ARQUITECTURA
CANARIA PRE-COLONIAL (XVII)
Eduardo
Pedro García Rodríguez*
En
Tamaránt (Gran Canaria) la población precolonial estaba agrupada con criterio
administrativo, las poblaciones estaban más concentradas y contaba con una
planificación urbana. Existían dos importantes
núcleos poblacionales que merecieron por parte de los invasores la
consideración de ciudades, la villa de Gáldar y la de Telde, que eran los
centros políticos y administrativos de los dos guanartematos de la isla.
Estos
guanartematos estaban a su vez divididos en distintas unidades administrativas a
cargo de un guayre, cuyo centro era una gran aldea de la que dependían otros
pequeños poblados. De estos poblados, muchos fueron demolidos por los
invasores para aprovechar sus piedras en las nuevas edificaciones, muros de huertas o
simplemente porque eran “paganos”. Los restos de algunos
de estos poblados quizás por estar alejados de los centros de influencia
de los invasores escaparon a las rapiñas iniciales y a la posterior brutal
especulación del suelo en aras del nuevo dios extranjero, el turismo de
alpargatas, que ha proliferado por nuestro territorio propiciando que sea
devorado de manera inmisericorde para engrosar los bolsillo de los especuladores
europeos y de algunos canarios de servicio.
Este
nuevo método de colonización a dado lugar por parte la sociedad europea y
parte de la canaria euperisada supuestamente civilizadas a la más brutal forma
de terrorismo psicológico, el terrorismo cultural, arrasando de manera vandálica
el milenario Patrimonio Arqueológico Canario, patrimonio que -lo poco que
queda- no lo es sólo de nuestro expoliado pueblo sino que lo es de toda la
humanidad.
Como
ejemplo de lo dicho y de la incuria de los organismos coloniales que deben velar
por nuestro patrimonio, veamos algunos de los últimos casos de destrucción de
nuestro acervo cultural en la isla Tamaránt recogidos por el colectivo DEPACA
en el año 2005 en: es.geocities.com/cantero jesus/atentados-gc.htm:
“Pocillo
Real” - "Meloneras" (San Bartolomé de Tirajana).
Una pala excavadora que construye una calle junto a
un campo de golf, destruye tres de las cinco casas cruciformes prehispánicas
que allí existían, a pesar de que desde 1994 el yacimiento estaba protegido,
de forma vinculante, por un estudio de “
"El
Gallego" (Telde, Gan Canaria)
Esta
necrópolis precolonial situada sobre un volcán extinto, ha quedado
desprotegida al rechazar inexplicablemente
“Yacimiento
de
En
la remoción de tierras en el aparcamiento ubicado a la entrada de Arucas, junto
a
El Ayuntamiento de Arucas costeó la prospección oportuna y dada la magnitud de
este yacimiento, que nos hace corroborar que
"Cenobio
de Valerón" (Guia, Gran Canaria)
Este yacimiento - que en realidad es un granero
colectivo precolonial - es, desde hace tiempo, "Bien de interés
cultural" (B.I.C.) y uno de los más visitados de Canarias por su
espectacularidad. Sin embargo, su estructura de roca volcánica está siendo
degradada, lenta pero continuamente, por filtraciones de aguas residuales de un
pozo negro usado por unas casas situadas mas arriba.
"Las
Huesas - Guiniguada" (Las Palmas de Gran Canaria)
“Montaña
de los huesos” (San Bartolomé de Tirajana, Gran Canaria)
El Cabildo divulga este yacimiento y prepara un
sendero para turistas, a pesar de que aquí nunca se han realizado excavaciones
arqueológicas sistemáticas. Unos meses más tarde aparecen en este poblado,
varias excavaciones ilegales.
“El
Cascajo de Belén”. (Telde, Gran Canaria)
Se va a construir un hotel y un campo de golf sobre
una necrópolis precolonial. Con
anterioridad este yacimiento fue recubierto con tierra y piedras. Los sondeos
arqueológicos para su relocalización son encargados a una empresa privada y
subvencionados por los promotores del negocio.
“Gran
Canaria”.
“Gran
Canaria”.
El
Cabildo de
“El
Roque” (Agaete, Gran Canaria).
Un tractorista, al servicio del Cabildo Insular,
destruye una casa de los antiguos canarios, muy conocida y publicada
“Playa de Sardina del Norte” (Gáldar,
Gran Canaria).
Cuevas artificiales de habitación, de origen
precolopnial, en peligro de destrucción total o parcial. Se pretende colocar en
su lugar mallas de acero y mortero gunitado para evitar desprendimientos de
piedras.
“El
Hospital y San Sebastián” (Gáldar, Gran Canaria).
Cuevas artificiales y estructuras de piedra seca
situadas cerca de la famosa "Cueva Pintada". Yacimiento muy dañado
por maquinaria pesada. Robo de piezas arqueológicas debido a la ausencia de
vigilancia. Se pretende destruir o reubicar el yacimiento a pesar de ser
conocido y publicado desde 1935.
“Playa
de
Casas precoloniales descubiertas accidentalmente en 1993. Abandono y destrucción
paulatina del Yacimiento ante la desidia de todas las administraciones e
instituciones competentes.
Arguineguín-Tirajana:
Lomo Galeón: Viviendas
de planta interior cruciforme, circular o elíptica y enterramientos tumulares
de base cuadrada o circular, así como otros más complejos con gradas y tortea
central y cistas adosadas.
Cañada
de
Barranquillo
de La Jarra
: Existían más de una
docena de casas de planta interior cruciforme y circular, de las que sólo
quedan dos.
Lomo
de San José o Lomo del Cementerio:
Conocido así por ubicarse allí una
necrópolis con dos tipos de estructuras: Túmulos con tortea y cistas.
También
se señala restos de casas y
enterramientos en la margen derecha del barranco, frente al Cortijo de San José
que, a falta de una información más detallada, se podría corresponder con la
zona que en la carta arqueológica de Arguineguín se denomina Lomo de Bento y
El Palomar. Para
Lomo
de Los Gatos y Las Crucecitas (Playa de Mogán):
La zona arqueológica de Lomo Los Gatos está constituida por diferentes
evidencias arqueológicas de la cultura de los antiguos canarios como casas
guanches, cuevas naturales de ocupación temporal, cuevas de enterramiento y
estructuras funerarias.
Playa
del Burrero, (Carrizal de Ingenio):
En Ingenio, podemos localizar un pequeño enclave arqueológico compuesto por
dos unidades bien diferenciadas: por un lado el poblado de casas y cuevas
localizado en la parte alta y media del acantilado costero que se encuentra
inmediato a
El
poblado esta constituido por varias casas y un conjunto de 21 cuevas naturales y
otras parcialmente labradas en una toba muy deleznable. Debido a este hecho,
otras cuevas, de las que se observan indicios, están sepultadas por los
derrumbes, Se localizan en dos niveles, y han sido reutilizadas durante muchos años
por pescadores, por lo que hoy se encuentran muy alteradas desde el punto de
vista arqueológico.
La
identificación de la planta de estas estructuras de piedra seca en superficie
presenta ciertas dificultades debido al relleno natural y artificial de esta
zona, por movimientos de tierra, apertura y ensanche de un camino, etc... Dichas
estructuras se corresponden con viviendas de los antiguos canarios y
posiblemente con algún enterramiento tumular.
También
puede observarse material arqueológico en superficie en los alrededores de
estas estructuras.
Poblados
de casas guanches con algún tipo de
conservación
Los
Caserones, Fataga (Tirajana:)
Ésta se localiza en la margen izquierda del Barranco de Fataga, en un lomo que
se extiende entre dicha ladera y
Se trata
de un poblado guanche formado por,
al menos, siete casas de piedra seca, que se encuentran en parte muy alteradas,
por lo que es difícil, en algunos casos, precisar la planta y morfología de
las estructuras. Por lo general, éstas tienen planta exterior de tendencia
circular e interior cruciforme o cuadrangular, con dependencias anexas. Se
distribuyen en el sentido ascendente de la ladera y en algunos casos se ha
rebajado el terreno para adosar a él los muros de la construcción. Los muros
de las estructuras se encuentran en su mayoría muy derruidos, de forma, que
tanto al interior como al exterior las estructuras aparecen cubiertas de piedras
procedentes de un desplome. Se asocia abundante material arqueológico en
superficie, así como otros restos de cronología postconquista. A esta condición,
además, hay que añadir la existencia de varias estaciones rupestres, unas
vinculadas directamente a las estructuras constructivas y otras dispersas por el
entorno inmediato.
Incluye
las áreas designadas con los topónimos: Llano de los Caserones, Lomo de las
Casas Viejas, Caserones de Arriba y Las Rosas.
“
Se trata
de un poblado guanche formado por, al menos, siete casas de piedra seca, que se
encuentran en parte muy alteradas, por lo que es difícil, en algunos casos,
precisar la planta y morfología de las estructuras. Por lo general, éstas
tienen planta exterior de tendencia circular e interior cruciforme o
cuadrangular, con dependencias anexas. Se distribuyen en el sentido ascendente
de la ladera y en algunos casos se ha rebajado el terreno para adosar a él los
muros de la construcción. Los muros de las estructuras se encuentran en su
mayoría muy derruidos, de forma, que tanto al interior como al exterior las
estructuras aparecen cubiertas de piedras procedentes de un desplome.
A
continuación se realiza una breve descripción de las unidades que conforman el
conjunto y que se realiza siguiendo el sentido ascendente de la ladera:
Unidad
1: estructura de piedra seca de planta interior cruciforme y exterior ovalada.
El paramento está formado por un doble muro de piedra seca relleno en su
interior por un cascajo de menor tamaño. La estructura se encuentra muy
alterada, aunque es posible apreciar las esquinas de ambas crucetas. En la zona
de acceso se adosa un recinto de morfología cuadrangular.
Unidad
2: estructura de piedra seca de planta interior posiblemente cruciforme, aunque
es difícil precisar su morfología debido a los fuertes derrumbes que ha
sufrido la estructura. Ésta se ha construido rebajando la ladera para adosar a
ella los muros. La boca de acceso está orientada a 130 grados NE y da a un
terraplén acondicionado con un muro de piedra seca que nivela el terreno.
Unidad
3: estructura de piedra seca que se localiza próxima a la unidad 2. Es de
planta irregular, aunque de tendencia cuadrangular y se encuentra en muy mal
estado de conservación.
Unidad
4: formada por dos estructuras de piedra adosada. Una de ellas es de planta
interior cuadrangular con una dependencia anexa. Está orientada a 135 grados NE
y presenta un pequeño saliente a la entrada para nivelar el suelo, donde se
localiza una escalinata que facilita el acceso al recinto.
La otra
estructura es de planta interior ovalada y está orientada a 225 grados SW.
Unidad
5: estructura de piedra seca de planta aparentemente cruciforme. Solo se
conserva parte de la entrada y los dos laterales. El fondo de la estructura no
está definido, al no localizarse restos del muro.
Unidad
6: formada por dos estructuras de piedra seca adosadas. Una de estas estructuras
es de planta cruciforme aunque no es posible distinguir los bordes exteriores de
la misma. La otra es de planta exterior ovalada y presenta sus muros mejor
conservados que la anterior.
Unidad
7: estructura de piedra seca de planta interior cruciforme. Se encuentra muy
alterada y tan sólo es posible apreciar algunos tramos de muro.
Poblado
de Tufia (Telde): “Las
primeras referencias escritas sobre la existencia de un yacimiento arqueológico
en la península de Tufia en Tamaránt (Gran Canaria) se deben a Sebastián Jiménez
Sánchez, quien en 1944 publicó la noticia de su descubrimiento: “Este
yacimiento importante, conocido por Tufia, Tu fía y Taufia, está situado en la
misma costa del término municipal de Telde, a poco más de
Todo
el promontorio forma una minúscula península que origina una ensenada y playa
llamada con la misma denominación... la parte alta de este promontorio nos
presenta una sorpresa agradable. En él descubrimos un importante poblado
aborigen, hasta el presente por nadie citado”
Observando
el yacimiento de Tufia desde el mar, (Este-Oeste), podemos apreciarlo en toda su
magnitud. En él encontramos diversos tipos de construcciones: murallas
semidestruidas que lo rodean, estructuras de enterramientos-túmulos-,
estructuras habitacionales -casas de piedra seca- concentradas en dos núcleos
separados entre sí, un amplio recinto amurallado al que no podemos dar función
segura; y un grupo de cuevas que se
abre en el acantilado. Todo este poblado se alza en lo alto de la terraza que se
forma sobre la península de Tufia.
La
parte mejor conservada se enclava en la cresta de la colina. Se trata de un núcleo
compuesto por cuatro recintos habitacionales con forma circular en el exterior y
ovoidea o elíptica en el interior de tres de ellas, y cuadrangular en la
cuarta, que además posee un compartimiento suplementario también cuadrado, así
como una especie de antesala de gran tamaño. Las entradas se realizan por el
oeste (de espaldas al mar) en las tres mayores y por el sur en la menor.
Como
ya hemos señalado, esta zona es la que se encuentra menos deteriorada,
alcanzando sus muros en ocasiones alturas superiores al metro y medio, y manteniéndose
casi intactas en las esquinas y ángulos construidos con gran perfección.
El
otro núcleo más al norte y más bajo contiene tres estructuras habitacionales,
también circulares en sus partes exteriores pero más angulosas por dentro,
presentando una de ellas una planta casi cruciforme. Las tres se encuentran
unidas en sus fachadas, conformando un muro continuo que sólo se interrumpe en
los huecos de las entradas, que como antes se orientan al poniente. Las paredes
apenas si sobresalen de la tierra, bien por enterramiento o por destrucción no
consiguen superar el medio metro en las partes más favorables.
Muy
cerca de estas estructuras está el recinto mayor del yacimiento: se trata de
una gran construcción cuadrangular, con esquinas redondeadas y de una gran
perfección en los muros interiores, que encierran una superficie de
aproximadamente
Junto
a la pared izquierda de esta especie de Tagoro se insinúa un trozo de suelo
empedrado que da realce a esta parte del yacimiento.
En
cuanto a los túmulos hoy se pueden ver claramente dos de los tres que existen,
ligeramente apartados hacia el norte del complejo cerrado. Estos son distintos
entre sí, uno más grande tiene un centro a flor de tierra, rodeado
circularmente por dos filas de piedra de mayor a menor altura según se separan
del centro. El otro, más pequeño, se forma por una sola hilera de piedras que
circunda un espacio relleno de tierra.
Un
último túmulo se esconde bajo la superficie de la colina, y solamente es
delatado por alguna que otra piedra que contornean una débil figura. Este se
compone por tres gradas concéntricas de diferentes alturas.
Además
de los distintos tipos de construcciones ya citados existen una serie de
murallas que lo delimitan y dividen interiormente. Dos de ellas de gran longitud
(hoy prácticamente destruidas) lo protegen por los lados este y oeste, y otra,
ya más abajo, lo aísla de la playa de Aguadulce; así mismo, hay pequeños
muros que separan los distintos núcleos del yacimiento (posibles lindes de
propiedad).” (Boletín informativo Aguayro. Nº 143, 1982: 10-14).

Las
casas canarias, son construcciones sólidas y resistentes, hechas a conciencia
para perdurar durante generaciones. Pueden aparecer adosadas entre sí formando
una manzana de casas, o ser independientes, en cuyo caso suelen ser de forma
oval exteriormente y cruciforme en su interior, aunque las hay de otros modelos.
En el exterior de la entrada, que se situaba en uno de los brazos de la cruz,
solían encontrarse unos bancos. Se accedía a través de una puerta con gozne y
junto a ella estaba el hogar; en el centro de la casa hay un brasero delimitado
por tres piedras (tenikes) o labrado en un solo bloque.
Los
otros tres brazos de la cruz son estancias dormitorio y almacén. El techo
estaba formado por cuatro vigas sobre las que se ponían otros palos, y sobre
ellos, capas de lajas, carrizo y barro.

La política conservacionista del legado de los antiguos canarios por parte de
los organismos oficiales coloniales ha sido y es a todas luces
deficitaria, estos organismos vienen mostrando un especial interés en la
conservación del patrimonio colonial, especialmente de los templos de la
iglesia católica, conventos y caserones de la oligarquía dominante los cuales
se reconstruyen o restauran con ingentes aportes económicos procedentes de los
impuestos que pagamos todos los ciudadanos. No se da igual tratamiento a los
yacimientos arqueológicos de la milenaria cultura guanche
muchos de los cuales son destruidos
sistemáticamente ante la total indiferencia o beneplácito de dichos
organismos supuestamente encargados de velar por el mantenimiento y conservación
de los mismos. Como hemos dicho únicamente prestan atención a aquellos
yacimientos que pueden ser rentables económicamente convirtiéndolos en parques
de atracciones para turistas, sin que apliquen los mismos criterios económicos
para los templos católicos y los caserones de las antiguas y actuales burguesía
colonial dominante. Por otra parte, la idea que nos trasmiten en torno a la
arquitectura colonial es la de que esas construcciones que actualmente nos
muestran en los folletos de propaganda turística surgieron de manera instantánea
desde los primeros tiempos de la invasión y conquista y que desde entonces están
ahí, nada más cierto de la realidad, en los primeros tiempos de la colonización
los invasores no sólo se aprovecharon de la casas canarias sino que también lo
hicieron de las cuevas, durante la primera centuria de la ocupación los colonos
se limitaron a construir modestas chozas cubiertas con paja o imitando las
techumbres de los canarios. Son pocas las edificaciones coloniales que han
soportado el paso del tiempo, incluso las denominadas publicas de las que
algunos ejemplares han llegado a nuestros días, lo han hecho mediante sucesivas
ampliaciones, reconstrucciones y restauraciones, por el contrario, las mejores técnicas
constructiva de los primeros canarios han posibilitado que muchas de estas casas
viviendas que han escapado de la voraz pala mecánica y de la desmesurada
especulación estén en disposición de ser usadas simplemente colocándoles una
cubierta. De hecho, hoy podemos ver una casa canaria en plenas condiciones de
habitabilidad en Tunte, se trata de la casa canaria de Doña Carmela Morales
Medina, quien nos da una prueba del arraigo que parte de nuestro pueblo siente
hacia nuestra ancestral cultura a pesar de los intentos globalizadotes, mantiene
su casa canaria y aspira a que sus descendientes continúen haciéndolo.
Es
evidente que durante los primeros tiempos de la colonización coexistieron las
formas arquitectónicas canarias con los modestos aportes de los europeos, además
como hemos dicho reutilizaron las construcciones guanches convirtiendo muchas de
ellas en casas fuerte y incluso en templos católicos, siendo las más
documentadas la llamada Casa Roma, el Palacio del Guanarteme y
Continuará.
Fotografías:
1) Grupo de casas canarias. Fotografía de Nayra y Romar.
2)
Reconstrucción del interior de una casa canaria. Fotografía tomada de Guía
Arqueológica de Gran Canaria.
3
y 4) Doña Carmela Morales Medina en la puerta de casa canaria en Tunte y detalle
del interior. Fotografía de Felipe
Enrique Martín Santiago.
5)
Construcción de transición entre la arquitectura guanche y los aportes
europeos. Fotografía de Jose
María Pita.
*De
Febrero de 2009.