LA SOCIEDAD CANARIA
O LA IDENTIDAD COMO MEZCLA
Juan Manuel Santana
Recientemente, la publicación de estudios
de ADN ha vuelto a convertir en noticia las raíces históricas de los canarios.
En primer lugar, debemos exponer que ser canario es una construcción y, como
tal es cultural y no biológico. El propio conocimiento es cultural, por tanto,
construido, es decir, esos mismo estudios que ahora nos dan unos determinados
porcentajes, aparentemente infalibles, dentro de unos años pueden cambiar, pero
de momento, no debemos menospreciarlos y tenerlos en consideración.
Por otro lado, debemos ser conscientes de
que cualquier dato es susceptible de ser leído en el sentido que sirva para
corroborar nuestros apriorismos, lo que ha ocurrido con esta investigación:
cada cual, sin atreverse a cuestionar el carácter científico-experimental de
los resultados, hace una valoración, en ocasiones poco razonable para mantener
sus idea preconcebidas.
La herencia genética también es
interpretable, no es lo mismo el ADN mitocondrial, que se trasmite por línea
materna, que el cromosoma Y que está presente en los machos de todos los
animales y por tanto mostraría la vía paterna. El hecho de que el primero tenga
más persistencia en la sociedad canaria actual es lógico por varios motivos: 1.
la mayor parte de los foráneos que se mezclaron con aborígenes eran varones. 2.
La mortandad por motivos de enfrentamientos entre naturales e invasores debió
ser mayor en los hombres.
Si bien pudiera parecer que la presencia
norteafricana en la herencia genética es baja, otros, entre los que nos
incluimos, consideramos que en torno al 50% es una cantidad nada despreciable.
Las cifras inicialmente bajas de
aborígenes tras la conquista fueron elevándose ligeramente por el propio
crecimiento de su comunidad y el retorno de parte de aquellos que habían sido
trasladados como esclavos fuera de las Islas.
La población canaria fue el resultado de
la convergencia de aportaciones aborígenes y externas, es indudable que la
población se vio aumentada con la llegada de colonizadores: conquistadores y
repobladores europeos, no sólo castellanos.
Los canarios tenemos un complejo de falta
de identidad, al igual que otros pueblos colonizados, por eso, tratamos de
llenarla buscando al "guanche perdido", pero nuestra identidad es
fruto de una tradición, no sólo aborigen, que se ha ido rehaciendo con el
tiempo hasta el siglo XXI.
Hoy en día ser canario no puede ser algo
biológico, sino una identidad, un sentimiento de canariedad que está por encima
de los ADN e incluso de los lugares de nacimiento. Decía Huxley que la nación
es una soledad unida por un error común respecto de sus orígenes y una aversión
común respecto de sus vecinos. Cuando estoy en otro país por el que lucho,
aprendo, me implico y sufro con su gente soy de ese lugar, aunque haya nacido
en La Isleta.
Fuente: La Provincias/2009/10/30