SOLSTICIO
DE VERANO EN EL AUCHÓN DE ANOCHEZA
Guayre
Adarguma
La tarde estaba espléndida, una fresca brisa movía la flora
transportando en el aire por la ladera de Anocheza aromas de incienso moro y
tabaibas mezclados con el evocador aroma de las higueras y el grato sonido del
balar de las cabras. Allí los espíritus inducen a la mente a evocar tiempos más
bucólicos en que la tierra aún no había sido prostituida por los excesos del
piche y las ingentes moles de cemento.
Desde
aquel lugar disfrutamos de una extensa panorámica del Valle Sagrado de Güímar,
resaltando en el paisaje los conos volcánicos
entre los cuales se acentúa Montaña Archaco lugar sagrado de nuestros
ancestros, sitio primigenio donde fue adorada Nuestra Magnnét Chaxiraxi.
En
este privilegiado lugar los hermanos que conforman el Auchón de Anocheza
decidieron celebrar el Solsticio de Verano y la ofrenda a los espíritus de
nuestros antepasados, los cuales indudablemente nos envolvieron trasmitiéndonos
sentimientos de amor, paz y concordia con el género resto del humano.
Como
anécdota entrañable fue el debate suscitado entre un grupo de niños entre
seis y once años los cuales debatían en torno a su condición de guanches del
siglo XXI, detalle que nos induce a aumentar nuestras esperanzas en el futuro.
Al
toque de bucios prendimos la hoguera
del Fuego Sagrado, el cual se elevó
en grandes lenguas hacía el cielo al tiempo que su calor envolvía
a todos los asistente y su luz iluminaba el entorno en un abrazo vivificador.
Acto
seguido, acompañada del son de bucios, chácaras flauta y tambores, la
asamblea, presidida por el Guadameñe, procedió al ritual de ofrenda a los espíritus
de los ancestros ante el Efeken de Anocheza. La ofrenda fue portada por los niños
y ofrecida por el guadameñe, la lectura del ofrecimiento estuvo a cargo del
hermano Romar, quien la expresó en los siguientes términos:
“Ustedes,
espíritus ancestrales que son y que
están presentes en nosotros y que con nosotros
continuaremos en nuestros
descendientes el camino hacia el Seno de Magek mientras esta realidad exista.
Queremos
agradecerles la guía que prestan a nuestras vidas y
la presencia entre nosotros en estos momentos de especial significación
para los Magos.
De
esta manera nos fue transmitido. Y nosotros lo hemos recibido como un sagrado
legado que debemos preservar para las siguientes generaciones y compartir con el
resto de la humanidad.
Como
recordatorio de este compromiso, realizamos las trescientas sesenta y cinco
oraciones a Nuestra Diosa Magek. Algunos lo hacen diferente; nosotros hemos
tomado este diseño basado en nuestra propia inspiración de ver la vida, de
comprometernos con la vida, de tener un pensamiento positivo para cada día del
achano o asano.
¡¡Uh!! Magné Mastáy Achen
tumba Manéy.
Tanemir uhana gek magék
Enehana benijime harba
Enaguapa acha abezan.
Cuya traducción al
castellano es la siguiente:
¡¡Oh!! Madre del
cielo Madre de la tierra
¡Oh! Madre del cielo,
Madre del crecimiento de la
hermandad,
Madre de lo nuevo’.
Gracias poderosa Sol /
por salir un día más
para
alumbrar la noche.
El
Mago es un ser que ama, y que está
ahí para acrecentar sus maneras de amar, y poder transmitir el cariño, el amor
que le han entregado
Por
ello amados ancestros hoy estamos aquí en este lugar sagrado con propósito
inquebrantable de asumir lo positivo, lo que realmente vale la pena para nuestro
crecimiento y desarrollo espiritual, alejados de inútiles oropeles y falsas
fastuosidades.
Estamos
congregados en torno a la Naturaleza, templo perenne ante el cual se ve postrada
la vanidad humana.
Por
todo lo expuesto y por otras muchas razones, los fieles de la Iglesia del Pueblo
Guanche nos congregamos en este día para venerar a Nuestra Diosa Magek, aspecto
visible de la Gran Madre Universal Chaxiraxi, y rendir homenaje a los espíritus
de nuestros ancestros.
ASÍ
SEA.”
A
continuación procedimos a la comida de hermandad, la cual transcurrió en un
ambiente de franca armonía y camaradería en la que los protagonistas fueron
los niños y, durante la que degustamos entre otras viandas unos conejos de
corral preparados en salmorejo, fritos o asados a la leña según el gusto y
unas papitas peladas, acompañado de
un excelente vino tinto procedente de la medianías del norte, todo ello
elaborado y ofrecido con amor por la hermana Nayra y su familia.
Que
duda cabe, los espíritus se encuentran más a gusto en un cuerpo contento.
Want’
ijamaynut Magek 8º akano n tallit taynay tagwancet. (Junio de 2008)