VIAJAR ES LA MEJOR VACUNA CONTRA EL COLONIALISMO

 

Eduardo Vera

 

Viajar puede hacernos tener perspectivas y reflexiones muy interesantes sobre nuestro archipiélago. En ciertas ocasiones algunas personas, hablando sobre los nacionalismos, dicen que "viajar es la mejor vacuna". Hacen referencias a cerca de la falta de capacidad intelectual o una carencia de interrelación social. Yo, a quienes tienen estos planteamientos, les comento lo siguiente:

 

En mis viajes por la Unión Europea, he podido observar cómo está vivo el nacionalismo alemán, el nacionalismo sueco, el nacionalismo francés, el nacionalismo inglés, el nacionalismo holandés o incluso el nacionalismo castellano del que muy poco se habla en los medios de comunicación. Evidentemente, en el mundo tienen que haber oportunidades para todos y la movilidad geográfica en una fórmula interesante. Pero no es menos cierto que en las mejores urbanizaciones de Alemania, de Castilla, de Inglaterra o de Francia no es nada fácil encontrar gentes desarraigadas o de otras razas a las tradicional o históricamente oriundas. Podemos aprender muchas cosas, entre ellas que somos humanos y más humanos de lo que nunca podríamos llegar a imaginar. Precisamente por ello, porque soy un hombre, desearía lo mejor para mi hijo. Los humanos nos organizamos, nuestra diferencia evolutiva y gran potencial está en este evento. Los canarios tenemos una identidad inquebrantable, el estar en el exterior nos hace crecer y avanzamos en la percepción de la vida y de nuestro entorno, igualmente reflexionamos sobre nuestra realidad archipielágica. En cada momento que regreso a mi tierra canaria, gracias a que he estado en el exterior, me doy cuenta en una dimensión indescriptible de lo engañados que estamos los Canarios.


Tenemos un archipiélago rico, unas islas bellísimas, una patria envidiable en la que solo por motivos como la coacción o como las amenazas, incluso procesos de genocidio y esclavitud, hasta asesinatos o desapariciones selectivas, son las causas por la que no hemos podido alcanzar la libertad y soberanía de Canarias como Estado, la identidad nacional canaria. El haber convivido con gentes de todas las razas, las etnias, los idiomas, los sexos, las religiones y las nacionalidades me han hecho meditar y comprender la necesidad irrenunciable de respetar la Carta Magna de las Naciones Unidas,  la que recoge los Derechos Humanos. La autodeterminación es un derecho de los pueblos. Un Estado independiente tras un proceso de descolonización, teniendo la ayuda de las Naciones Unidas será la mejor garantía de futuro y de libertad. Nuestra República Canaria es un objetivo legítimo y pacífico profundamente meditado. Gracias a los nacionalismos existen organizaciones que dan la vuelta al mundo. He llegado a trabajar en turnos de horario donde he sido la única persona de raza blanca en ese momento, o incluso el único que hablaba castellano. Desde estas experiencias, tengo una rotunda afirmación de la necesidad de autodeterminación y descolonización de Canarias, un territorio africano ocupado y manipulado por el Reino de España.


Sin lugar a dudas, los movimientos migratorios son realidad de los pueblos, y los compatriotas canarios no somos excepción. Por ello no debemos olvidar lo necesario que es tener, desde el control y la autoridad, una política de integración e igualdad. Todo ello en su justa medida, sopesado con la capacidad de carga del territorio y ecosistema de Canarias, pudiendo garantizar la acogida y derechos de inmigrantes en Canarias. La identidad de nuestros valores etnográficos y culturales, los derechos de los canarios tienen que estar claramente reconocidos.


Probablemente, una de las mayores injusticias sufridas día tras día en la actualidad de Canarias, es ver como los isleños somos espectadores de nuestra tierra, no solo los que estamos fuera, incluso los que residen habitualmente en las islas. ¿Cómo es posible que los isleños no seamos protagonistas en Canarias? Tratando de responder con educación a esta pregunta, sin dejarme llevar por mi corazón de canario apasionado y tratando de abreviar la palabra que responde esta causa es "colonialismo". La fórmula de anular los intereses de una ciudadanía, el método de excluir y ningunear a la población local, urdir el engaño y la mentira; todo lo que haga que los habitantes de un territorio pierdan la ilusión y desgaste la esperanza. Son por estas razones y otras tantas, las que me hacen meditar la siguiente conclusión:


Es un deber de todo canario luchar por la tierra isleña, sea desde dentro o desde fuera de nuestra patria Canaria. Los nacidos en las Islas Canarias no debemos quedar impasibles ante esta reivindicación, alcanzar una ciudadanía canaria en una República libre y soberana; la descolonización y autodeterminación de Canarias es un objetivo real e irrenunciable. Este año estamos alzados y preparados, desde la paz para poner las bases de nuestra República soberana e independiente. Las Naciones Unidas nos escucharán esta vez, el proyecto de la Constitución de nuestra patria será presentado en las principales instancias internacionales. Estoy dispuesto a seguir trabajando humildemente en pro de la independencia de Canarias que será conseguida en el año 2010

 
Eduardo Vera

3 de marzo del año 2009.