ALZAMIENTOS,
MOTINES Y REPRESIÓN EN CANARIAS
Eduardo Pedro García Rodríguez
Después
de finalizada la invasión y conquista de las diferentes islas, el sometimiento de
los vencidos no fue total tal como los conquistadores hubiesen deseado,
produciéndose en diferentes épocas y por distintas causas alzamientos contra el
férreo gobierno que mantenían los estamentos dominantes en las islas y que, con
diferentes métodos continúan manteniendo.
Durante los alzamientos y motines protagonizados por
el sufrido pueblo Canario, los poderes dominantes no han dudado un ápice en
emplear los métodos represivos más inhumanos, sanguinarios y desproporcionados.
Desde pasar a cuchillo a poblaciones enteras, colgar masivamente en murallas
y plazas, extrañar y condenar a galeras,
hasta las prácticas relativamente recientes de arrojar a los detenidos al mar
introducidos en sacos, atados de píes y manos y con un peso añadido (Pandullo)
para asegurar el hundimiento del condenado, o arrojarlos a profundas cimas como
la de Jinamar en Tamaránt (Gran Canaria) la injusta represión llevada a cavo en
esta colonia por el caciquismo y sus esbirros alcanzó tal magnitud que incluso
escandalizó a la “sufrida” y “perseguida” iglesia católica una ves que ésta
estuvo bien asentada con el poder, veamos una carta súplica dirigida al General
Franco por el Obispo de Canaria, Antonio Pildain y Zapiain, rogando la
conmutación de la pena de muerte al patriota Juan García Suárez “El Corredera”,
la cual dice textualmente:
“Excelentísimo Señor don Francisco Franco Bahamonde,
Jefe del Estado Español.
Excelentísimo Señor: Yo, Antonio Pildain y Zapiain,
obispo de la diócesis apostólica de Las Palmas, me veo en la obligación, como
pastor de almas y padre espiritual de los canarios, de pedirle la conmutación
de la pena capital de Juan García Suárez, condenado a muerte en un consejo de
guerra celebrado en esta plaza. Esta muerte sería muy mal vista en Canarias,
donde no pasó nada, puesto que todas las barbaridades que aquí se cometieron
fue por parte de los nacionales y no de los republicanos. No quisiera ahondar
mucho en el tema y recordarle a V.E. todo lo que ocurrió en esta isla, y
especialmente en la sima del Jinamar, donde murieron miles de personas.”
También son mudos testigos de estos horrendos crímenes
los profundos pozos naturales como en
Las Cañadas del Teide, donde eran arrojados
de manera masiva, o enterrarlos en los montes, estas han sido algunas de
las fórmulas represivas sufridas por los canarios. Sin que entremos a reseñar
los diferentes métodos de tortura empleados en sus cuarteles por las
denominadas fuerzas de seguridad del Estado Español en Canarias, entre las que
era frecuente introducir las cabezas de los interrogados en unas bañeras donde
se depositaban los orines y excrementos de los cuarteles.
Vamos a dar un breve repaso a algunos de los
alzamientos y motines que han tenidos lugar en el transcurso de nuestra
historia colonial, los cuales narraremos en la forma más breve posible para no
aburrir al posible lector y, para no extendernos en exceso en unos hechos que,
aunque son conocidos ya que han venido jalonando nuestra historia reciente, han
sido poco divulgados, y que, en todo caso, son prácticamente desconocidos por
las generaciones actuales.
Año 1475: Después de dos días de movimiento popular
contra la tiranía de los asesinos Diego García de Herrera e Inés Peraza,
liderado por el joven Juan Mayor, el lunes 20 de agosto, se reúnen gran número
de vecinos ante escribano, y dan extenso poderes a Juan Mayor y Juan de Armas
(canarios) para que, pasando a
Los
emisarios llegaron a España, pero enterado previamente de su llegada, Pedro
García de Herrera, primogénito de Diego de Herrera, los izo seguir por cuatro
forajidos de su confianza los cuales una jornada antes de llegar a Córdoba, los
asaltaron, robándoles los documentos y secuestrándolos los mantuvieron
encerrados hasta que la reina enterada del asunto ordenó ponerles en libertad.
Mientras tanto, en Lanzarote Diego de
Herrera y su mujer continuaban atrincherados en su casa fuerte auxiliados por
unos cuantos vasallos que les permanecían fieles. Casualmente en diciembre de
1476, aportó una carabela portuguesa y los vecinos que continuaban formados en
consejo, decidieron embargarla fundándose en la guerra que mantenía la corona
de Portugal con la de Castilla. Herrera creyó oportuno aprovechar la ocasión
para vengarse de sus enemigos y tratar de recuperar parte de su poder y envió
secretamente a su hijo Fernán Peraza a negociar con el capitán de carabela la
ayuda de éste y la de los marineros, a
cambio de una buena recompensa si conseguían con la tripulación y los pocos
soldados que le habían permanecido fieles, detener a los principales vecinos
sublevados.
Después de conseguir liberar a la tripulación
portuguesa, estas en unión de las tropas de Herrera consiguen tomar por asalto
En cuanto a los sobrevivientes a las iras de Herrera,
debieron tener algún tipo de protección por parte de
Año 1487: Muerto el Señor consorte de las Canarias,
García de Herrera el 22 de junio de 1485, en su casa fuerte de Ventancuria, la
viuda distribuye la herencia entre sus hijos, desheredando al primogénito Pedro
García de Herrera por ser distraído,
el segundo Sancho de Herrera, obtuvo cinco dozavas partes en las rentas y
producto de Lanzarote y Fuerteventura, con la propiedad de los islotes de
Alegranza, Graciosa, Lobos y Santa Clara; doña María de Ayala recibió cuatro
dozavos en aquellas mismas dos islas y doña Constanza los tres dozavas partes
restantes. Fernán Peraza, hijo mimado por su madre heredó por mejora de ella
las islas de
Las continuas tropelías, exacciones y vida licenciosa
llevada por el joven y pervertido Fernán Peraza, que las quejas llegaron al
trono de España, mandado a llamar a
Retornado Fernán Peraza a su feudo de
La tiránica actitud de Fernán Peraza, terminó por
colmar la paciencia del pacífico pueblo gomero, produciéndose un alzamiento
generalizado en toda la isla. Peraza y su mujer en la isla quien los
defendiese, y custodiado por una guardia de lanzaroteño que estaban a su servicio se encerraron en la torre o
fortaleza que está situada en la llanura de San Sebastián, y allí se
defendieron algunos días de los ataques de los gomeros, que los tenían
sitiados, con deseo de vengar los agravios de era victimas.
Viendo Fernán Peraza, que le era imposible sostener
aquella situación por mucho tiempo, encontró el medio de enviar un mensaje a su
madre residente en Lanzarote solicitando ayuda contra los sublevados. Al
recibir el mensaje Inés Peraza, reunió a algunas tropas con las que contaba en
aquel momento y en dos carabelas y algunos barquichuelos que estaban en la rada
las envió al Real de Las Palmas con una carta dirigida a Pedro de Vera,
solicitándole ayuda para su hijo, en virtud de los pactos que mantenía con
Los sitiadores al ver la llegada de la flotilla
comandada por Vera, al prever que en ella venía gran cantidad de tropas de
El General Vera desembarco tranquilamente, sabiéndose
dueño de la situación, siendo recibido como un salvador por Hernán Peraza y su candorosa
esposa, que se apresuraron a obsequiarle con esplendorosos banquetes y
festejos, mientras que escuadrones de canarios perseguían a los gomeros huidos
por los agrestes montes de la isla, apresando indistintamente tanto a
sublevados como a inocentes, en cantidad de más de doscientos, entre hombres mujeres
y niños, los cuales fueron embarcados por Vera hacía Canaria, y posteriormente
para España, donde fueron vendidos como esclavos, de esta manera cobro Vera los gastos de la expedición en
ayuda de Peraza.
La experiencia vivida no le sirvió a aquel mancebo
soberbio y rencoroso para modificar su actitud hacía sus indefensos vasallos.
Cuando se consideró seguro en su dictatorial gobierno de la isla, volvió a
repetir con más crudeza si cabe, sus actos de despotismo, de arbitrarias
rapacidades y de ruines venganzas.
Arrastrado por sus vicios y no contento con su mujer, violaba a cuantas jóvenes destacaban en la
isla por su gentileza y hermosura. Entre éstas destacaba una llamada Iballa,
que habitaba en guahedún en unas cuevas del mismo nombre, la cual Peraza quería
hacer victima de sus livindosos deseos. El viejo Pablo Hupalupu, hombre mascota
y adivino, al que tenían por favorecido de espíritus superiores, advertido de
la ofensa que el tirano meditaba convocó a sus parientes y amigos más próximos
en un islote cerca de Tagualache, que después sería conocido por
Puestos de acuerdo lo conjurados con Iballa,
decidieron que esta diera una cita al fogoso Peraza, en la cueva de Guahedún
donde le recibiría acompañada de una vieja parienta que estaba en el secreto y,
a una señal convenida apresarían al tirano. Hernán Peraza, no tardó en acudir a
la llamada de la bella Iballa, haciéndose acompañar de un paje y un escudero,
sin sospechar de la celada que se le preparaba, entró solo encueva, en cuanto
traspasó la puerta de ésta, comenzaron a oírse unos silbidos en los alrededores
siendo esta la señal de los conjurados para pasar a la acción. Inmediatamente
cercaron la colina donde se ubica la cueva y, deteniendo al paje y al escudero,
creyeron asegurada su venganza. Iballa para disipar cualquier sospecha de su
complicidad en el acto, instó al tirano a que se disfrazara de mujer y huyera
antes de que sus parientes llegaran a la cueva. Ante la imprevista sorpresa,
turbado por la situación el galán acepto ponerse unas sayas y una toca; pero la
vieja, que seguía los acontecimientos gritó a los suyos: «Ese es, prendedle».
Peraza que la oyó, retrocedió y despojándose de las ropas femeninas, tomó la
adarga y sacando su espada se adelantó con animo decidido hacía los asaltantes.
En lo alto de la cueva estaba apostado un pariente de Iballa llamado Pedro
Hautacuperche, quien al ver salir a Peraza le arrojó su banot con tal fuerza y
puntería que le atravesó el pecho matándolo en el acto. Al verle caer los
sublevados ajusticiaron también al paje y al escudero, fieles servidores de los
desmanes de su señor. Al ver consumada su venganza, los sublevados gritaron «Ya
se quebró el gánigo de Guahedún» aludiendo a que con aquel acto, quedaba roto
cualquier pacto que hubieran mantenido con la casa de Peraza, pactos que
acostumbraba sellar bebiendo leche de un
gánigo.
Enterada del suceso Beatriz de Bobadilla se encerró
con sus hijos y algunos servidores fieles en la torre, no sin antes despachar
un barca a Gran Canaria en demanda de nueva ayuda al gobernador Pedro de Vera.
Mientras los gomeros deseando reconquistar totalmente su independencia pusieron
cerco a la torre dirigidos por Hautacuperche, éste dio pruebas de un valor sin
cuento en el asalto a la torre, recogiendo en el aire las saetas que desde las
troneras les disparaban los defensores, precisamente uno de estos alardes fue
aprovechado por dos de los defensores, mientras uno amagaba con disparar, otro
situado en un nivel más bajo le atravesó el pecho con un dardo, cayendo así el
héroe gomero.
Pedro de Vera teniendo en cuenta lo rentable de su
anterior intervención a favor de los Peraza, y conociendo bien la ruta a
Tan pronto Vera tubo a los desgraciados y estupefacto
gomeros, desarmado y a su alcance, condeno a muerte a los varones mayores de
quince años procedentes de los distritos de Orone y Agana, y, a fin de que la
ejecución fuese más rápida y ejemplar, a los que no ahorcaba o pasaba a
cuchillo los colocaba en lanchas, y atados los brazos a la espalda, los echaba
al mar en sitios bastante alejados de la costa. Las mujeres y los niños fueron
vendidos en España, y algunos que habían conseguido ser desterrados a
Lanzarote, el patrón del navío que los llevaba llamado Alonso de Cota, los
arrojó en alta mar siguiendo las ordenes de Vera.
Este horrible genocidio, para mayor escarnio, tuvo su
simulacro de juicio en
Cuando Vera dejó la gobernación de Gran Canaria, en
diciembre de 1489, fue recibido por los reyes de España con cariñosa solicitud
y marcada benevolencia, a pesar de que tenían pleno conocimiento de los
horribles crímenes cometidos por el carnicero, no solo no lo recriminaron, sino
que lo destinaron a la tala de
El Obispo de Canarias al ver mermado de manera alarmante
el número de sus ciervos y por consiguiente sus diezmos, por acción depredadora
de Pedro de Vera y Beatriz de Bobadilla, interpone recurso antela corona
alegando que los gomeros vendidos tanto por Pedro de Vera y sus factores como
por Beatriz de Bobadilla, eran cristianos, por lo cual no podían ser vendidos.
Por tanto, el
Obispo exigió la intervención de la corona a favor de los esclavizados gomeros,
ésta que tenía entre manos los planes para la invasión y saqueo de América,
además del continente y, por consiguiente era vital el mantener las cordiales
relaciones que hasta el momento sostenía con el Pontífice Romano, verdadero
árbitro en la distribución de las nuevas tierras a esquilmar y por las que
litigaban las coronas de Castilla y Portugal,
accedió a los requerimientos del obispo, ordenando la puesta en libertad
y regreso a las islas de los esclavos gomeros vendidos por Pedro de Vera y
Beatriz de Bobadilla. Como la situación creada no era fácil de resolver
mediante un decreto, la mayoría de los desdichados gomeros tuvieron. Los que
tuvieron la oportunidad de regresar a su patria, tuvieron que pasar por una
serie de vicisitudes de las cuales nos ocuparemos en el capitulo
correspondiente.
Año 1492: Alonso Fernández de Lugo y sus tropas de mercenarios
y excarcelados, desembarcan en el puerto de Tazacorte. Después de emplear las
argucias menos heterodoxas que imaginarse pueda, y tras algunas escaramuzas con
los cantones que se habían preparado para la defensa, consigue con engaños y en
un acto de traición, sorprender a Tanausú y sus guerreros en la entrada de
Dada por sometida la isla, el esclavista Fernández de
Lugo, reparte el dominio de las tierras y aguas despojadas entre los
mercenarios que le acompañaron en la aventura y entre los mercaderes que le
financiaron la operación. Dejando un presidio de guarnición y un gobernador,
regresa a España para dar cuenta a los reyes católicos de los resultados de tan
“gloriosa victoria”, y solicitar las capitulaciones para la conquista de la
isla de Tenerife.
Los continuos desmanes que los conquistadores que
quedaron en la isla, cometían en los atribulados palmeros, acabaron por agotar
la proverbial paciencia de éstos, quienes decidieron alzarse contra el férreo
gobierno de los extranjeros. Estando Lugo, enfrascado en la invasión de la isla
de Tenerife, recibió noticias de la rebelión de los benahoritas y no queriendo
ausentarse de esta isla, envío como su lugar teniente a la de
La
conflictividad social en las islas Canarias, ha sido una constante durante más
de cinco siglos de opresión de un sector minoritario, pero pudiente de la
población, sobre el resto de la misma. El sector más desprotegido, se vio
siempre sometido, primero con la esclavitud, después por una situación de
vasallaje, y posteriormente, obligados a sobrevivir bajo las férreas
estructuras Caciquiles, las cuales no escatimaban – ni escatiman-medios para
dominar todos los medios productivos del país.
Todo
ello motivó que en diversas épocas el pueblo se amotinase a pesar del pesado
yugo que les tenían- y tienen puesto - en el cuello las estructuras
dominantes. Por ser sobradamente
conocidos los alzamientos y motines que como consecuencia de las situaciones
reseñadas, nos limitaremos a dar una nota cronológica de los mismos, evitando
así al posible lector, un motivo más de aburrimiento al ojear estas páginas.
Año 1649: Una de las primeras medidas tomadas por los
ediles del recién estrenado Ayuntamiento de
Año 1655. Como consecuencia de las epidemias
sufridas, las muertes habían sido considerables, por lo que los campos de
cultivo estaban prácticamente abandonados. En esta tesitura se encontraban las
islas cuando el rey de España, ordena una leva en la colonia para incrementar
sus tercios con destino a Flandes. Ante la desolada situación de las islas, el
Cabildo de Tenerife interpone súplica ante el capitán general A. Dávila,
rogando la suspensión de la misma, pidiendo que se realice con carácter
voluntario, a lo que se niega el general. Este ordena a los capitanes que
apresen cada uno a 8 hombres. Al punto los hombres jóvenes imitando a sus
antepasados se alzan a los montes, escondiéndose en cuevas del interior. A
pesar del alzamiento las tropas de ocupación consiguen apresar y encarcelar a
1.200 hombres, ayudadas por la burguesía local la cual estaba exenta de la leva
forzosa amparada por sus privilegios, con lo que sus hijos quedaban libres de
esta imposición, mostrando así a la corona española, la fidelidad debida a
cambio de sus privilegios. Enterado Felipe IV de la deplorable situación porque
atravesaban las islas ordena suspender la leva, aún así, son enviados de manera
forzada 700 de los desgraciados que habían sido encarcelados.
Año 1665: La casa Soler, pretende apoderarse
del pueblo de Vilaflor, argumentado que se encontraba dentro de las tierras del
mayorazgo, actitud que provocó el alzamiento del pueblo y parte de la comarca.
Año 1666: Garachico-Tenerife. Algunos
comerciantes ingleses crean una compañía
para monopolizar el comercio del vino con Inglaterra.
Año 1668:
Año 1696: Chasna.Vilaflor-Tenerife. Oposición a las
pretensiones de la casa Soler, que
intenta apoderarse de las tierras baldías, incorporándolas al Mayorazgo.
Año 1699: Gomera. Alzamiento de los pobladores contra
los señores de la isla, en un intento de liberarse de la opresión señorial.
Año 1711: La Laguna-Tenerife. Se intenta exportar
granos en año de extrema necesidad.
Año 1714: Isla de Lanzarote. Alzamiento de los vecinos
al ser encarcelado el síndico personero
de la isla por ordenes del visitador de la Audiencia don Saturnino Daoix,
Año1715: Icod-Tenerife. El Alcalde real, con
manifiesto abuso de poder registra varias casas de los vecinos.
Año1718 : Isla de Tenerife. Por los abusos de un juez
español costó la vida de un factor.
Año 1718: La Orotava-Tenerife. Los poderosos intentan
usurpar las tierras comunales de las dehesas.
Año 1718: Isla de Lanzarote. El Almojarife Lázaro
Machín, intenta implantar la aduana, el
pueblo se rebela.
Año 1718: Valverde-Hierro. Por la supresión del derecho de quintos e
implantación de la Aduana.
Año 1718: Agüimes-G. Canaria. Alzamientos de los
vecinos y las milicias ante la
pretensión del sargento mayor la isla Francisco Amoreto, de comprar con métodos no muy ortodoxos las tierras de
Sardina y Llano del Polvo, y intentar
“anexionarse” otras realengas.
Año1718: Teguise-Lanzarote. Resistencia de algunos
regidores a la actuación del oidor de la Audiencia don Fernando Morrondo.
Año1719: Moya-G. Canaria. El vecindario desea
expulsar, al teniente de cura y al mayordomo,
por estar descontentos con los mismos.
Año1719: Tirajana-G. Canaria. El pueblo se alza contra
el alcalde de aguas Fernando Quevedo,
por los abusos cometidos en los vecinos.
Año 1720: Teguise-Lanzarote. Al intentar imponer la Aduana
el almojarife Manzaneda, el pueblo se rebela contra el gobernador de la isla.
Año:1720: Betancuria-Fuerteventura. Como consecuencia
de la terrible hambruna que padecen los vecinos, estos deciden secuestrar el
arca de quintos (los fondos de los impuestos).
Año 1720: Santa Cruz de Tenerife. El pueblo de Santa
Cruz se alza contra las arbitrariedades
del intente Cevallos y su mujer, alentado el motín de manera indirecta, por el capitán general, quien después mandó a colgar de las almenas del
castillo de S. Cristóbal a varios de
los amotinados y condenó a otros a galeras. Según fuentes
españolistas este fue uno de los mejores capitanes generales que la metrópoli
mandó a esta colonia.
Año 1720:
Año 1721: Teror-G. Canaria. Los aguamangantes deciden
usurpar el agua del heredamiento de
Tenoya,
Año 1722: La Aldea-Canaria. La actuación arbitraria de
los administradores del Marqués de
Villanueva del Prado causan el amotinamiento de los vecinos.
Año1723: Telde-G. Canaria. Las multas y extorsiones impuestas
por el alcalde real, propicia el alzamiento de los teldenses.
Año 1724: Guia-G. Canaria. Los moradores salen en
defensa del alcalde, ante las diligencias practicadas contra este por el
teniente corregidor don Juan Acedo.
Año1724: La Vega-G. Canaria. El sobre guarda del Monte
Lentiscal, trata de impedir el aprovechamiento comunal.
Año 1734: Teror-G. Canaria. Los vecinos se ven obligados a defender sus derechos de riego con el agua de la acequia de los Llanos de Teror.
Año 1736: Isla de Fuerteventura. Ante los continuos
desfalcos que venía cometiendo el alcalde de la isla, los vecinos se amotinan
para expulsarlo.
Año1742: Los Silos-Tenerife. La ocupación por parte de
los terratenientes de terrenos comunales dedicados a canteras y dehesas.
Año 1744: Isla de La Gomera. Los Gomeros se alzan
contra una vez más contra el régimen
señorial.
Año 1744: La Vega-G. Canaria. Los vecinos se alzan contra el alcalde y regidor perpetuo don Juan de Meneses.
Año 1750: Telde-G. Canaria. Ante el intento de saca
(exportar) millo en época de extrema escasez.
Año1750: Teror-G. Canaria. El pueblo se amotina ante
el intento de los herederos de Tenoya de
romper las acequias y abercones.
Año 1751: Guía-G. Canaria. Contra los alcaldes de agua
que iban a registrar las acequias de los
altos de Guía.
Año 1751:Guía-G. Canaria. Por las pretensiones del
corregidor Núñez de Arce de cobrar
derechos por su visita.
Año 1752: Tejeda-G. Canaria. Los vecinos se amotinan
por los continuos abusos del alcalde don
Sebastián Cabrera, al que estuvieron a punto de ejecutar.
Año 1762: San
Sebastián-Gomera. El pueblo sigue luchando contra el régimen señorial y contra
la imposición de aduanas.
Año 1766: Telde-G. Canaria. Los vecinos se niegan a
pagar la renta de almotacenazgo.
Año 1769: Teror-G. Canaria. Se crean graves conflictos
sociales ante la entrega a los terratenientes de las tierras de la data de la
Virgen, en la Montaña de Doramas.
Año1769: Gáldar-G. Canaria.Los vecinos se niega a
pagar los impuestos sobre sitios realengos.
Año 1769: Haría-Fuerteventura. El pueblo se niega a
recibir como párroco, a fray Ignacio
Ruiz.
Año 1770:S. Bartolomé-G. Canaria. Por la quema de un
bardo, propiedad de don Francisco Guerra
de Yagabo.
Año 1771:Guía-G. Canaria. Amotinamiento por la
roturación de
Año 1772:
Año 1772: La Aldea-G. Canaria. Los terratenientes
proceden a la roturación de tierras
realengas.
Año 1775: Fasnia-Tenerife. Los vecinos exigen la
puesta en libertad de los presos.
Año 1777: La Aldea-Tejeda-Artenara. La roturación de
las tierras realengas por parte de los
poderosos provoca el amotinamiento de los vecinos de estos pueblos.
Año 1780: Arucas-G. Canaria. Se ignora el motivo que
dio lugar al amotinamiento. Posiblemente
un asunto de tierras o aguas.
Año 1780: Gáldar-G. Canaria. Los campesinos se niegan
a pagar los censos impuestos sobre el
agua de barranco Hondo.
Año1784: Maso. Is. La Palma. Conflicto suscitado por
el reparto de la dehesa de El Mocanal.
Año 1786: La Aldea-G. Canaria. Por negarse el Marqués
de Villanueva del Prado a pagar la mitad
de los frutos de los terrenos de su propiedad.
Año 1786: Vilaflor-Chasna.Tfe. Los vecinos proceden al
derribo de las cercas levantadas por Chirino,
Marqués de
Año 1789: Gáldar-G. Canaria. En tiempo de suma escasez
los vecinos intentan impedir el embarque
de granos por el puerto de Gáldar.
Año 1789:
Conil-Lanzarote. Los vecinos intenta evitar el relevo del gobernador de armas en la isla.
Año 1790: Arico-Tenerife.Los moradores se revelan ante
la usurpación de los baldíos.
Año 1797: Las Palmas-G. Canaria. La escasez de grano
desemboca en un tumulto popular.
Año 1797:La Vega-G. Canaria. La retención de las aguas
de la fuente de las higueras por parte de los vecinos de San Mateo y el
Madroñal, provocó el conflicto.
Año 1797: Guía-G. Canaria. Conflictos motivados por la
usurpación de las aguas del heredamiento
de las aguas de la Vega Mayor de Gáldar.
Año1799: Telde-G. Canaria. La escasez y precios
desorbitados de los granos desembocaron en un conflicto.
Año 1799: Guía-G. Canaria. La prohibición de la
entrada de ganados al Montaña de Doramas, fue causa de graves conflictos.
Año 1799: Tirajana-G. Canaria. Los vecinos se niegan a
pagar las multas que le son impuestas por roturación de tierras.
Año 1800: Arucas-G. Canaria. Ante la escasez de granos
en la zona, se intenta impedir la salida de partidas del mismo procedente del
Mayorazgo de Arucas hacía Tenerife.
Año1808: Agïmes-G. Canaria. Las actuaciones del
escribano Quintana, provoca la quejas de los vecinos.
Año 1808:
Año 1808: Teror-G. Canaria. Los vecinos protestan por
la ruina de
Año 1808: Moya-Guía.G. Canaria. El reparto de tierras
en
Año1809: Gáldar-G. Canaria. Aunque se ignora el motivo, es posible que
estuviese que ver con la tierra.
Año 1809: Arrecife-Lanzarote. Conflicto surgido por la enajenación de la
isla de
Año 1810: Guía-G. Canaria. Los vecino se niegan a pagar las multas impuestas por roturar tierras en la
Montaña de Doramas.
Año 1810:
Puerto de La Cruz.Tfe. Alzamiento de los vecinos de la Orotava por la usurpación de las dehesas.
Año 1810: Güímar-Tenerife. Disturbios a causa de la manipulación de los
votos en las elecciones municipales.
Año 1810: Arrecife-Lanzarote.El pueblo se niega a que
don Lorenzo B. Guerra, sea nombrado
coronel de la isla.
Año 1812: Tacoronte-Tenerife. El derribo de unas paredes para la ampliación
de la plaza de la iglesia crea enfretamiento con los vecinos.
Año 1812: Agulo-La Gomera. Protesta vecinal por la extracción de
granos.
Año 1812: Guía-G. Canaria. No hay constancia del motivo.
Año 1813: Arucas-G. Canaria. Los vecinos se oponen a los mandatos judiciales del alcalde.
Año 1814: Teror-G. Canaria. Se crean conflictos por
los repartimientos de tierras en la
Montaña de Doramas, llevados a cabo por los Ayuntamientos de Guía y Moya.
Año 1814: Guía-Moya. G. Canaria. Protestas contra la
data de don Cristóbal V. Mújica.
Año 1817: Valsequillo-G. Canaria. Conflictos derivados de la usurpación de las aguas de la Vega Mayor de Telde.
Año 1817: Tejeda y Artenara.G.Canaria. Por la usurpación de las agua que bajan a la
Aldea.
Año 1818: Santa
Lucía-G. Canaria. Usurpación del agua de la acequia real
del Ingenio.
Año 1820: Guía-G. Canaria. Las pretensiones de don
Juan G. Jaque, comandante accidental del Regimiento de Guía, de que la 2ª
compañía de éste Regimiento pasase
revista en Gáldar, fue la causa del
amotinamiento.
Año 1820: Ingenio-G. Canaria. Los vecinos se oponen al
decreto de 8 de junio de 1813 que,
entre otras cosas, manda a acotar y
cercar los predios particulares.
Año 1822: Santa Lucía-G. Canaria. Se promueven
disturbios al impedirse enterramientos en el cementerio parroquial.
Año 1822: Teror-Arucas y Firgas. G.C. Motín suscitado
por el reparto que el Ayuntamiento de Moya trataba de hacer
Año 1822: Teror-Arucas y Firgas. G.C. Contra la data
de don Juan Laguna y las roturaciones que se estaban haciendo
Año 1823: Agüimes-Ingenio- G. Canaria. La imposición
de un juez de Letras, del partido de Telde, cuyo sueldo deben pagar los vecinos mediante contribuciones, dio lugar
al alzamiento.
Año 1823: Pájara-Bentancuria. Fv. Los vecinos se
niegan a pagar las contribuciones de exportación en la playa del jurado
Año 1826: Moya-G. Canaria. Se niegan los vecinos al traslado de la imagen de San José a la parroquia.
Año 1832: Las Palmas-G. Canaria. Los ciudadanos se manifiestan a favor de la constitución.
Año 1834: Las Palmas-G. Canaria. A favor de la constitución.
Año 1836: Las Palmas-G. Canaria. Los vecinos se movilizan contra los destrozos ocasionados en los pinares de la isla.
Año 1837: Tejeda-G. Canaria. Los vecinos se amotinan y expulsan al párroco don Pedro González.
Año 1847: Tejeda-G. Canaria. Movimiento vecinal contra
la usurpación de las aguas que bajan a
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