Confrontación al inicio del curso 2009-2010

 

   La normalidad del inicio del curso que pregona la Consejería de Educación, está confrontada con la cada día más lamentable situación de la Enseñanza pública

 

   La Consejería continúa en su decidida apuesta por desacreditar y desmantelar la Enseñanza Pública; persiste en  su ya habitual caótica gestión y en sus despóticas maneras. En las adjudicaciones definitivas de agosto se comprueba que desaparecen plazas ofertadas previamente; que el número de interinos nombrados no se corresponde con el del curso anterior; que disminuye la oferta en FP, entre otras cosas. Por otro lado, la multiplicación de errores en las adjudicaciones de destinos para el curso 2009-2010, está ocasionando perjuicios a los afectados, que comprueban cómo no se les asigna plaza o se les adjudica peor destino que el que les correspondería conforme a su puesto en las listas.

 

   Como en cursos anteriores, en muchos centros las plantillas pueden estar incompletas a principio de curso, teniendo que esperar a próximos nombramientos para completarlas, o bien continuar aumentando el número de grupos mixtos en los niveles de enseñanza infantil y primaria.

Centenares de interinos han quedado sin nombrar, sin que la Consejería haya tomado medidas para garantizar su empleo aumentando la plantilla de los centros y disminuyendo las ratios.

 

   Tal y como sigue planificando la Consejería con la finalidad de reducir gastos, se limita la optatividad en Bachillerato. La Consejería, al exigir que el número mínimo de alumnos para formar grupo en materia optativa de bachillerato sea de 12 alumnos, condena a muchos alumnos e IES a la desaparición del bachillerato lingüístico y a la pérdida del latín y griego y de la opción del segundo idioma extranjero en secundaria.

 

   Del mismo modo, y con el pretexto de la matricula sobrevenida, se aumenta por  encima del límite establecido el número de alumnos por aula, en todos los niveles. Se reducen o eliminan desdobles o grupos de diversificación y refuerzo.

 

   También continúa empeorando la atención a los alumnos con necesidades especiales, que, según la norma aprobada en enero de 2008, solo recibirán atención específica cuando tenga un retraso de dos ciclos (4 cursos). En lugar de la detección temprana del retraso, se deja sin atención a alumnos que necesitan apoyos específicos.

 

   Por otra parte, ante la preocupación justificada de padres y profesores por la posible incidencia de la gripe A, la  Consejería, en lugar de convocar a los comités de Seguridad e Higiene, o de ofrecer un protocolo frente a posibles incidencias, ha dejado pasar el tiempo sin que el profesorado y las familias contaran con las pertinentes instrucciones. A la Consejera solamente le ha preocupado en estas últimas semanas aparecer diciendo que no se iba a retrasar el comienzo del curso escolar. La Consejería ahora acaba de dirigir a los directores de los centros instrucciones con algunas medidas para adoptar en cada caso.

 

   Mañana se inicia la actividad en los centros escolares con la incorporación del profesorado y los días 8, 9  y 14, la del alumnado, en sus diferentes etapas educativas, lo que exige un plan pormenorizado para afrontar cualquier eventualidad, con medios humanos y materiales suficientes y en coordinación con las instancias sanitarias.

 

   La forma de proceder de esta Consejería no da precisamente confianza a las comunidades escolares, dada su actuación desastrosa en los últimos años.

 

   La nueva F.P. empieza por la supresión de ciclos formativos y la oferta fantasmal de programas de cualificación profesional inicial

 

   La Consejera -con el desparpajo que la caracteriza- afirma, sin ruborizarse, que han quedado sin demanda unas de 11.000 plazas ofertadas. No dice de qué, ni dónde; tampoco aclara que los programas de cualificación no son ciclos formativos, y que en la mayoría de los casos no conducen a la titulación. Por eso la mayoría del alumnado de secundaria se matricula en Bachillerato o en Formación Profesional de ciclo medio. También reduce la oferta educativa en Escuelas Oficiales de Idiomas y Escuelas de Arte. De este modo, en lugar de aclarar y explicar cuál es la situación, hace publicidad engañosa para ocultar que se reduce la oferta de F.P y que se quieren aumentar los conciertos con la enseñanza privada para convertir ese nivel en un negocio.

 

   Continúan empeorando las condiciones de trabajo del profesorado

 

   Aumento del número de alumnos por aula, mezcla  de niveles, reducción de la atención específica, de desdobles y de grupos flexibles. Todas esas deficiencias las sufren los docentes a los que se recarga de trabajo y responsabilidades, y se les acusa sin recato  de ser los responsables del deterioro de la calidad educativa que, con sus acciones y omisiones, promueve la Consejería.

 

   Profesorado interino al que no se le renueva el contrato, sustitutos que pueden  trabajar menos tiempo este curso, funcionarios de carrera sin plaza, por supresión de su especialidad,... Un panorama de empeoramiento de las condiciones de trabajo, de pérdida de empleo de funcionarios de carrera.

 

   A la vez, se ofrece la acogida temprana y el refuerzo de tarde, sin atender a que, en el primer caso, hay personal laboral que puede encargarse de la tarea, sin aumentar la jornada del profesorado, y, en el segundo caso que, para resolver el retraso se deberían utilizar otros recursos distintos a la ampliación de la jornada lectiva, de los alumnos y del profesorado. En lugar de afrontar medidas adecuadas para disminuir el fracaso se opta por tener en los centros durante más tiempo a los alumnos, se divide y enfrenta al profesorado, ofreciendo ventajas en continuidad en centro, en oposiciones y en concursos de traslado a los docentes que realicen esa función. 

 

   Como resultado de todo esto, nos encontramos  con un profesorado recargado de trabajo, acusado de ser responsable del fracaso escolar, sin retribuciones adecuadas con una ley de homologación incumplida, obligado a presentar proyectos de mejora para conseguir recursos en los centros o  intentando suplir la falta de medios para atender al alumnado.

 

   La Administración Pública continua el desmantelamiento sistemático de los centros escolares, el deterioro planificado de la condiciones laborales de los docentes, a la vez que aumentan los conciertos educativos tanto en los niveles obligatorios como en los no obligatorios, en beneficio de las empresas de enseñanza y de la patronal relacionada con la F.P., segregando según su origen social al alumnado.

 

   Ante esta ofensiva, al profesorado no le queda otra salida que luchar para impedir el deterioro de  sus condiciones de trabajo y defender el Servicio Público Educativo.

 

   El Sindicato de Trabajadores/as de la Enseñanza Asamblearios de Canarias (EA-Canarias) exige a la Consejería la apertura de negociaciones en todo lo que afecta a las condiciones laborales de los trabajadores de la enseñanza.

 

   EA-Canarias llama a la resistencia del profesorado, al tiempo que insta a todos los demás afectados, en primer lugar alumnos y padres, a defender  junto a los docentes el Servicio Público Educativo.

 

Canarias, a 31 de agosto de 2009.

 

Sindicato de Trabajadores/as de la Enseñanza Asamblearios de Canarias (EA-Canarias)