Torturan, presuntamente, a un trabajador mauritano
para que firme el
finiquito
Morro
Jable (Fuerteventura): Sargento de la guardia civil, presuntamente, tortura a
un trabajador para que firme el finiquito del hotel en que trabaja. ¡La reforma
laboral no les hace falta...!
Carta del presidente de la comunidad
mauritana de Canarias dirigida a la Subdelegación del Gobierno español en
Canarias pidiendo que se investigue la actuación del Sargento de la Guardia
Civil de Morro Jable que torturó a un trabajador para que firmara el finiquito.
A la atención de la Subdelegación del
Gobierno de Canarias-Fuerteventura
Estimado señor/a:
Le escribo para exponerle a usted el caso de un miembro de la comunidad
mauritana, quien ha sido supuestamente amenazado, humillado, maltratado y
finalmente golpeado por el sargento jefe del puesto de la Guardia Civil de
Morro Jable.
El agredido se llama Mohamed Lemine, tiene 43 años y
es padre de familia. Trabajaba como ayudante de cocina en el hotel Barceló
Playa Jandía desde hace varios años. Tenía un
contrato de trabajo fijo y, según el testimonio de sus compañeros de trabajo, es
una persona trabajadora y honesta.
La persona en cuestión me contó como ocurrieron los hechos según su versión.
Así, la tarde del día 3 de febrero de 2010, sobre las 16.30 h., mientras
trabajaba fue llamado por el subdirector del hotel para responder de una
acusación de robo de un solomillo de cerdo de la cocina. El subdirector le
llevó a la garita del vigilante de seguridad y allí le estaba esperando un
guardia civil. Le encerraron con él y la primera palabra que le dirigió el
sargento jefe fue para acusarle de ser un ladrón. Al negar Mohamed Lemine que hubiese cometido el robo del que le acusaban le
enseñaron una grabación de vídeo donde aparecía saliendo de las cocinas (su
lugar de trabajo). Pero como en el vídeo no aparecía robando nada, entonces le
dijeron que escondía la carne bajo la ropa. Sabiendo que lo querían cargar el
asunto, quiso marcharse de la garita. En ese momento, el sargento le dio una
violenta bofetada sin ninguna razón. Le dijeron que nunca volvería a trabajar
en toda Canarias, que no se le va a renovar la tarjeta de residencia (El
sargento tiro varias veces al suelo la tarjeta de residencia del trabajador y
cada vez le ordenaba recogerla).
Como el trabajador no se dejó impresionar,
el sargento empezó a insultarle, tratándole de "moro de mierda" y
dirigiéndole otras palabras racistas.
El trabajador intentó salir, pero el
guardia civil le agarró y empezó a propinarle una paliza. Mohamed Lemine se escapó forzando la puerta, pero no llegó lejos.
Fue alcanzado por otra persona que estaba fuera vestida de paisano. El sargento
le tiró al suelo y le puso las esposas como a un vulgar ladrón. Durante todo el
tiempo que duraron estos hechos, el subdirector del hotel se quedó fuera,
vigilando. Según algunos empleados el subdirector no dejó a nadie acercarse a
la zona.
El trabajador fue llevado por el sargento en el coche de patrulla al puesto de
la guardia civil. Allí, a solas con el sargento y sangrando por la nariz, (a
causa de un cabezazo que le propinó el sargento) y con todo el cuerpo dolido,
Mohamed Lemine fue encerrado en los calabozos.
Después de un largo tiempo, el sargento lo llamo y le dijo: "Puedo
denunciarte por agresión a un agente de seguridad en servicio y vas a pasar
muchos años en la cárcel y lo perderás todo. Pero voy a renunciar a todo esto a
condición deque firmes la baja voluntaria de tu trabajo ahora mismo". Le
dijo: "Firma y puedes marcharte". Mohamed Lemine
se negó de firmar. El sargento le mandó otra vez a los calabozos. Transcurridos
apenas unos minutos, lo volvió a llamar y a preguntarle si iba a firmar. Ante
la negativa de Lemine, el sargento le mandó una y
otra vez a los calabozos. Esto duró más de cuatro horas. Más tarde el sargento
lo volvió a llamar, pero esta vez no estaba solo. Se encontraba el subdirector
del hotel Barceló Playa Jandía, el señor Maza. El
sargento dijo: "La dirección del hotel te propone en vez de firmar tu baja
voluntaria, que firmes los documentos de tu finiquito. Después puedes marcharte
de aquí". A esto Mohamed Lemine contestó que si
iba a firmar cualquiera documento no sería en el puesto de la Guardia Civil,
sino en la oficina de recursos humanos del hotel. Mientras tanto, llegaron sus
compañeros del comité de empresa de CC.OO. y, tras
ellos, el abogado de oficio, quien le hizo firmar unos documentos para su
libertad.
Estimado señor/a, el objetivo de mi carta no es solo exponerle a usted estos
hechos, sino también recordarle mi última carta relativa a la actuación
indebida de unos agentes del mismo puesto de la Guardia Civil en el locutorio
de un súbdito mauritano en Costa Calma. Solicitamos que se investigue este caso
de manera independiente y externa al puesto de la Guardia Civil de Morro Jable,
y que se tomen las medidas adecuadas para preservar la quietud, la serenidad y
la paz en nuestra isla.
Atentamente, Ahmed abdellahi Ould Ely,
presidente de la comunidad mauritana de Canarias.
En Puerto del Rosario a 01 de marzo de 2010