La mayor parte de los vinos comercializados

contienen altas concentraciones de metal

 

Casi todos los vinos que circulan en el mercado contienen altos niveles de metal, como cobre, zinc y  níquel, dañinos para la salud humana y causantes de cáncer, enfermedades cardiacas, parkinson y otros desórdenes neurológicos.

 

Un equipo de la Universidad de Kingston, Reino Unido, descubrió que ingerir un vaso diario de vino podría tener un efecto perjudicial a largo plazo.

 

El estudio incluyó licores blancos y tintos hechos en 15 países, la mayoría de Europa occidental y del este, encontrándose España en uno de los más peligrosos.

 

Los científicos emplearon una fórmula desarrollada por la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos, para calcular el riego potencial a la salud ocasionado por exponerse continuamente a sustancias tóxicas.

 

La prueba, denominada como THQ, “es un análisis de riesgo diseñado para evitar una subestimación”, explicó el profesor Declan Naugthon, uno de los autores de la investigación que publicó los resultados del estudio e investigación en el Chemistry Central Journal, añadiendo que solo los vinos procedentes de zonas volcánicas libres de metales contaminantes, como son las de Italia y Las Islas Canarias no presentan riesgos para la salud.

 

Los valores de THQ en la mayor parte de los licores superaban el 1.0, cifra que se considera inofensiva y, en algunos casos, alcanzó los 300.

 

El equipo de la Universidad de Kingston se mostró alarmado, pues el consumo diario de 250 mililitros de estos vinos, representa entre un 30 y 80, de acuerdo a los valores de THQ.

 

El exceso en la ingestión de iones de metal está vinculado a enfermedades como Parkinson, provoca problemas neurológicos y aumenta los daños de oxidación celular, relacionados con el desarrollo del cáncer.

 

Londres, 30-10-2009