APUNTES
RELATIVOS A LA
LOS
ICONOCLASTAS.-
Literalmente
interpretado, el término iconoclasta significa destructor de imágenes, uno que
toma una estatua o una pintura y la rompe. En su sentido histórico, se entiende
según la Real Academia española como “hereje del siglo VIII que negaba el
culto debido a las sagradas imágenes, las destruía y perseguía a quienes las
veneraban”, es decir, le añade un sentido religioso.
Esta
práctica destructiva ha estado muy arraigada en las religiones autodenominadas
mayoritarias y muy especialmente en las cristianas.
Generalmente
las culturas invasoras persiguen como primer fin la eliminación total de las señas
de identidad de las culturas invadidas, como medio drástico desenrraizador que
haga más fácil la eliminación o absorción de las mismas, no dudando en
emplear los métodos más crueles e irracionales y deshumanizados para conseguir
sus objetivos.
En
este aspecto el rodillo aplanador del judeocristianismo y del islamismo ha sido
tan cruel, avasallador y efectivo que, cualquiera que visite hoy en día alguno
países de sur y centro América e incluso Irak o Egipto, y en general allí
donde han conseguido imponerse estas religiones fanáticas, difícilmente se
podrá creer que los habitantes autóctonos de estos países fueron artífices
de las extraordinarias culturas que en ellos se desarrollaron y cuyos imponentes
vestigios ciertamente diezmados y machacados han llegado hasta nosotros.
Culturas milenarias que en muchos casos bastó menos de un siglo a los invasores
para borrar toda seña de identidad, hasta el extremo de que los pueblos
invadidos llegaron en tan corto espacio de tiempo a olvidar totalmente los métodos
de escritura y lectura de sus antepasados, su religión y su cultura, convirtiéndose
además por inducción y alienados por los invasores en excelentes y eficaces
instrumentos destructores del legado espiritual de sus ancestros más remotos.
Canarias
no escapó a esta realidad, desde las primeras invasiones europeas el
cristianismo puso especial énfasis en erradicar todo vestigio de la ancestral
cultura guanche, con una desmesurada fiebre iconoclasta propia del fanatismo que
les embargaba y que, lamentablemente, continúa embargando a los descendientes
ideológicos de estos iconoclastas. Está ampliamente documentado como desde los
primeros tiempos de la invasión y conquista y
hasta no hace muchas décadas los sacerdotes de la secta católica
incitaban a los fieles a destruir todo vestigio de estatuillas y objetos de
culto que no fuesen de origen cristiano y, a profanar los sepulcros de nuestros
antepasados destruyendo los cuerpos mirlados, mandatos que seguían a pie
juntilla una caterva de fanáticos descerebrados.
Estas
representaciones del panteón guanche bárbaramente destruidas no sólo fueron
inmediatamente sustituidas por ídolos católicos, sino que además aumentaron
desmesuradamente su número aplicando un “santo protector” a cada actividad
cotidiana de la sociedad, hasta el punto de que desde los asesinos hasta el máximo
dirigente del país tienen asignado una supuesta divinidad católica
“protectora” e intermediaria ante su dios,
promocionando y sosteniendo una veneración fetichista que en teoría
dicen combatir, y que además pretenden justificar mediante una pléyade de teólogos
y filósofos, ciegos seguidores de esa secta que en una constante demagogia
pretenden que veamos como blanco lo que a todas luces es negro.
Es
ciertamente triste y lamentable que en pleno siglo XXI, en esta sociedad
colonial supuestamente civilizada, existan bandas de “incontrolados” bárbaros
dignos herederos ideológicos de los godos que se dedican a destruir estaciones
de grabados rupestres, los cuales no sólo son un patrimonio del pueblo canario,
sino que lo es de toda la humanidad. Además, estos bándalos dirigidos desde la
sombra por oscuros intereses mediáticos, arremeten directa e indirectamente
contra cualquier vestigio material o espiritual de la cultura canaria ancestral.
El
catolicismo, en su peculiar manera de interpretar sus propios dogmas, ha
desgastado una incuantificable cantidad de células grises de sus acólitos más
entregados y, ha hecho correr verdaderos ríos de tinta para, como es habitual
en ella, hacernos creer que lo negro es blanco y viceversa. Para esta confesión,
las esculturas representativas de sus divinidades son imágenes sagradas, pero
en cambio las imágenes sagradas de otras religiones son denominadas
peyorativamente como “ídolos” o “fetiches”, asegurando en muchos
casos que son representaciones del demonio, cuestión poco compresible teniendo
en cuenta que en ambos casos las esculturas son obras humana creadas con
materiales iguales o similares para cumplir un mismo fin, que es precisamente el
representar a una determinada divinidad. A pesar de ello, en su proverbial
demagogia pretenden hacernos creer que sus imágenes no son adoradas por sus
fieles, sino que son veneradas, teniendo en cuenta que para el común de la
gente la frontera entre adoración y veneración es muy difusa. Cabría
preguntarse si cuando un fiel de esta religión está postrado y orando ante la
imagen del crucificado ¿Lo está adorando o venerando? Porque si lo están
adorando indudablemente están adorando a una imagen y, si lo están venerando
por supuesto que están rebajando la esencia divina de su dios a la categoría
de una deidad secundaria. Si como afirman no se adora o venera a las imágenes
sino lo que estas representan, ¿por qué no asumen que para otras religiones
tienen el mismo sentido? ¿Por qué demonizan para otras confesiones las mismas
prácticas que ellos realizan, sostienen y promueven? Por otra parte, si sólo
se debe adorar a dios ¿Cómo es que cuando un Papa es elegido se les exige a
los cardenales que le adoren? ¿Acaso el Papa es un dios? De ser así nos
explicaríamos el porque la humanidad jamás ha tenido paz y ha sufrido los más
increíbles horrores con la dirección de estos “infalibles” dirigentes.
Las
muestras de estatuaria de la primitiva cultura canaria llegada hasta nosotros
son escasas y fragmentadas, aún así, el relativamente importante número de
piezas que por diferentes razones escaparon de la acción depredadora e
iconoclasta del catolicismo, nos proporciona una idea de lo rica que fue la
estatuaria en nuestra ancestral cultura.
Tal
como recogió para la isla Chinech (Tenerife) el fraile dominico Alonso de
Espinosa: “Y no adoraban ídolos, ni tenían
otra cosa a que adorar, sino a Dios y a su Madre, aunque no tenían otra
inteligencia de las cosa de Dios” Está claro que el buen dominico estaba
ofuscado por su etnocristianismo que le impedía entender o le inducía a no
entender que a quien realmente adoraban nuestros ancestros no era a su dios sino
a
¿Que
significa Ídolo?
Según
Josefina Albert: La etimología la establece Corominas en su Diccionario. Se
trata de una palabra tomada del griego “imagen”.
El grecolatino idlum (o -n “imagen, espectro”) gozó de uso
semipopular durante la Edad Media, como nombre de peñascos en forma de ídolo o
imagen, en algunas descripciones de límites o linderos, especialmente en
territorio de la actual Portugal.
Pero yendo
ya a los diccionarios de
Luego está claro que siendo la
iglesia católica una de las confesiones religiosa que más imágenes adora y
venera, esta es totalmente idólatra.
Hasta no hace mucho tiempo el etnocentrismo europeo venía asumiendo que las primeras obras que pueden considerarse esculturas eran unas figuras femeninas desnudas, de caderas muy desarrolladas, que han sido interpretadas como “ídolos” de la fertilidad. Datan del paleolítico superior y son conocidas como Venus. Las más conocidas son la de Willendorf y Laussel (lugares donde fueron encontradas). Pero al igual que otras ciencias la arqueología avanza aportándonos continuamente nuevos conocimientos en torno a nuestro pasado religioso, espiritual y social.
Los fundamentos cultuales del primigenio pueblo canario hunden sus
raíces en los más remotos orígenes continentales y, por tanto, también sus
expresiones escultóricas votivas y representativas de
“En África (sin incluir Egipto), la más antigua
manifestación artística que nos ha legado sus habitantes es la escultura de
una Diosa en piedra (imagen de la izquierda)
"de unos seis centímetros de largo encontrado en 1999 cerca de
la ciudad de Tan-Tan, Marruecos" ..."entre 500.000 y 300.000 años."
(Aguilera, 2003), por tanto la obra artística humana de mayor antigüedad
hallada hasta hoy día [mayor que
Otra obra de arte muy antigua es la pieza de ocre descubierta
recientemente en
La pieza de Blombos tiene dibujado líneas en zig-zag cruzadas
atravesadas por líneas horizontales. Motivos similares decoran los cuerpos de
figuraciones femeninas de estelas y vasijas neolíticas de otras regiones, tendrían
igual significación metafórica.” (Martín-Cano)
En el año 1999 en unas piedras sueltas que había formado
parte de una construcción guanche y cuyos cimientos aún perduraban en el lugar
de
“Ejemplos las líneas en zig-zag entre líneas horizontales o las
zig-zag una debajo de otra entre líneas horizontales de la vasija de Vounous,
Chipre, las que están encima del pubis de la vasija rumana de Vidra, Bucarest,
las de la esculturita de Almizaraque, Almería, las del ónfalo funerario de
Seelenloch de Ippmitz, Burgenland y las que decoran el cuerpo femenino de una
vasija siria.
Posteriores son los testimonios artísticos prehistóricos legados
por los antiguos habitantes desde el VIII milenio adne. Son miles de pinturas y
grabados de figuras humanas y animalísticas, pertenecientes a las culturas del
fértil valle, de lo que hoy es el desierto del Sáhara, desde Mauritania hasta
Sudán, realizadas antes de que sus habitantes humanos emigraran al sur y
desapareciera la rica fauna y flora por la desertización (en el siglo IV adne).
Además diversos pueblos africanos nos han legado esculturillas femeninas neolíticas
desde el II milenio adne.” (Martín-Cano)
LAS
ESCULTURAS RELIGIOSAS EN LA PRIMIGENIA SOCIEDAD CANARIA.-
La
existencia de estatuas en el culto de la antigua y genuina religión de los
canarios está documentada en las crónicas de aventureros o viajeros europeos
pre-coloniales y también por otros que las escribieron después de la invasión
y conquista. Como hemos expuesto en el capitulo correspondiente referente a los
lugares de culto, en 1341 Nicoloso Da Recco nos describe una imagen de una
Divinidad: “Encontraron también una capilla o templo en el cual no había
pintura alguna, ni ningún otro ornamento sino una estatua esculpida en
piedra, que representaba a un hombre con una bola en la mano: este ídolo se
hallaba desnudo y traía una especie de delantal de hojas de palma (Phoenix
canariensis), que le cubría las partes obcenas, cuya estatua sustrajeron y
condujeron a Lisboa. La isla les pareció
muy poblada y bien cultivada; produce grano, trigo, frutas y principalmente
higos; el grano y el trigo lo comen como los pájaros o bien hacen de él
harina, con lo que se alimentan sin amasarlo y beben agua».
También el cronista Andrés Bernáldes en su Crónica de los Reyes
Católicos nos dice que en Tamarant (Gran Canaria) había una casa de oración
llamada Toriña, y que allí: "tenían una imagen de palo tan
luenga como media lanza, entallada, con todos sus nervios de mujer desnuda, con
sus miembros fuera, y delante de ella una cabra de un madero entallada, con sus
figuras de hembra, que quería concebir, y tras ella un cabrón entallado de
otro madero, puesto como que quería subir a engendrar sobre la cabra."
En
el año 2004, el investigador Raúl Melo Dais localizó y rescató una figura de
rasgos antropomorfos (figura de la izquierda) elaborada en basalto poroso
(piedra molinera) la cual conserva según recoge en su ficha arqueológica
restos de pigmentos rojos (color sagrado de
Observando
la figurilla vemos que tiene grandes similitudes con la documentada para Tan-
Tan por Martín-Cano, a la que dicha autora le atribuye una antigüedad de entre
500.000 y 300.000 años como hemos visto. Al margen de esta supuesta antigüedad,
lo que está claro, por lo menos para nosotros, es que ambas figurillas,
realizadas con técnicas y materiales semejantes, son representaciones arcaicas
de
La
estatuilla precolonial de Tara ha sido asumida como una seña de identidad de
todos los canarios, y muy especialmente por sus mujeres. Es una estatuilla de
barro de
Desde su vitrina de
cristal, nos habla de un pueblo orgulloso que fue independiente, que forjó el
carácter de los actuales pobladores.
Es una escultura
femenina en postura sedente (sentada) y rasgos esquemáticos acusadamente
sexuales. Uno de los rasgos característicos de esta figura es la exageración
de muslos y antebrazos y la cuidada manufactura de la pieza, que presenta un
exhaustivo bruñido (pulido mediante el frotamiento de callaos de playa) y
restos de pintura de color rojo ocre (color sagrado de
En
tiempos precoloniales, Tara fue uno de los tres poblados principales de la
comarca de Telde, en las recientes excavaciones arqueológicas han aflorado
importantes piezas de la cultura de
los primitivos canarios, entre ellas esta estatuilla de Tara encontrada en la
zona.
Es
significativa la adoración que los
habitantes de Tara muestran a
Nosotros que no creemos en las casualidades pero sí en las causalidades
y por ello no nos sorprende el hecho de que una de las reproducciones
monumentales de la estatuilla de Tara se encuentre precisamente en el municipio
tinerfeño de Candelaria, “Sede Oficial” de la imagen de Nuestra Señora
Chaxiraxi y lugar que fue de pastoreo exclusivo de los ganados de
Nada
de lo que hace el sistema religioso imperante es gratuito o fruto del azar, sus
acciones son bien estudiadas y meditadas, por ello, la colocación de esta
monumental estatua de Tara en una de las principales avenidas del municipio
candelariero, donde además en su base están representados los símbolos más
significativos de
A la izquierda, grabado rupestre localizado en
Barranco Grande Achimenceyato de Guadamoxete, correspondiente al
Menceyato de Güímar en la isla Chinech (Tenerife), lugar próximo a
Candelaria.
Desde nuestro punto de
vista, este grabado es una representación esquematizada de Tara (Tanit) y es
similar a otros muchos existentes en la zona de Los Baldíos, Llano del Moro o
Guadameñe, así como en yacimientos de grabados en
Heneto.
El
ingeniero cremonés Leonardo Torriani recoge para la isla Titoreygatra
(Lanzarote):
“Adoraban Un ídolo de forma humana, pero no se sabe quién era. Lo tenían en una casa como templo, donde hacían congregación, la cual estaba rodeada por dos paredes, que entre sí formaban un pasillo, con dos pequeñas puertas, una fuera y la otra en medio; y allí, como en un laberinto, entraban a sacrificar leche y manteca. Algunos otros pretenden que entre estos bárbaros hubo otras clases de idolatría, de las cuales la verdad es que no se tiene ninguna seguridad.” (L.Torriani, 1959:41)


Estatuilla denominada
Tueris que guarda notable semejanza con
Para los habitantes de Erbania (Fuerteventura) Leonardo Torriani nos
dice:
“El
ídolo que adoraban era de piedra y
de forma humana; pero quién fuese, o qué clase de dios, no se tiene de ello
ninguna noticia y el templo en que hacían sacrificio se llamaba fquenes, cuya
forma se ve en el dibujo.” (L.Torriani,
1958:73)
El
traductor y anotador de la obra de Torriani, Alejandro Ciuranescu, en una nota a
pié de página nos aclara:
“Tenían casas particulares, donde se congregaban y hacían sus
devociones, que llamaban efequenes, las cuales eran redondas y de dos paredes de
piedra; y entre pared y pared, hueco.. Nótese, sin embargo, que este texto
coincide con el del mismo Torriani, quien repetirá, más o menos, las mismas
indicaciones en relación con la religión de ambas islas. Esta continuada
confusión también existe, en cierto modo, en Abreu Galindo, cuyo capítulo se
titula ‘De los ritos y costumbres que tenían los de estas dos islas,
Lanzarote y Fuerteventura’, aunque los detalles aquí mencionados se apliquen
terminantemente a Lanzarote, suponemos que la fuente común trataba las
costumbres de las dos islas, sin distinción, y que tanto Torriani como Abreu
Galindo trataron, con mediano éxito, de separar lo que pertenecía a cada una
de ellas.”
En
En la isla Benahuare (
Continuará:
*
Guadameñe.
Junio
de 2008.
28
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y benchomo@terra.es