El próximo sábado 14 de marzo se celebrará
en Santa Cruz de Tenerife una manifestación en contra de la construcción del
Puerto de Granadilla, un ejemplo más de la “sordera” de los políticos que nos
gobiernan, porque mientras ellos aprueban la construcción de este Puerto,
muchos canarios hemos mostrado nuestra más rotunda oposición a su construcción
por los graves perjuicios medioambientales que generaría en el entorno.
Desde hace varios años se viene poniendo de
manifiesto con las decisiones del Gobierno canario que Canarias se está
convirtiendo en un paraíso insostenible, por la proliferación de
infraestructuras, muchas de ellas innecesarias o con alternativas menos dañinas
para el entorno, es decir, prevaleciendo el cemento sobre el medio ambiente.
Dos claros ejemplos de la insostenibilidad
canaria son la construcción del Puerto de Granadilla y el Anillo Insular, entre
muchos otros.
Dos obras que han tenido manifiestamente la
oposición de los ciudadanos y que se encuentran denunciadas en Bruselas por las
irregularidades comedidas por
Ante esto sólo cabe una pregunta ¿qué
Canarias queremos? Muchos políticos todavía no se han dado cuenta que Canarias
tiene un territorio limitado y que está desfragmentado,
por lo que las grandes infraestructuras que se construyen en otros lugares, no
tienen cabida en Canarias, por su propia idiosincrasia.
Asimismo, debemos apostar por el desarrollo
sostenible de Canarias, no nos podemos quedar parados, debemos mirar el futuro
con optimismo, pero sin seguir machacando nuestro territorio. Para salir
delante de esta grave crisis económica no hace falta construir más y más
infraestructuras, con el objetivo de dar trabajo a los parados del sector de la
construcción. Se puede, simplemente, rehabilitar lo ya construido. Este es el
caso de los municipios turísticos de Canarias, que necesitan urgentemente un
lavado de cara, con el objetivo de potenciar sus particularidades, porque en
muchos casos los servicios turísticos están obsoletos. Con esta medida no sólo
estaríamos salvando los puestos de trabajo de la construcción, sino también los
del sector servicios que dependen tanto del turismo.
Por estas razones y muchas otras
barbaridades medioambientales que están cometiendo nuestro Gobierno canario,
desde Alternativa Nacionalista Canaria respaldamos la manifestación, pero no
sólo por impedir la construcción del Puerto de Granadilla, sino exigiendo que
se paren las atrocidades que se están cometiendo en nuestro territorio y que se
busquen soluciones reales a los verdaderos problemas que acucian a nuestra
tierra.
Alternativa
Nacionalista Canaria