Hermandad Obrera de Acción Católica

 

 

UNA CANARIA AL FRENTE DE LA HOAC



   La canaria Pino Jiménez Gar­cía es la primera mujer que preside el movimiento obrero cristiano, HOAC, después de 62 años de historia. Elegida por más del 80% de los votos del Pleno General de Representantes, Jiménez obtuvo el apoyo y el aplauso unánime del millar de participantes en la XII Asamblea General de la HOAC, celebrada en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, bajo la presidencia de Francisco Güeto. Al cónclave hoacista acudieron una trein­tena de canarios de las dos diócesis.

 

   La elegida es Pino Jiménez (Las Palmas de Gran Canaria, 7/04/1964). Es soltera, maestra diplomada y psi-copedagoga. Abandona la dirección del Colegio Público Las Vegas de Valsequillo de Gran Canaria, para des­empeñar durante los próximos cuatro años su responsabilidad al frente la HOAC.

  

   Ha sido delegada sindical por el Sindicato de Trabajadores de la Ense­ñanza de Canarias (STEC) y participa en la Asociación Canaria de Economía Alternativa. Como cristiana siempre ha estado vinculada a la comunidad parroquial de La Sagrada Familia, en el barrio de las Alcaravaneras de Las Palmas.

 

   Asume su nueva responsabilidad, en sus propias palabras, "dispuesta a fiarme del Padre y "asumiendo el compromiso como Acción de Gracias por lo que Dios ha hecho y hace en mi vida. La experiencia nos dice que, al final, uno recibe más de lo que da".

 

   Bajo el lema Para evangelizar el mundo obrero y del trabajo, humani­cemos la cultura, la duodécima asam­blea general de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) aprobó las propuestas de vida y acción para los próximos seis años, así como su plan de trabajo para 2009-2011. Durante el último año los 1.300 hoacistas han realizado una reflexión y han elaborado un documento sobre el contexto social y eclesial en el que han de vivir y realizar su quehacer. Tales análisis lo han realizado para plantearse cómo han de vivir y actuar como HOAC ante el creciente empo­brecimiento y la deshumanización del mundo obrero y del trabajo.

 

   Además de continuar en su tarea de formación y renovación interna, los hoacistas se proponen crecer en su solidaridad con los empobrecidos del mundo obrero y del trabajo, aten­diendo especialmente a las situacio­nes de precariedad y siniestralidad laboral, el creciente paro y la inmigra­ción. La HOAC, desde su opción por los más pobres del mundo obrero, se propone intensificar su denuncia y lucha contra el empobrecimiento y deshumanización que produce el sis­tema neoliberal.

 

   Por último, desde una mejora en su participación activa en asociacio­nes, sindicatos y partidos progresis­tas, este movimiento obrero cristiano quiere seguir colaborando en la cons­trucción de un orden social más justo que ponga en el centro de su preocupación social a los empobrecidos. "Para nosotros, los trabajadores y las víctimas de la actual crisis económica deben participar de lleno en la bús­queda de una alternativa más justa y más humana", apuntan en su plan de acción.