Frente
a la recesión imperialista,
Un
Primero de Mayo de unidad y de lucha
DECLARACIÓN DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO DE
LOS COMUNISTAS DE CANARIAS
Este Primero
de Mayo debe ser la señal de arranque hacia el futuro, hacia nuestra soberanía
como pueblo libre en una República Canaria independiente, democrática,
antimonopolista y antiimperialista, en el camino al Socialismo. Y también de la
propagación de las propuestas de la clase trabajadora para poder sobrevivir,
para impedir el castigo despiadado que los capitalistas nos imponen en su particular
modo de afrontar la recesión imperialista mundial.
Compañeras y compañeros:
Asistimos a los estertores del capitalismo en todo el
planeta, a la agonía del sistema imperialista mundial que ha demostrado que
está totalmente obsoleto y que su mantenimiento es una certeza de desastre y
horror, no solo para la inmensa mayoría de la humanidad, sino para la
supervivencia de la propia especie humana. Pero los estertores de este sistema
criminal, basado en la explotación de unos seres humanos por otros, pueden
durar aún mucho tiempo. Los amos del mundo intentan recomponer la actual
recesión con los viejos métodos del capitalismo: pagarnos menos, hacernos
trabajar hasta la extenuación, despedirnos más fácilmente y recortar gastos y
derechos sociales.
Esas convulsiones del capitalismo agonizante son mucho
más brutales en un país colonizado, con una economía totalmente dependiente y
centrada en el monocultivo del turismo, y totalmente abierto al saqueo de las
grandes corporaciones imperialistas europeas. Ni como canarios ni como
trabajadores tenemos derecho a decidir qué futuro queremos para nosotros y para
nuestros hijos. Son otros los que deciden, los que trazan planes en consejos de
administración, los que juegan con nuestros salarios y con las vidas de
nuestras familias.
A través de dinero para las campañas electorales, de
comisiones, de corruptelas, de leyes, decretos, universidades, escuelas y
medios de comunicación, los imperialistas y sus lacayos en nuestro país ya han
hecho y deshecho a su antojo todo lo que han querido. Ya han abusado del
esfuerzo, del dolor y del sacrificio de las trabajadoras y de los trabajadores
canarios durante demasiado tiempo. Sus intereses no pueden seguir siendo los
que prevalezcan. Ha llegado el momento histórico en que deben imponerse los
intereses de las asalariadas y de los asalariados, de la inmensa mayoría. Es
hora de poner en pie nuestras propias propuestas para hacer más corta la era
del sufrimiento.
Hasta ahora los grandes capitalistas y sus lacayos han
hablado todo lo que han querido. Han saqueado las arcas públicas para engordar
con miles de millones las cajas de caudales de sus bancos y de sus grandes
corporaciones. A nosotros solo nos dejan la indefensión, la sobreexplotación y
el silencio, convencidos de que nunca habrá otro futuro que el que ellos
imponen.
Pero las trabajadoras y los trabajadores de todo el
mundo se han puesto en marcha. Las manifestaciones, las huelgas y las luchas
recorren de nuevo el planeta. Ha llegado el momento de que nosotros, mujeres y
hombres de la clase asalariada canaria, nos sumemos a esa imparable ola, de que
hagamos que las puertas del futuro se abran también para Canarias. Ni un día
más del necesario soportando las lacras del capitalismo que se resiste a morir.
Ahora.
Este Primero de Mayo debe ser la señal de arranque
hacia el futuro, hacia nuestra soberanía como pueblo libre en una República
Canaria independiente, democrática, antimonopolista y antiimperialista, en el
camino al Socialismo. Y también de la propagación de las propuestas de la clase
trabajadora para poder sobrevivir, para impedir el castigo despiadado que los
capitalistas nos imponen en su particular modo de afrontar la recesión
imperialista mundial.
Por eso las asalariadas y los asalariados hemos de
exigir la nacionalización inmediata de la banca, en vez de seguir engordando
ese saco sin fondo con el dinero arrancado de nuestro trabajo. Por eso hemos de
exigir que se imponga una moratoria real en el pago de hipotecas y otros gastos
familiares, como agua, luz y teléfono. Por eso hemos de conseguir que las
prestaciones por desempleo se prorroguen todo el tiempo que haga falta. Y por
eso vamos a conquistar una renta básica de subsistencia para que ningún
trabajador ni ninguna persona pobre pase hambre.
¡Ese es el plan de rescate que necesitamos las
trabajadoras y los trabajadores! ¡No más cuentos, mentiras y envolvimientos
para mantenernos en la resignación, el capitalismo y la miseria! ¡A la calle, a
las manifestaciones unitarias, a decir basta, a pelear por lo que es nuestro, a
conquistar el porvenir!
¡Viva el Primero de Mayo!
¡Viva
¡Hasta la victoria definitiva del Socialismo!
Comité Central del Partido Revolucionario de
los Comunistas de Canarias (PRCC)