VIAJE
A TÚNEZ
Eduardo
Vera
Permítanme compartir con ustedes el viaje realizado a
Ha sido un viaje de vacaciones con mucha
intencionalidad para analizar uno de los países más desarrollados del
continente africano. Un recorrido por todo el país
visitando: ciudades árabes, oasis de montaña, zonas bereber (con sus cuevas trogloditas), áreas de beduínos y oasis de desierto. Es un país del norte
de África, con una amplia costa del mediterráneo entre Libia y
Argelia. La última publicación del Índice de Desarrollo Humano (IDH)
del año 2008, le otorga el puesto número 95 en el mundo. Por ejemplo:
Marruecos tiene el puesto 127, Mauricio tiene el 74, Seychelles
el 54, Malta el 36, España el 16, Suiza el 10 y Noruega e Islandia tienen
la misma puntuación (1). En 1957 obtiene su independencia de Francia.
Desde el 7 de noviembre de 1987 gobierna su actual mandatario.
Llego el 4 de abril del
A la llegada me espera un guía con un jeep, un hombre de piel tostada y con
gran amabilidad. La oscuridad de la ciudad a penas me permite tener noción de
dónde voy. Me explica que vamos por una zona nueva y de gente rica. Finalmente
llegamos a un Hotel lujoso y moderno para pasar la primera noche.
Por fin amanece, el concepto arquitectónico mezcla lo tradicional con la actualidad.
Empiezo a observar una cantidad importante de viviendas por concluir; con el
paso de los cientos de kilómetros, compruebo que es una tónica habitual en el
país. Es una nación con una parte de la población emigrada a
A penas visito la capital, me dirijo hacia el centro del país, a la ciudad
islámica de Kairuán donde se encuentra la ciudad
santa, probablemente la más importante del Magreb. No se permite la entrada al
lugar de rezo a quienes no somos musulmanes, pero nos permiten verlo desde una
de las puertas, las cuales están con una pequeña baranda de madera para impedir
el paso. El guía tiene que llegar a un acuerdo con un policía local para poder
visitar la mezquita sin problemas. Por lo que entendí, en varias visitas a
localidades tunecinas, existe muchísimo desempleo y en cada localidad se impide
a los chofers de jeeps enseñar el lugar a visitar,
solo pueden ser guías locales o de lo contrario se genera un ambiente tenso. En
frente de la mezquita hay unas casas con souvenirs. Entramos a una casa donde
confeccionan alfombras de manera artesanal, las mujeres no hablan con nosotros,
solo un hombre y cuando nos venimos a dar cuenta nos estaban vendiendo
alfombras. La entrada de la ciudad está llena de banderines e insignias
tunecinas, del mismo modo que ubicado de forma estratégica hay murales de
alguna personalidad; igualmente observo un número que se repite en algunas
fachadas "7".
Continúo hacia el sur, hacia una ciudad llamada Tozeur.
Alrededor de dicho asentamiento existen unos paisajes de una belleza
impresionante. Por el camino me voy dando cuenta de que existe una Túnez de dos
velocidades y enormes contrastes, sobre todo, entre otras cosas, en lo que
a medios de transporte se refiere. El transporte privado tiene unas diferencias
brutales tendentes a estar anclado en el pasado. El medio de transporte más
usado es la motocicleta. Es raro ver motos en buen estado de conservación,
están en su mayor parte destartaladas. El precio de una nueva ronda
los 1500 Dinares Tunecinos (1€= 1,8DT). Según mi guía me comenta que los coches
son muy caros y por eso la gente usa tanto las motos. Del mismo modo se pueden
ver por las calles carros tirados por burros, usan ruedas reutilizadas de
coches con un herraje metálico como chasis sobre el cual ponen una plancha de
madera. No tienen sillín, se sientan sobre la misma plancha que usan para
llevar materiales diversos. Este medio de transporte es usado sobre todo por
personas que se dedican a la agricultura. Al mismo tiempo usan bicicletas, ya
que los asentamientos y el país tienen enormes paisajes llanos y de gran
belleza.
En Túnez se han rodado, usando sus paisajes naturales, películas como
"Paciente Inglés" o "La guerra de las Galaxias".
Me llama la atención que la zona turística está acotada por
controles policiales en los que hay que hacer STOP, se continúa con el visto
bueno del guardia. En algunos casos las zonas turísticas son patrulladas en su
interior con guardia fuertemente armado, con ametralladora inclusive. La
sombra y preocupación por la seguridad es palpable.
Visito unos oasis de montaña, próximos a la histórica
ciudad-ruina de Midas, con unos palmerales bellísimos. Los nacientes de montaña
tienen unas cascadas bonitas. Lamentablemente, no hay un control de los puestos
ambulantes y del comportamiento de sus vendedores que llega a ser acosador. Los
vendedores preguntan nuestro idioma probando -"italiano, francé, anglé, español...?"- Están muy atentos con el oído y cuando te escuchan
hablar, nada más oír el español (ellos no dicen castellano) empieza un
repertorio invitándote a pasar al interior de sus tiendas "¡más barato que
Andorra y Prica, mejor que Carrefour!". Si
entras serás sometido a toda una batería de frases y vendettas,
llegan incluso a cogerte del brazo para que no te vayas. Finalmente el tunecino
se caracteriza por una amabilidad y es aparentemente tolerante. En este día
estuve en una de las minas de fosfatos más grandes del mundo,
curiosamente al otro lado del Atlas (Sahara Occidental), hay una magnífica mina
del mismo material preciado para diversas industrias.
Después de dormir en un hotel más modesto, sin tanta ostentación pero con todo
lo necesario y limpio. Empiezo a darme cuenta de la maravillosa gastronomía
tunecina, al mismo tiempo de su buen servicio de restauración, quizás en
recepción andan muy flojos pero el trato de los camareros es mejor y sobre todo
el metre es quien marca la diferencia.
Tras partir a Ksar Ghilane,
un oasis en el desierto del Sahara atravesando el lago salado Chot el Djerid, un lugar impresionate propio de otro planeta; observé algún que otro
pozo de petróleo, al mismo tiempo que había una refinería de
gas natural procedente de Argelia, según el guía: - "de allí se
llevaba a Italia"-. El oasis está preparado para los turistas, con
paseo a dromedario para ver atardecer rodeado por dunas del Sahara tunecino. Lo
que no me esperaba es el tremendo frío que pasé por la noche, las temperaturas
bajan tremendamente, unos 20º de diferencia entre el día y la noche.
Al día siguiente salgo hacia la visita más esperada con una importancia
personal elevada, visitaré la zona de asentamientos bereber.
En esta entrega, "Viaje a Túnez
(I)", narro el viaje desde el 04.04.09 al 09.04.09
En la siguiente, "Viaje a Túnez (II)", narro el viaje desde el 09.04.09 al 11.04.09