Los empresarios y políticos
del sistema tienen miedo
BEN MAGEC SÓLO
EJERCE SUS DERECHOS DEMOCRÁTICOS
Asamblea por
Tenerife manifiesta su decidido apoyo y solidaridad a
Acusan a los ecologistas –antes fueron los
“terroristas sociales” de Asamblea por Tenerife los destinatarios de esos mismo
dardos acusatorios– de impedir el “progreso” de
Tenerife. Sin entrar aún a discutir el concepto de progreso que tiene el empresariado,
sí queremos advertir que lo único que han hecho los compañeros de Ben Magec ha sido ejercer sus derechos democráticos,
acudiendo a los tribunales cuando han tenido pruebas de que la ley se estaba
quebrantando. Ben Magec no ha impedido, por ejemplo,
que se construya el puerto de Granadilla, no tiene poder para ello, sólo
presentó pruebas lo suficientemente sólidas de que el proyecto incumplía la
legalidad para que un juez decretara la paralización del mismo. Tampoco
impedirá que se construya el tren, sólo ha presentado un recurso denunciando
que el Cabildo no tiene potestad para la realización del proyecto, y
serán los tribunales quienes tengan la última palabra. No nos sorprende el
nerviosismo de estos representantes de las “fuerzas vivas”, porque cada día les
estamos demostrando que su “progreso” es incompatible, no sólo con los
intereses de la mayoría, sino incluso con las leyes de la democracia.
Mientras el empresariado sigue con la falacia de que
el progreso de Tenerife pasa por la construcción de cuanta infraestructura se
le ocurra, desde Asamblea por Tenerife afirmamos que, en cualquier caso, ese
progreso del que habla sólo se refleja en sus cuentas bancarias, pues el que
debería dirigirse a sus legítimos destinatarios, es decir, la sociedad
tinerfeña, en forma de creación de empleo digno y estable, en inversiones en la
sanidad y la educación pública, en asistencia social, etcétera se queda por el
camino: en las empresas privatizadas para los amigos o en su tupida red clientelar. Es curioso observar cómo los lobos que exigen
el despido libre y gratuito, que piden que se supriman o rebajen las
subvenciones al desempleo o que se elimine de un plumazo la negociación
colectiva, se presentan, al mismo tiempo, como los defensores de los trabajadores.
Tampoco nos sorprende la comunión de intereses y
pareceres del empresariado con Ati-Coalición Canaria,
ni la virulencia con que se han pronunciado. Ignacio González,
presidente de
A pesar suyo, una cosa sí están demostrando estas
destemplanzas de empresarios y sus políticos afines: tienen miedo. Un puñado de
ciudadanos y ciudadanas, contrarios a sus tropelías y basándose en leyes que
obligan a todos (esa es la característica mínima de la democracia) han logrado
obstaculizar algunos –muy pocos– de sus proyectos, y
eso les ha metido el miedo en el cuerpo. Si consultaran a la ciudadanía, si
atendieran sus reivindicaciones, no se verían en estas tesituras
Desde Asamblea por Tenerife hacemos un llamamiento a
todas las organizaciones sociales, políticas, sindicales, a todos los sectores
verdaderamente populares, para que este intento de acallar a los movimientos
sociales no quede impune. Unamos nuestras voces y sigamos combatiendo los
delirios totalitarios de estos piratas del desarrollo a cualquier precio.
Santa Cruz
de Tenerife, 27 de agosto de 2009