La
huelga general (y III)
Es
una potente herramienta
Ocurrió
en la Inglaterra de 1838: la Asociación de Trabajadores envió al parlamento
británico la Carta del Pueblo, apoyada por más de un millón de firmas en esa
época, demandando la igualdad de derechos políticos, comenzando por el
sufragio universal.
La
solicitud fue denegada, como no. Ante el rechazo este Movimiento, denominado
Asociación Nacional Cartista desde 1840, recurrió a la huelga general, lo que
obligó al Estado a iniciar la regulación de las relaciones laborales.
La
primera huelga documentada históricamente data del año 1166 antes de Cristo y
transcurrió en el Egipto de los faraones:
"...
los trabajadores traspasaron los muros de la necrópolis (se pusieron en huelga)
diciendo: ‘Tenemos hambre, han pasado 18 días de este mes... hemos venido aquí
empujados por el hambre y por la sed; no tenemos vestidos, ni grasa, ni pescado,
ni legumbres. Escriban esto al faraón, nuestro buen señor y al visir nuestro
jefe, que nos den nuestro sustento!”
[1].
La
huelga consiste en la cesación simultánea en el trabajo de personas empleadas,
con el fin de imponer ciertas condiciones a los patronos o a los gobiernos.
La
huelga de brazos caídos se practica permaneciendo ociosos en el puesto de
trabajo.
Desde
el día 18 de diciembre de 2009 las canarias y canarios estamos llamados a la
huelga general porque la tercera parte de la población activa se encuentra en
paro y los que trabajan lo hacen en condiciones infrahumanas, trabajando más
horas y con menores sueldos que el resto del estado.
Porque
nuestros mayores carecen de las mínimas atenciones sociales, con unas pensiones
miserables, mientras los políticos ganan sueldos millonarios, habiéndose
permitido el lujo de subírselos en plena agudización de la crisis crónica que
padece Canarias desde la colonización española.
Porque
nuestros jóvenes soportan el más tedioso de los sistemas educativos, por
llamarlo de alguna manera, imaginable, con una tasa de fracaso escolar cercana
al 40 por ciento (36.9 %).
Porque
el sistema sanitario nos cuesta una fortuna y sin embargo nos ofrece listas de
espera interminables, hospitales y centros sanitarios insuficientes, escasa o
nula educación sanitaria y destina nuestros recursos a la sanidad privada.
Porque
descatalogan las especies protegidas para construir obras faraónicas
absolutamente innecesarias e inútiles, excepto para el enriquecimiento
particular, lo que ocasiona que continúe la desaparición de especies como
consecuencia de la degradación irreversible de nuestro patrimonio natural.
Porque
el sistema electoral está atado y bien atado para que sólo el tripartito se
mantenga en las instituciones, con barreras electorales del 30 por ciento en
cada isla para acceder al parlamento
Por
la justicia, la solidaridad, la libertad, por todo eso y muchas cosas más nos
vamos a la huelga esta Navidad.
Huelga
general (II): Alternativa para los presupuestos canarios 2010
Huelga general (I): Unos presupuestos canarios desequilibrados