en Londres, CCL ccl@live.co.uk
* Publicado en periódico
El Día, Sección Canarias, 21-03-2010