Con motivo del 45 aniversario de la Bandera Nacional Canaria,
creada en 1964 en Argel como símbolo de la lucha de la izquierda
independentista canaria, los jóvenes independentistas nos hemos organizado para
encabezar este ambicioso proyecto: lograr movilizar al pueblo canario bajo un
solo lema, “Descolonización e Independencia”, sin incluir la presencia de
ninguna sigla.
Por ello, y dada la coyuntura socio-económica actual,
hacemos un llamamiento a todos los independentistas Canarios, y al pueblo
Canario en general, para que se movilice con nuestras consignas por las siguientes razones:
Debido a la
situación que padece nuestro archipiélago, consideramos que a la hora de
realizar esta convocatoria priman las razones sociales, uniendo la liberación
nacional a la par con la social, ya que ambas van unidas en igualdad para
lograr la reconciliación nacional que todos los independentistas anhelamos.
Canarias atraviesa actualmente un periodo de crisis,
si bien nos encontramos aún en su fase inicial. Se trata de una crisis
económica estructural, sucesora de las crisis económicas que ha venido
sufriendo Canarias a lo largo de su historia, como fueron las crisis de la caña
de azúcar (siglo XVI), de la vid (s.
XVII), de la cochinilla, (mediados del s. XIX), y del plátano y el tomate
(siglo XX) y finalmente Turismo y construcción (s. XXI). Modelos de explotación
extensiva, con un solo cultivo preponderante, que no están planificados para
desarrollar una industria Canaria y una agricultura diversificada y sostenible
que responda a las necesidades de la sociedad Canaria, sino que se trata de
modelos diseñados para obtener el máximo beneficio para el capital extranjero y
la recaudación española. Las distintas crisis económicas históricas dieron como
resultado la emigración de miles de canarios; en la actualidad, un índice del
27% de paro.
La falta de expectativas de futuro para la juventud
canaria está produciendo una situación muy sangrante que se ve reflejada en un
aporte muy significativo de canarios para los cuerpos policiales y para el
ejército español. Opción que ven muchos jóvenes como única salida para un
trabajo estable. Vemos como en muchos barrios los jóvenes se encuentran entre
la disyuntiva de elegir o entre la salida laboral dentro de los cuerpos
represivos, o estar abocados a la inestabilidad laboral o el paro, terminando
otros por optar por la huída hacia delante que supone la delincuencia. A esto
se une unos índices de fracaso escolar que se encuentran entre los más altos
del estado.
Además de “gozar” de un 27% de paro, Canarias encabeza
los salarios más bajos del estado español y las jornadas laborales más largas.
Por si fuera poco, también tenemos la cesta de la compra más cara, y el REA,
lejos de abaratarla, lo único que consigue es hundir a la producción canaria y
generar el enriquecimiento de las élites importadoras. Al 69% de los canarios
se les hace imposible ahorrar para la vejez, también las pensiones más bajas
del estado, siendo 140,50 € menores que la media estatal.
Canarias fue la primera colonia del imperio Español,
esto supuso para Canarias el inicio de una nueva etapa de sometimiento a una
potencia extranjera. Una etapa de sometimiento político, económico, social,
cultural y religioso. Fuimos el
campo de experimentación para el proyecto colonialista de la corona castellana
que luego se expandió a nuestra hermana América. En esta nueva situación de explotación que padecía
Canarias, se contó con la complicidad de una oligarquía insular, tanto de
origen local como extranjero, que también obtenía importantes beneficios del
pacto colonial establecido con la metrópoli. España entró en decadencia con la pérdida de sus
últimas colonias en Asia y América en 1898, quedando únicamente con sus
posesiones coloniales africanas. Otras potencias europeas iniciaron también su
expansión colonialista en la nueva fase del capitalismo, que fue el
Imperialismo, utilizando para ello los puertos canarios como lugar de
avituallamiento de los barcos que se dirigían a las “posesiones” coloniales de
las potencias europeas en África. A mediados del siglo XX, especialmente en
África y Asia, se inició una lucha por la descolonización, lográndose la mayor
parte de estos territorios la independencia formal. En este proceso Canarias
también estuvo presente, pero no llegó a culminar su objetivo. Por lo tanto,
Canarias, en la actualidad, es una de las últimas colonias de África y, como
todo pueblo, tiene derecho a decidir su futuro, a derribar las fronteras
impuestas y que impiden la relación de igual a igual con el resto de los
pueblos del mundo. Recordemos que Canarias
tiene la consideración de colonia, o territorio pendiente de descolonización en
la OUA (Organización por la Unidad
Africana), actual UA (Unión Africana), que reiteró su posicionamiento a favor
de la Independencia del Archipiélago Canario, por tanto la africanidad de éste,
en Marzo del año 2006, ratificado posteriormente por el Parlamento Panafricano
en Sudáfrica. Mientras que por parte de la Unión Europea somos reconocidos como
“Región Ultraperiférica”, extraño eufemismo del colonialismo.
El pueblo canario es
producto de aportes diversos de otras culturas, algunas que han sido impuestas
u otras de las que se ha nutrido a lo largo de su historia, formando todas
ellas lo que hoy somos. Pero, a pesar de ello, sigue existiendo una base
cultural primigenia, de origen norte-africano, una base amazigh heredada, tras
la conquista, por los antiguos canarios, y que ha sido sistemáticamente
marginada para hacer desaparecer cualquier vestigio de ella, afectando esto
gravemente a la psique del pueblo Canario y, por su puesto, a su identidad. Aún
reconociendo que la cultura no es un elemento estático y que, a medida que
cambian las circunstancias va evolucionando, el españolismo por un lado, y la
globalización capitalista por otro, tienden a generar un empobrecimiento
cultural homogeneizando la cultura y acabando con todo lo que es distinto,
creando una nueva cultura adecuada al sistema de dominio y descontextualizada
de nuestra realidad. Es por ello que también reivindicamos nuestra identidad,
con todos sus elementos y, por supuesto, el elemento amazigh, que es el que
mayor peligro corre de quedar diluido en el proceso de globalización
capitalista que estamos viviendo en la actualidad. Y sin embargo, esta base
amazigh, es el elemento vertebrador de la identidad Canaria.
La economía canaria ha
estado marcada por el compás de trusts exportadores extranjeros, implantándose
un cultivo determinado para atender a un mercado concreto. Nunca la economía
Canaria ha estado orientada al bienestar del pueblo Canario y a la estabilidad
económica, sino modelos extensivos para atender la demanda de mercados
extranjeros, principalmente ingleses o españoles. Si durante buena parte de la
historia la economía Canaria estuvo sometida a los intereses del imperialismo
inglés, padeciendo nuestro archipiélago un doble colonialismo, a partir de la
dictadura franquista se impuso una “españolización” de la economía canaria
beneficiando a la oligarquía ganadora de la guerra y perjudicando al pueblo.
Por ello, la crisis actual es consecuencia de otra implantación de un modelo de
monocultivo extensivo, el turismo, que desarrolló paralelamente el mercado de
la construcción. A través de estos modelos, la oligarquía canaria ha visto la
forma de enriquecerse, siempre al amparo de España, con lo cual aseguran
mutuamente sus intereses. Unas oligarquías enriqueciéndose y el pueblo canario
trabajando para dichas oligarquías. Por ello, la independencia es para
nosotros, no solo la recuperación de nuestra soberanía, si no la capacidad de
poder organizar nuestra economía de una manera que atienda las necesidades
sociales y dotar a la población una calidad de vida digna, donde no se vulneren
los derechos de los trabajadores, diversificada, apostando por la soberanía
alimentaria y la sostenibilidad
ambiental, por lo tanto, asegurar estabilidad a nuestro país.
Vivimos una época de
crisis, ante esto no hemos visto ninguna reacción contundente para sacar a
Canarias de ella por parte de ningún partido político ni sindicato.
Hay que recordar, pues
siempre se olvida, que tras la muerte del dictador Francisco Franco, las clases
dirigentes franquistas continuaron en el poder. Entre estos franquistas y los
sectores de la oposición más amaestrados y condescendientes, se diseñó una
transición sui
géneris donde cambiase todo para que todo siguiese igual. De este
modo surgieron las Comunidades Autónomas, con las cuales, a la vez que
contentaban a las oligarquías locales, se pretendía callar la boca a los
movimientos soberanistas que en esos momentos estaban en auge en algunos
territorios como Canarias. En el caso de Canarias, además, el proceso
autonómico se llevó a espaldas del pueblo, sin que ningún estatuto haya sido
votado en referéndum. De todas maneras, la autonomía es insuficiente para
solucionar los problemas que Canarias padece. No queremos pedir más migajas al
Estado español, ni reeditar un nuevo pacto colonial, queremos
disponer de soberanía para llevar a cabo los procesos de cambio social, económico y
político que Canarias requiere.
Además, en estos últimos 20
años lo único que ha hecho el tripartito (CC-PP-PSOE) es fomentar un modelo de
desarrollo depredador con nuestro medio, que ha sido nuestro principal reclamo turístico,
y el pueblo ha visto como en esos 20 años su calidad de vida descendía.
Cualquier rincón de nuestra tierra está plagado de cemento, piche y hormigón, y
sin embargo se ha estado presionando y saboteando los sectores productivos, la
ganadería, agricultura, pesca y manufactura. Todos sabemos quienes son los
culpables, y sin embargo volvemos cada 4 años a dejarnos embaucar por los
mismos. Además la derecha colonialista ha
difundido en estos dos últimos siglos uno de los peores virus que ha padecido esta
tierra: el insularismo, fomentando la división y el odio entre los canarios.
Frente a todo esto queremos defender la unidad nacional de Canarias, el respeto
y la igualdad entre todas las islas, sin preeminencia de una isla sobre otra.
Por todas
estas razones, estaremos el día 24 de octubre del año 2009 alzando la voz por
la descolonización e independencia de Canarias. Hacemos un llamamiento a todos
los independentistas canarios, y a todo el pueblo para que acudan a esta
convocatoria, y ¡hagamos escuchar nuestra voz todos juntos! ¡Que el mundo vea
que los Canarios existimos!
¡Esta
vez no vamos a emigrar, vamos a luchar!
¡Viva
Canarias Libre!