VIAJAR
ES
Eduardo
Vera
Viajar puede
hacernos tener perspectivas y reflexiones muy interesantes sobre nuestro
archipiélago. En ciertas ocasiones algunas personas, hablando sobre los
nacionalismos, dicen que "viajar es la mejor vacuna". Hacen
referencias a cerca de la falta de capacidad intelectual o una carencia de
interrelación social. Yo, a quienes tienen estos planteamientos, les comento lo
siguiente:
En mis
viajes por
Tenemos un archipiélago rico, unas islas bellísimas, una patria
envidiable en la que solo por motivos como la coacción
o como las amenazas, incluso procesos de genocidio y esclavitud, hasta
asesinatos o desapariciones selectivas, son las causas por la que no hemos
podido alcanzar la libertad y soberanía de Canarias como Estado, la identidad
nacional canaria. El haber convivido con gentes de todas las razas, las
etnias, los idiomas, los sexos, las religiones y
las nacionalidades me han hecho meditar y comprender la necesidad
irrenunciable de respetar
Sin lugar a dudas, los movimientos migratorios son realidad de los
pueblos, y los compatriotas canarios no somos excepción. Por ello no debemos
olvidar lo necesario que es tener, desde el control y la autoridad, una
política de integración e igualdad. Todo ello en su justa medida, sopesado con
la capacidad de carga del territorio y ecosistema de Canarias, pudiendo
garantizar la acogida y derechos de inmigrantes en Canarias. La identidad de
nuestros valores etnográficos y culturales, los derechos de los canarios tienen
que estar claramente reconocidos.
Probablemente, una de las mayores injusticias sufridas día tras día en
la actualidad de Canarias, es ver como los isleños somos espectadores de
nuestra tierra, no solo los que estamos fuera, incluso los que residen
habitualmente en las islas. ¿Cómo es posible que los isleños no seamos
protagonistas en Canarias? Tratando de responder con educación a esta pregunta,
sin dejarme llevar por mi corazón de canario apasionado y tratando de abreviar
la palabra que responde esta causa es "colonialismo". La fórmula de
anular los intereses de una ciudadanía, el método de excluir y ningunear a la
población local, urdir el engaño y la mentira; todo lo que haga que los
habitantes de un territorio pierdan la ilusión y desgaste la esperanza. Son por
estas razones y otras tantas, las que me hacen meditar la siguiente conclusión:
Es un deber de todo canario
luchar por la tierra isleña, sea desde dentro o desde fuera de nuestra
patria Canaria. Los nacidos en las Islas Canarias no debemos quedar
impasibles ante esta reivindicación, alcanzar una ciudadanía canaria en una
República libre y soberana; la descolonización y autodeterminación de Canarias
es un objetivo real e irrenunciable. Este año estamos alzados y preparados,
desde la paz para poner las bases de nuestra República soberana e
independiente. Las Naciones Unidas nos escucharán esta vez, el proyecto de
Eduardo Vera
3 de marzo del año 2009.