David Delgado
Lo ha
vuelto a repetir. Lo de Jerónimo Saavedra es de absolutista “ilustrado”. Si no
tuvo reparos en exteriorizar su “talante” al manifestar que
Las
declaraciones de Saavedra se producen tras las protestas de comerciantes y
vecinos de
Jerónimo
Saavedra, más allá de las distinguidas personalidades de clase alta y los
círculos culturales más refinados, sólo ve a un proletariado inculto y
engorroso que no agradece su gesto, “por amor a la ciudad”, de dedicarse a
gobernar en un insignificante municipio como Las Palmas de Gran Canaria. ¡Con
lo duro que es esto para alguien de su talla, que estuvo en las altas esferas
políticas de la metrópoli!
Sus palabras
textuales fueron las siguientes: “Yo les recomendaría [a comerciantes y
vecinos] que cojan el avión, vayan a Madrid y paseen por
Según
Saavedra, los vecinos afectados por las obras y los comerciantes que temen que
quiebren sus negocios deben resignarse al caos circulatorio en La Isleta,
porque así funcionan las cosas en Madrid, nada más y nada menos que en las
calles Serrano y Goya. Y encima esto es cultura para el pijoburgués del alcalde quien, para sentenciar, remató
nuevamente su postura con un rotundo “y punto”.
Porque
así son las cosas. Los trabajadores asalariados y los pequeños comerciantes que
no han estado en la ópera de Salzburgo ni en la capital del reino, esas clases
bajas iletradas, no tienen derecho a recriminar al señorito Saavedra que
está bien y que está mal, pues él, que es una persona cultivada, sabe
mucho más que todos nosotros “y punto”.
La
arrogancia del alcalde no sentó nada bien obviamente en el sector comercial del
Puerto. Este sector, que sufre considerablemente los efectos de la recesión
económica imperialista, considera clave el presente mes de agosto para corregir
las malas cifras de ventas de todo el año.
José
Miguel Batista, propietario de una tienda de la zona, aseguró que: “estamos
planteándonos muy en serio denunciar al Ayuntamiento y a la empresa que realiza
la obra por las molestias que está ocasionando”.
Saavedra
demuestra una vez su absoluto desinterés por los problemas de los trabajadores
y pequeños comerciantes, que son quienes están padeciendo realmente la crisis
del sistema, y su indiferencia la evidencia con desprecio y altanería.
Esta
es la verdadera cara de la socialdemocracia. “Socialistas” de boquilla y
capitalistas en
(*) David
Delgado es miembro del Comité Central del Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias (PRCC)