Elecciones
estudiantiles universitarias
La extrema derecha, instalada
incluso entre el profesorado, el OPUS, el colonialismo y la olgarquía canaria
son las cuatro patas que sustentan este pudridero por la cabeza que son los
actuales centros académicos.
El
lunes 22 de noviembre de 2010 se celebraron elecciones claustrales para la
escasa representación estudiantil que la Universidad al servicio del
colonialismo permite al sector más numeroso de la comunidad universitaria,
23191 alumnas y alumnos, de los cuales 2243 participaron en la desdichada
convocatoria o lo que es lo mismo, el 9,67 por ciento.
La alta
abstención, por encima del 90 por ciento, fue la tónica general, un noventa
por ciento de estudiantes sin representación institucional y en este caso también
sin representación política, pues los que están prestos a pedir la abstención
e incluso a reivindicarla esta vez fueron pillados con el paso cambiado, dicho
sea sin ánimo de entrar en polémica alguna.
Este
somero análisis no pretende desmerecer el trabajo que en los últimos años
vienen realizando los estudiantes agrupados en las distintas organizaciones, a
los que ganadores o no felicitamos sinceramente, aunque sin un planteamiento
claro anicolonialista, que es nuestra principal contradicción a resolver y que
probablemente explica el desinterés del estudiantado.
El
Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario (Movimiento UPC) está claramente
por la participación electoral, se trate de los claustros universitarios,
cabildos y municipios, parlamentos, asociaciones de vecinos, federaciones y
clubes deportivos o cofradías de Pescadores y pretende estar allí donde estén
los intereses de Canarias y de los canarios. Nuestra organización tiene una
vocación profundamente democrática y asamblearia, por lo tanto participativa.
La
Universidad que el colonialismo tiene en la ciudad de Aguere no está al
servicio del pueblo canario, prueba de ello es que en la misma se enseña español,
alemán, italiano, francés, latín, griego, árabe y hasta japonés pero no el
idioma que hablaron los tinerfeños, awaras, gomeros, bimbaches, mahos y
canarios, y esto no es de recibo, y no lo es porque en universidades del propio
estado español se estudia ese ancestral y sumamente conceptual idioma, además
de en otras universidades francesas, americanas, etc.
Sin
embargo se da la tragedia de que es el pueblo canario quien, con sangre, sudor y
lágrimas, con un 30 por ciento de paro, con un 40 por ciento de niños bajo el
umbral de la pobreza según UNICEF, financia los salarios y el mantenimiento de
las universidades aquí instaladas, que dicho sea de paso figuran la penúltima
y última, respectivamente, en cuanto a rendimiento se refiere, en el estado
español, que sin embargo no tiene ni una sola de sus universidades entre las
cien más prestigiosas del mundo.
La
extrema derecha, instalada incluso entre el profesorado, el OPUS, el
colonialismo y la olgarquía canaria son las cuatro patas que sustentan este
pudridero por la cabeza, cuyo mantenimiento no solo es insostenible sino que en
nuestra modesta opinion está contribuyendo a prolongar el sometimiento social,
el expolio económico y la esterilización cultural de los canarios y canarias.
