Voto cero a los actuales políticos

 

Pedro Ángel Acosta Rodríguez *

 

    Hace tiempo que vengo observando el sectarismo en Canarias en general y en La Palma en particular. Me refiero a algunos políticos que, aprovechándose de la nobleza y conformismo de nuestra gente, después de tanto tiempo en el sillón de mando, cuando disponen de algún trabajo pues “este no porque no es de mi partido, este sí porque tiene el carnet del partido…”, etc.

 

    Pienso que son malos políticos y un peligro para el sistema de pensiones y Seguridad Social, porque cuando a una persona se le niega el trabajo sectariamente es una oportunidad desaprovechada. El sistema sufre y corre el riesgo de fracasar. Cuando esto ocurre es porque hemos elegido políticos inadecuados para gobernar el sistema.

 

    El ciudadano tiene la oportunidad cuando lleguen las próximas elecciones de darles un voto cero y apartarlos de los dineros públicos, porque son un peligro, porque ya lo dice el refrán “quemar con pólvora ajena es muy fácil”, lo malo es cuando la pólvora es propia, esa si duele.

 

    Es más, si un pueblo se une y consigue las firmas suficientes se pueden anticipar las elecciones, pero claro, esto no lo informan porque no les interesa. Cuando vean que el pueblo despierta, que el pueblo es quien pone y quita… Dentro de poco tendremos la ocasión de ponerle un voto cero, que traiga la felicidad y la alegría que un mal día perdimos, así como la esperanza, que también se está perdiendo y la tristeza se está haciendo presente.

 

    Despensas vacías, con muy pocas oportunidades de llenarlas, despensas que en nuestra tierra han cerrado, cambiadas por productos foráneos; nuestros agricultores, ganaderos y pescadores se arruinan mientras otros se enriquecen. Con los productos de fuera y las empresas extranjeras han conseguido, de alguna manera, convencer al pueblo canario de que es más rentable traer que producir.

 

    Ya hemos comprobado que ha sido un completo fracaso. Todos hemos oído la barbaridad de que quieren subir los transportes un 40 por ciento. Si Canarias actualmente tiene la cesta de la compra más cara que todo el Estado español, con este 40 por ciento ya nos podemos imaginar el hambre que podemos padecer.

 

    Y tienen la cara de presentarse en las próximas elecciones. Dios quiera, repito y repito, que consigan votos cero.

 

    Como coordinador del Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario (Movimiento UPC) en La Palma, estoy por toda la isla, hablo con mucha gente, y les puedo asegurar que son más las gentes tristes que las alegres. Nuestra tierra, que fue llamada Islas Afortunadas, ha pasado a llamarse Islas Desafortunadas.

 

    Canario, hay que rebelarse, que poco a poco están apagando la luz de nuestra tierra. Nuestra cultura cada día está más perdida. Nuestras costas arrasadas por una injusta ley, sin compasión ni respeto con nuestras costumbres. En la costa, nuestra gente tiene que hacer huelga de hambre para que les escuchen.

 

    Quienes dicen representarnos son los que deberían decir que nuestras costas no se tocan, y mucho menos derribar nuestra cultura. Más bien ayudar a mejorar, porque un pueblo sin cultura, sin sus costumbres y sin su historia no vale para nada, es un pueblo muerto, y yo quiero mi tierra viva y sus costumbres, su cultura y su historia que nadie las toque, que son nuestras y que no vengan los forasteros a manipular y a expoliar.

 

    Sin ir más lejos, cuando el boom de la construcción, la cantidad de empresas bárbaras que llegaron y salían con todas las alforjas llenas y aquí. De invertir nada, sino llevar.

 

    Me pregunto qué tiene Canarias que todos llevan, cómo es que vienen tantos, incluso algunos buscando parientes para ver como se quedan, y los de aquí no pillan nada, ni viviendas, y nuestros políticos con sus buenos sueldos.

 

    Espero que con esta experiencia que ha tenido el pueblo canario y sobre todo La Palma, la que más ha llevado el gran palo porque en esta isla se podían poner fábricas de derivados del plátano, el aloe vera o el aguacate y algunos productos más, e incluso podríamos producir nuestra propia luz, sin necesidad que empresas advenedizas vengan a hacer lo que podríamos hacer nosotros.

 

    Lo teníamos todo y no tenemos nada. Ya va siendo hora de que recuperemos lo nuestro. Primero lo nuestro y después, si procede, lo fuereño. Eso es lo que los componentes del Movimiento UPC queremos para nuestra tierra, que hace seis siglos que estamos aguantando foráneos e intrusos. Todos obtienen beneficios menos nosotros.

 

 

* Coordinar en La Palma (Benaware) del Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario (Movimiento UPC)