EL
VIRREY ALAUITA ARREMETE CONTRA EL INDEPENDENTISMO CANARIO
Ághel
Morales
Todo aquel que para defender sus posturas
-del tipo que sean-, parte del insulto o la grosería, la poca o mucha razón que
tenía ya la perdió. Este arraigo popular del pueblo bimbache
se lo quiero aplicar a Jerónimo Saavedra, el Don que suelen anteponer a su
nombre creo que le queda muy grande, ante los insultos que, en sendas
entrevistas realizadas en dos periódicos coloniales como son Diario de Avisos y
la Opinión, arremete contra los independentistas a los que insulta de forma
grosera, no sabemos si para agradar a sus amos de Madrid o a sus amos de Rabat,
no importa quien sea el amo, si para Saavedra le guardan un cargo de medianero.
Este personaje, a quien la prensa
colonial tiene como un gran señor, pero que nosotros consideramos el peor
Presidente de la tahuresca Autonomía Canaria, sobre todo por los daños y perjuicios
que causó a nuestra Nación Canaria, con la donación al Reino de Marruecos de
importantes cantidades de dinero para que crearan una flota pesquera que
compitiera y acabara con la canaria. Permitió que nuestros pesqueros tuvieran
que soportar tripulación marroquí que no trabajaba y a la que había que pagarle
a preció de oro. En su época se firmó con Europa el triste acuerdo pesquero
hispano marroquí donde perdíamos nuestras aguas y se la hacíamos perder al
pueblo saharaui. Nuestros pesqueros fueron humillados por las patrulleras de
Marruecos, teniendo que pagar enormes cantidades de dinero como sanciones ante
la pasividad de este individuo y de sus amos de la metrópolis española. Se
cargó el sector tabaquero, el frigo, la agricultura y
tantas y tantas cosas de las que vivía nuestro pueblo y, que casualidad, de
todos estos saqueos a nuestra tierra, el mayor beneficiado fue siempre el
dictatorial Reino de Marruecos. Quizá por eso se le invita todos los años al
"lava patas" que celebran por allí. Quizá entendamos que Marruecos
está pagando sus favores a Saavedra y a otros pesoistas,
por la venta del Sahara Occidental y del patrimonio canario.
Saavedra también ha pecado de alta
traición a sus compañeros, siempre ha estado en las guerras dentro de su propio
partido y, afortunadamente para él, siempre ha salido victorioso. Ahora se
habla de que es un hombre de Coalición Canaria en el PSOE y creemos que los que
opinan así están en lo cierto, porque de todas sus decisiones siempre sale ganando
el paulinato. Se aprovechó del trabajo de su
compañero Arcadio Díaz Tejera en el desgaste del PP en la alcaldía de Las
Palmas, para darle a las primeras de cambio una patada en el culo y situarse de
cabeza de lista para conseguir la alcaldía. Fue el enemigo número uno de López
Aguilar a su paso por Canarias, lo dinamitó, lo torpedeó y le hizo la vida
imposible hasta que se lo quitó de encima y lo mandó de nuevo a Europa y colocó
al frente de su partido a alguien con poco criterio, con poca personalidad,
dócil y manejable y él seguir siendo el Rey y buscar en el futuro un pacto con
los coalicioneros o incluso con los peperos, pero lo importante es volver al poder. Lamentable
y triste situación para una Canarias con negro futuro y con la independencia como
única salida digna, para un pueblo que ya lleva demasiados años colonizado.
Los que conocíamos a Jerónimo Saavedra,
antes Momo, de la Universidad de La Laguna y lo vemos ahora, nos quedamos
estupefactos, pues el cambio que un día muy lejano prometió el PSOE, quien lo
ha ido dando de forma camaleónica y judista, ha sido
Saavedra aquí.
Nos preguntamos si seguirá siendo
aquella persona de sonrisa perenne, de frase dubitativa y de doble sentido, que
no se atrevía a hablar en público del viejo dictador y, que Dios le librara de
asistir a una manifestación o a una Asamblea en el Hall de la Universidad, eso
era cosa de alumnos y no de profesores, pero eso sí, hacía gala de no aprobar
nunca sus oposiciones por ser un aguerrido luchador contra el franquismo.
Aún lo recordamos de su época de
compañero-superior del Colegio Mayor san Fernando, al que hizo
"cambiar" de un recatado pudor machista en el aspecto sexual a una
mayor liberalidad que imbuía todas las facetas de la persona, fundamentalmente
las culturales. Aún recordamos el incidente con un infiltrado de la famosa
Brigada Social (especialista en tortura), que logró introducirse en una célula
de OPI, he hizo estragos entre sus filas; al pobre
Arcadio Díaz Tejera (hoy en las filas del PSOE y puteado todavía por Saavedra),
le costó vejaciones y torturas en la comisaría (salió con los muslos
amoratados) y al también pesoista Santiago Pérez
(otro de los odiados del PSOE por Saavedra); escapó gracias a que permaneció
escondido en casa del profesor Voituriez. Pues este
chivato se presentó a la asignatura en la que daba clase Jerónimo Saavedra, y
después de ponerle un fácil examen que hizo desastroso, pidió con insistencia
que Jerónimo le aprobara, al que Jerónimo atendió con una sonrisa en la boca,
pero nunca, al menos eso cuenta, aprobó, aunque el chivato salió presumiendo de
título. Bueno algo no cuadra.
Si recordamos la época de Saavedra como
presidente, se rodeó de gente que se llamaba socialista, pero que tenía dudosa
procedencia, todos recordamos al famoso Pedro Guerra y su foto con el cangrejo
de Falange en la portada de la revista La Voz del Valle. Gente que llenaba los
despachos engalanados con coquetería femenina de costosas flores y en realidad,
todos en aquella triste etapa nos quedamos perplejos, al observar la antigua
estirpe de estudiantes del modelito de turno del que "no quiero saber nada
de política", eso es "de gente poco elegante", es de
"rojos". Pasaron en pocos días de adorar al dictador, a ser
socialistas de toda la vida, como decían ellos. Además, han llenado las
oficinas, cobran buenos sueldos y la mayoría no han ganado oposiciones, sino
por el dedo socialista, mejor pesoista.
Esta nueva élite política, que ha
encabezado en los últimos años Jerónimo Saavedra, de sonrisa colgate, de chaquetas de corteinglés,
trajes de modelos de las más caras boutique, en el Pub de turno o en cualquier
palco VIC, tras un buen güisqui de marca, se permiten el lujo de atacar y
criticar a los independentistas por reclamar un derecho que tiene nuestra
Nación Canaria. Pero que incluso ejerciendo como españoles de supuesta
izquierda son verdaderamente repelentes, quieren a los trabajadores lo más
lejos posible, porque apestan a sudor, son mal educados, se ríen fuerte, no
saben comer con estilo y que pasen por UGT, que este sindicato les solucionará
los problemas y a la vez los meterá en el sistema que a ellos les va tan bien.
Es una pena, pero este individuo y sus pesoistas, han creado una nueva burocracia amparada en el
enchufismo, en el amiguismo, en la corrupción -tienen tres imputados en los
cargos del sumiso al saavedrismo, señor Pérez-, en
ser de buena familia -los que siguen manteniendo el colonialismo-, en la falta
de conciencia de clase -de la más pobre se entiende-, una burocracia de carnet
PSOE, tan peligrosa como la que en su día lo fue del Carnet-FALANGE; una
burocracia que no dudarán en cambiar de barco y bandera cuando el PSOE no les
pueda mantener sus prebendas.
Lo peor que tienen los pesoistas en este momento es que están bajo la bandera
proteccionista del REY SOL -Jerónimo Saavedra-, que desde su entarimado
enmoquetado y engalanado con coquetería, les ilumina con la luz que todo y
sobre todos los trabajadores pagan con sus puestos, -300.000 parados en estas
islas-, para que los pesoistas sigan ganando buenos
sueldos, no merecidos, no trabajados. De todas formas a Saavedra le da igual el
Reino de España que el Reino de Marruecos, lo único que le importa es mantener
sus privilegios, por eso vomita por su preciosa boquita asquerosos ataques a la
independencia.
Nos duele que Jerónimo Saavedra, donde
quiera que ha estado y con el ánimo de potenciar las
instituciones, lo que está potenciando es la tontería, el mal gusto y su
antidemocracia, si pudiera ilegalizaría a los independentistas como han hecho
sus compinches y los peperos con los independentistas
vascos, de hecho ya lo han intentado con Intersindical Canaria. Sigue con el
lujo innecesario, el oropel, el boato, y esto en unas islas que se hunden con
el paro creciente, la miseria, el coste de la vida que se sigue disparando y
este individuo lo único que le preocupa es atacar a los independentistas.
Ya es hora que alguien le diga a este
individuo que no se potencian las instituciones con floresillas,
trajes caros, moquetas, bandas de música, coches de lujo, palacetes, sino con
todo lo contrario, el trabajo serio y responsable y con sumo respeto a otras
fuerzas políticas, incluidas las independentistas. Hay que respetar para ser
respetado y usted no lo ha hecho, ha insultado sin motivo a los
independentistas, por lo tanto usted no merece ser respetado por éstos. Como
dice el mago: "pégate una papa”.