Estado de emergencia laboral
No
exageramos si afirmamos que hay que remontarse al siglo XIX para encontrar
precedentes de una embestida como la que ahora se produce contra nuestros
derechos laborales. El hurto de parte de nuestro salario decretado por el
gobierno de Zapatero y respaldada en Canarias por el Gobierno del Partido
Popular y Coalición Canaria, desde luego, no ha tenido aún la respuesta
adecuada, y por eso, y en su momento lo advertimos, el Gobierno se envalentona
y ya prepara una segunda andanada para continuar liquidando el progreso laboral
conseguido tras muchos años de luchas y sacrificios de los trabajadores. Mayor
libertad para el despido, haciéndolo más barato y hasta la eliminación, llegado
el momento, de cláusulas incluidas en los Convenios Colectivos. No son
inventos, son parte de los planes del Gobierno en su reforma laboral tan reales
como el proyecto de privatizar servicios de nuestro hospital y reducir
plantilla para regalar recursos y financiación a la sanidad privada. Por otro
lado, ¿Algún ingenuo piensa aún que es
casual la actual campaña de desprestigio
montada contra los sindicatos como única arma de los trabajadores para su
defensa?
No le vamos
a hacer el juego al gobierno y a los banqueros, centrando en debate y la
preocupación en el cuánto de la agresión salarial, sino en la agresión en sí.
No nos interesa los euros más o menos que van a descontar a un médico o peón en
relación con un administrativo o un auxiliar de enfermería. Lo importante y lo
trascendente es que TODAS LAS NÓMINAS de los trabajadores del HUC y de la
sanidad pública van a sufrir una dentellada con la que el Gobierno pretende
recuperara los incontables millones de euros anteriormente regalados a
En caso de
consumarse el descuento, la entrega de
la nómina del presente mes de junio, tiene que convertirse en una
escenificación de nuestro rechazo a este infame robo. Y esperamos que todos
los sindicatos, incluidos SATSE y CESM estén a la altura de las actuales y
gravísimas circunstancias.
Ella
Gobierno de Canarias y su Consejería del PP, van más allá que Zapatero y
pretenden aplicar una medida manifiestamente ilegal. La existencia de nuestro
Convenio Colectivo impide tocar nuestros salarios, y así lo vamos a defender ante los tribunales desde
que un solo euro sea detraído de nuestro salario. Pero no es suficiente, ante
la actual vorágine de agresiones a nuestros derechos, todos los trabajadores
del HUC deben asumir el estado de emergencia en el que nos encontramos. Y eso significa: movilización, protesta e
implicación en todos los llamamientos que a partir de hoy formulemos los
representantes sindicales fuera y dentro de nuestro centro de trabajo. El
temor y la inhibición, supone, como ya hemos visto, un salvoconducto para que
el Gobierno proceda a nuevas asaltos a nuestros legítimos derechos.
Para empezar, promoveremos la creación de
una Caja de Resistencia ante las complicadas fechas que nos esperan. Y
advertimos, estar obligados a estar centrados en responder a las agresiones del
Gobierno. Nos debe dar igual que partan Zapatero o de Paulino Rivero, del PSOE,
Coalición Canaria o el PP.
Intersindical
Canaria