APUNTES RELATIVOS A LA 

IGLESIA DEL PUEBLO GUANCHE (X)

 

 

Guayre Adarguma Anez’ Ram n Yghasen *

 

 

…Otra de las consideraciones a tener en cuenta al valorar estas estatuillas es  la función de Kanku o Maguada con la que se reviste el artista autodidacta en la construcción de estas imágenes, y la validez artística en sí de las imágenes. “No pueden abordarse estas piezas como elementos de producción netamente estética. La utilidad de las formas no deja lugar a lo "bonito". Son construcciones significativas que patentizan un fenómeno ambital. Hay que entender el ámbito como un espacio en donde interaccionan fuerzas; una realidad constituida de modo relacional. El hombre se convierte en una relación dialógica, acogedora, colaboracional. Esta es la red ambital que establece con su entorno. El empeño del arte es dar cuerpo a los ámbitos que contribuyen a formar el mundo del hombre.” (Ramón Almeda)

 

 

 

 

 

También se la relaciona a menudo con la fecundidad y la sexualidad. La Pareja de novios de Mojón, unas figuritas que representan la fertilidad que tradicionalmente se han venido elaborando en de El Mojón, un pequeño pueblo del norte de Titoreygatra (Lanzarote), uno de lo más antiguos centros de cerámica de la isla, siendo Cha Dorotea Armas una de las más significadas valedoras de esta tradición, la cual es continuada por Cho Marcial León. En la actualidad es un regalo propio de enamorados.

 

 

 

 

 

En la Cueva de Los Viejos – Los Ángeles, El Sauzal isla Chinech (Tenerife), existe dos figuras de origen GUANCHE, las cuales, a principio del siglo xx, fueron revestidas de una burda capa de cemento para darle una apariencia de ángeles conforme a la tradición cristiana. La iglesia católica, siguiendo su política de sincretización de los lugares cultuales guanches, plantó una cruz en la cueva y erigió en los alrededores una ermita, en 1505, bajo la advocación de Los Ángeles.

En esta cueva se han descubierto restos arqueológicos guanches. Antiguamente era muy visitada por los lugareños. Actualmente no se puede visitar ya que los nuevos propietarios, un matrimonio alemán, con un total desprecio a las tradiciones del lugar, han cortado el acceso a la cueva, la cual durante siglos, había sido pública.  

 

Según afirma Bethencourt Alfonso, este Guatimak o colgante que llevaban al exterior del pecho los kankus, “Fue encontrado el año 1885 en una cueva del barranco de Herques (Fasnia), envuelto cuidadosamente en un trozo de piel; y lo poseyó en su tiempo el farmacéutico del Puerto de La Cruz,  D. Ramón Gómez. Actualmente está expuesto en el Museo de Puerto Mequinéz (Puerto de la Cruz ) en Chinech (Tenerife)

 

El espíritu de destrucción de nuestros campesinos, aleccionados por la predicas de púlpito, es la causa de que no hayamos podido estudiar otros ejemplares.  

 

El símbolo o colgante de que nos ocupamos es de barro cocido -aunque la torre- facción resultó desigual- y de un color blanco amarillento. La figurilla está incompleta por haberse rotó un pequeño trozo de lo que pudiera llamarse bóveda craneana, o mejor capacete, cómo lo indica la interrupción del perfil, y la línea de puntos señala el sitio, hacia el cuello, donde le atraviesa un agujero para pasar la correa a fin de llevarla colgada. La figurilla es de tamaño natural, aplastada de delante a atrás y de un grueso en dicho sentido de 6 a 7 milímetros , menos en la base que tiene un centímetro”. (Bethencourt Alfonso.)

 

Durante las obras de ampliación de la segunda pista de rodadura del aeropuerto de Los Rodeos, en Chinech, un obrero descubrió en un montículo una cueva en cuyo interior había un santuario guanche, en un extremo de la misma existía una especie de altar con algunas figuras "que no eran cristianas", según nuestro comunicante, puesto el hallazgo en conocimiento del ingeniero jefe de las obras que estaban a cargo de una empresa española, éste mandó esa misma noche a arrasar el montículo y con él el santuario. Una vez más vemos como, por el interés de unos pocos, en este caso por el de una constructora, se destruye una parte importante de nuestro patrimonio, además con nocturnidad y alevosía.

 

ALGUNAS DE LAS IMÁGENES DE CULTO GUANCHE USURPADAS POR EL CATOLICISMO EN LA ISLA CHINECH.-

Es evidente que los invasores conquistadores castellanos conocían, mediante los colonos de las denominadas islas de señorío los cuales estaban asentados desde décadas anteriores a la invasión de la isla Tamaránt, por tanto estaban informados entre otras cuestiones de las prácticas religiosas de los canarios, por ello no es de extrañar que la primera misa del culto católico celebrada en Winiwuada la dedicaran a la virgen de La Luz , con intención de ir asumiendo y catolizando las divinidades guanches.

Dicha misa fue oficiada por el verdadero capitán de la invasión, el Deán Bermúdez, clérigo este quien cortó más cabezas de guanches que el resto de los mercenarios de Rejón.

Tal como recogió Marín y Cubas en uno de los capítulos de su libro sobre la historia de Canarias, revelando que la primera misa celebrada en La Isleta por el Deán Bermúdez, acompañando a Juan Rejón y demás expedicionarios que venían a conquistar la isla, fue en honor a Nuestra Señora de Guía. Recoge el historiador en el libro citado: ".....Llegaron a la Gran Canaria, a dar fondo, de madrugada a el salir la luna, con silencio, al puerto de Las Isletas, el día 24 de junio de el señor San Juan Bautista", "...Dixo el Deán la Primª misa de la luz a nuestra Sª de Guía en la playa de la Ysleta, después de dixeron otras".

En la época precolonial en la isla Chinech cada menceyato poseía una o varias representaciones antropomórficas de la Diosa-Madre Chaxiraxi. En los del sur, al producirse la penetración europea de manera más tardía, como consecuencia de los pactos de paces y, especialmente, por ser zona de amplia influencia de los alzados guanches, donde los colonos europeos durante los primeros decenios de la invasión y conquista no se aventuraban más allá de Güímar, perduraron durante mucho más tiempo la veneración original. Por el contrario, en la zona norte de la isla, donde tuvieron lugar los primeros asentamientos europeos, la acción del rodillo iconoclasta fue más avasalladora y brutal.

Desde los inicios de la invasión y conquista de las islas, las castas sacerdotales católicas se establecen, si no es que construyen, los primeros asentamientos europeos, y es en ellos donde se edifican los grandes templos y donde se desarrolla la especulación teológica, y se produce con más efectividad la acción represora de los tribunales de la inquisición española.

Por eso, para la sociedad invasora, el guanche era, en términos religiosos, un Paganus, un morador sospechoso. Y éste no es que fuera menos religioso, sino que lo era de manera distinta. Mientras en la urbe la religión foránea evolucionaba progresivamente, la población guanche se las arreglaba siempre para conservar sus antiguas creencias, englobadas o sincretizadas, dentro de los nuevos dogmas que le eran impuestos desde los centros urbanos.

Así, tal vez habría que entender que la religión de los Magos tiene características específicas: es sincrética y conservadora, autárquica e introvertida; en contraste con la religión urbana, que tiende al cambio y a expandirse.

Este carácter conservador hizo posible que durante centurias, después de la invasión, se conservasen las imágenes de culto guanche alejadas de la influencia del catolicismo oficial, contribuyendo a ello el hecho de que los templos y lugares de culto estaban situados en parajes aislados, prácticamente fuera del alcance de los colonos europeos.

Los robos de imágenes de culto guanche de sus santuarios ubicados en las desoladas y desérticas costas del sur fueron por parte de colonos de la zona norte de la isla fueron frecuentes, hechos delictivos que proporcionaban buenos ingresos económicos a sus autores y que por intereses propios, la iglesia católica supo enmascarar con “piadosas” leyendas para justificar las depredaciones, quizás partiendo del planteamiento de que imágenes tan veneradas no debían estar en posesión de aquellos guanches irredentos reacios a aceptar totalmente las imposiciones del nuevo sistema religioso que portaban los colonos invasores.

 

Han sido varias las imágenes usurpadas, la mayoría de ellas portadoras de los atributos propios de la Diosa-Madre Chaxiraxi los cuales fueron enmascarados con la advocación católica de virgen de La Luz precisamente uno de los más importantes atributos de Chaxiraxi. Una de estas imágenes usurpadas es  la venerada en Garachico,  la cual las “piadosas” leyendas le adjudica vías divinas al arribo de dicha imagen a aquel lugar, enmascarando así un simple robo efectuado en este caso por unos pescadores, embaucando a los crédulos ignorantes y sumisos fieles.

 

Las primeras noticias relacionadas con este tipo de depredaciones nos la ofrece el  fraile Alonso de Espinosa quien  atestigua la existencia de imágenes representativas de nuestra Magneét Chaxira algunas de las cuales fueron asumidas por el catolicismo como virgen de La Luz como hemos dicho, veamos como se expresa sobre el particular el ingenuo Espinosa:

 

“Una de las excelencias en que excede esta isla a las otras, además de la fertilidad del suelo, del temple de los aires, de la abundancia de los frutos y mejoría dellos, de la grandeza, riqueza y edificios, es haber aparecido en ella tantas imágenes y haber tantas y tan devotas reliquias, que tantos milagros obren, que no es pequeña merced que Dios ha hecho a esta isla, ni pequeño cargo que se les hará a los vecinos de ella, al tiempo de la general residencia, de ver cómo se han aprovechado de tanta santidad, de tantos milagros, de tantos abogados e intercesores como tienen.

 

Otra imagen de Nuestra Señora está en Garachico, cuyo aparecimiento pasa así:

 

Después que la isla se conquistó muchos años, yendo unos barqueros vecinos de La Orotava a pescar a las calmas de La Gomera en una barca o barco de Gonzalo Bueno, vecino del dicho lugar, llegaron en el término de Adeje a una caleta (que por el caso que vamos contando se llamó de Nuestra Señora), en la cual hallaron una imagen de Nuestra Señora de mazonería, con un niño en brazos al siniestro lado; y muy contentos con el hallazgo, la meten en el barco, con intento de volverse a su pueblo y poner la imagen en la iglesia dél. Pero Dios, que tenia determinada otra cosa, no fue servido, porque, aunque venían con mar bonanza y próspero viento navegando, en llegando al paraje de Garachico les dio tanto viento y mar, que les fué forzoso entrar en el puerto.

 

Ellos dentro, la mar y viento sosegados, tornan a querer proseguir su viaje; y en saliendo del puerto, tornó de nuevo la tempestad y así les fué forzoso volverse al puerto, donde, habido su consejo, concluyen en que saquen a tierra la imagen, y por tierra la lleven con el secreto que sea posible; mas no pudo ser tanto que no viniese a noticia de los del pueblo de Garachico, y, aunque los barqueros la sacaron encubierta, envuelta en una bernia y con una gorra colorada, no bastó para que los vecinos de Garachico no diesen con ella; y, habida a las manos, la pusieron en la iglesia parroquial, donde hoy día está.

 

De ahí a pocos días, viniendo de las islas de abajo a ésta ciertos portugueses, conocieron la dicha imagen y afirmaban haberla visto y haber estado en la isla del Fuego, y que poco antes que aquella isla se abrasase, desapareció esta imagen de allá.  

 

Otra imagen dicen haber aparecido en la playa de Abona, de alto de poco más de un palmo, que la llaman Nuestra Señora de Tajo. Todas las cuales he visto y las tienen en mucha veneración y refieren algunos milagros de ellas, que por no ser de mí intento, no los escribo. (A. espinosa, 1980:78-80).  

  

 

---

A la izquierda: Nuestra Señora de La Luz de Guía de Isora, guardada en el convento de clausura de las Concepcionistas Franciscanas de Garachico, Tenerife (S. XVI).

 

Según recoge Emiliano Bethencor et al. “Rafael Alarcón H. en su obra "La última Virgen negra del Temple", nos dice en la pág. 135 que la imagen de Na Sra. de la Luz de Guía pudiera ser un “ídolo” grande cristianizado.

 

La foto de la derecha recoge el momento en el que Emiliano Bethencourt, descubre la posible reminiscencia aborigen de dicha imagen, que se asemeja al trozo de madera de higuera, cilíndrico, de uno 0,80 cm . de largo, cuidadosamente pulido, que las tribus bereberes “fchleuhs" llaman el "dedo" y por el que las mujeres estériles deslizan su anillo. El trozo de madera en el que se ha tallado el ídolo tiene un origen sagrado, permaneciendo dicho ídolo guardado en un nicho de piedra o templo (R. Muñoz: "La piedra Zanata y el mundo mágico de los guanches", 1994, pág. 302,).” (E. Bethencourt. F. Pablo De Luca. Francisco E. Perera).

 

Obsérvese que el vestido de la imagen está adornado con Estrellas de Ocho puntas al igual que los está el manto de de la Diosa-Madre Chaxiraxi.

 

Actualmente existen dos imágenes, la llamada Virgen de la Luz de Guía garachiquense y la Virgen de la Luz isorana.

 

Diosa o virgen de La Luz o de Guía en Garachico.-

José María Mesa Martín en un interesante artículo en torno a un lienzo de la imagen de la virgen de Guía, posiblemente elaborado en las primeras décadas después de la invasión de la isla, su descripción nos proporciona una serie de detalles indicativos de que el mismo refleja a la primitiva imagen de Nuestra Diosa-Madre Chaxiraxi. Según expone el autor en su artículo: “Este cuadro de la Virgen de Guía tiene un enorme valor documental, pues sería el único retrato conocido (a excepción del estandarte conservado por las monjas de Garachico) de la antigua imagen a la que se le dio culto en el Malpaís de Isora durante el siglo XVII y XVIII, y evidencia que la pequeña escultura de escasos treinta centímetros que custodian las monjas en la Villa y Puerto nada tiene que ver con ésta.

 

La figura de la Virgen se recorta sobre un fondo de paisaje idealizado, donde aparecen por los lados dos símbolos del paisaje isorano: el Chaorra o Pico Viejo, y el Santuario de la Virgen al pie de un frondoso pino, especie vegetal que debió rodear la ermita hasta bien entrado el siglo XIX, pues también en un dibujo de Alvarez Rixo efectuado en 1832 aparece otro ejemplar arbóreo de este tipo, en las proximidades del templo.

 

La rica cinta negra ciñendo la cintura y una rosa de plata en la mano fueron los atributos iconográficos que definieron a la Virgen de Guía, elementos más que significativos teniendo en cuenta que la imagen no tenía niño, al parecer durante el siglo XVI, ni gran parte del XVII, …

 

La Encarnación, que sirvió a los marinos y navegantes como soporte iconográfico al que le rindieron veneración como Virgen de Guía o Luz, o del Buen Puerto, o de Puerto Seguro, borrando estas advocaciones su antigua iconografía, máxime teniendo en cuenta que a partir de 1684, a la Virgen se le coloca un Niño Jesús en los brazos, conviviendo desde entonces los atributos de Virgen Madre, con la rosa (símbolo de fertilidad y fecundidad), y con la cinta (distintivo propio del estado de buena esperanza).

 

Ahora vamos a analizar la vestimenta de la Virgen, que es lo que realmente hace curioso a este óleo, pues generalmente las imágenes vestideras de María suelen aparecer con manto de cabeza y ataviadas de reina, tipología de la que se aparta este caso. Aquí, la Virgen se nos presenta con un conjunto de traje rojo y manto azul, que, por la uniformidad del galón de oro, o punta, se entienden como piezas relacionadas entre sí, cosa normal, pues generalmente las donaciones de mantos y trajes solían ser conjuntas, hablándose entonces, de "trajes completos", sobre todo si ambas piezas eran de la misma tela y color, lo que era bastante común.

 

Pero en esta representación lo curioso no es la diferencia de color, sino el hecho de que la Virgen aparezca ataviada con manto de hombros y colocado de forma poco usual en las vírgenes de devanadera, y sí común en las imágenes de talla completa. Al hablar de los mantos, no podemos dejar de hacer mención aquí –y esto redunda en lo ya expuesto de que la pequeña Virgen de Guía de Garachico no pudo ser la que recibió culto en esta época–, a que en la iglesia Parroquial de Guía de Isora aún se conserva un viejo manto de la antigua imagen de Nuestra Señora de Guía que ha llegado hasta nosotros, gracias a que con él, y con su respectivo traje, se confeccionó una frontalera de altar. Esta pieza, que se halla en un lamentable estado de conservación, es de agradecer que haya llegado hasta nosotros, pues aunque el manto y el traje fueron reciclados como frontalera en 1705, su origen se remonta al año 1677, fecha en la que don Joan de Ponte Ximenez donó estas piezas a la Virgen. Esta frontalera tiene un valor indiscutible, pues no solo debe de estar entre los tejidos más antiguos conservados en la Isla, sino que permite hacernos una idea del tamaño de la escultura a la que pertenecía.

 

Sin embargo, la importancia de la obra radica en que es un documento gráfico de primera magnitud que nos permite contemplar la antigua imagen de Nuestra Señora de Guía. Devoción Mariana de la que, a pesar de la extensión y de la antigüedad de su culto, no se conocía ningún referente gráfico, excepto el estandarte conservado por las monjas en la Villa y Puerto, por lo que a partir de ahora, se abre todo un campo de investigación, pudiéndose constatar este referente con la pequeña y tosca escultura conservada en el convento Concepcionista de Garachico, de la que podemos decir que, si bien todo apunta —como hemos visto— , a que ésta no pudo ser la que estuvo al culto en el templo isorano durante el siglo XVII y XVIII, sin embargo, no hay motivos que puedan argumentar que esta diminuta imagen no fuera la hallada en los albores del siglo XVI en los protohistóricos auchones del Malpaís de Isora, justo en medio del barranco, entre el emblemático Tagoro y Chajajo: un mundo, un espacio, y un culto ancestral, vedados para la Historia.”[1] (José María Mesa Martín)

 

Diosa o virgen de La Luz de Guía de Isora.-

 

El boticario español, destinando en La Orotava, Cipriano de Arribas y Sánchez, nos relata el “hallazgo” de la denominada virgen de Guía, la cual como otras imágenes de este tipo son representaciones de la Diosa-Madre Chaxiraxi veneradas por nuestros antepasados y usurpadas por el catolicismo como hemos visto. Veamos el relato de Arribas y Sánchez:

 

 “Por el año 1670, una señora de la familia de los Pontes -de Garachico- acompañada de un fraile, su capellán y un criado partieron del valle Santiago hacia el barranco de lxora donde aún no existía ninguna vereda. Guiando la señora y atravesando un terreno cubierto de tabaibas, cardones, balos y otros diversos árboles añosos, entre piedras de lava, llegaron al sitio que hoy ocupa la iglesia, donde hicieron alto y se les apareció un pastor semisalvaje, el que refirió á los viajeros que allí cerca de él, por una veredita, iba y venía á menudo un perro como queriendo indicar alguna cosa; entrándoles la curiosidad dirigiéronse todos al ignorado sitio al que el perro guiaba. A él llegado, detúvose gruñendo el cán con los ojos dirijidos á un objeto que dentro de una cuevecita divisábase. Arrodilláronse y notaron entonces una pequeña imágen que recojida fué trasladada á la choza del pastor. La señora tomó la imágen por su cuenta, ofreciendo hacerla en el llanito de Ixora una capilla y además hacer venir el agua desde la cumbre, cuyas ofertas cumplió. Cuando Garachico fué inundado de lavas ardiendo, del volcán que le destrozó, invocaron á dicha imágen, ofreciendo traerla á la población si cesaba la corriente, con gran pompa y procesión; acaeció así y todos los años sucesivos celebrábanla su fiesta, con lo que agrandó mucho el naciente pueblo que se denominó por esta causa de Guía. Cada cinco años traíase la imágen de Guía á Garachico en pública procesión, con gran ruído y parrandas, por cuyo motivo se la llamó de los borrachos, y á consecuencia de estos hechos suprimióse tan larga y alegre romería. Los de Garachico á puro trabajar consiguieron de los de Guía que la primitiva imágen la tomaran los de Garachico y los de este pueblo les dieron en cambio otra nueva y mayor.

 

Los Brieres y los Pontes disputáronse luego en el pueblo de Garachico la posesión de la imágen, cortándose al fin la polémica depositando la vírgen en el convento de las monjas Claras, donde hoy existe. (Cipriano de Arribas y Sánchez, 1993:128-129)

 

Diosa o virgen de La Luz en Los Silos.-

El origen de la imagen de la Diosa o virgen de La Luz  de Los Silos como las demás imágenes de esta advocación está rodeado de varias  “historias piadosas” de misterio y grandes dosis de leyenda popular inculcadas por el clero católico. Cuentan algunas crónicas que la imagen fue “encontrada” por un pescador llamado Simón González de Herrera en 1521, en las costas de Garachico. Otras afirman que se encontró en Adeje y, al intentar trasladarla a La Orotava, una tempestad obligó a recalar en Garachico, de nuevo nos encontramos con un pescador de los que faenaban por las costas sur de la isla.

El manto de la imagen, bordado en hilo con temas de hojarasca y flores, está fechado entre los siglos XVI y XVII y presenta aberturas para las columnas del baldaquino cuando se saca la imagen en Romería. Muy probablemente se trata de uno de los primeros mantos de la imagen.

De cualquier forma, la imagen que preside la parroquia en la actualidad es posterior a la de origen. Entre los valores artísticos de la talla actual, destacan algunos detalles que dejan entrever un cierto clasicismo: la idealización del rostro, el perfil rectilíneo de la nariz, los párpados semicaídos.

Durante la Romería dedicada a esta advocación en la tradición popular se habla de los famosos bailes del tajaraste y el corrido así como algunos cuentos de brujas, en los que los sucesos maravillosos ocurrían en la noche con ruidos desconocidos, bailes y transformaciones de mujeres en animales domésticos, claras reminiscencias de antiguos cultos guanches demonizados como es habitual por la confesión imperante.

“Los romeros llegaban de todas las localidades de la Isla. Estudiar el tema de los romeros es estudiar la historia de los caminos y veredas que conducen al lugar. Caminando y los más potentados en mulo o caballo, debían llegar en el día de la víspera al pueblo, pernoctarían en casa de algún conocido o pariente, o al aire libre, y retornarían a sus lugares de procedencia después de la Romería del día principal.

A Los Silos se venía a eso: a divertirse, sin que se olvidara y se relegara a segundo término los actos litúrgicos, teniendo éstos su culminación en la «despedida de los romeros a la Virgen», cuyo emocionante acto tenía lugar al llegar procesionalmente la Imagen de Ntra. Sra. de La Luz al puente chico, en que los ajijides entablaban acusado duetto con la lluvia de voladores.” (Álvaro Hernández Yanez)

LA DIOSA ABONA.-

“La diosa Abona se veneró primeramente como Virgen de la Luz , si bien era más conocida popularmente por topónimos relacionados con el templo, de Tajo y de Abona. Sin embargo, también se le dio título de Virgen de Candelaria. Posteriormente el clero católico fue transformando algunos de estos oratorios privativos en templos cristianos y sustituyendo sus “ídolos” por imágenes de santos. Pienso que, aunque existe oscuridad y dudas sobre si se trataba de una sola imagen la primitiva Virgen de Abona-Tajo- La Luz-La Candelaria , lo que sí queda es la existencia de dos templos de adoración, el de La Punta de Abona y las casas de La Luz cerca de Tajo, por lo que creo que o bien se trasladó la imagen de la costa para resguardarla o posiblemente en La Luz los nativos adoraban a una Diosa, quedando al final dos imágenes y dos procesiones, una venerada por los guanches y la de Abona por un nuevo grupo de pobladores, los vecinos.” (Francisco Castellano)

 

Continuará:  

* Guadameñe.

 

Junio de 2008.  

 

28 n Wanmayk  n 7º acha n tallit taynay tagwancet.

 

iglesiaguanche@terra.es  y benchomo@terra.es

     

Para saber más: logokbehibenchomo.jpg (24851 bytes)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



[1] Los resaltes en negrita son nuestros.