César
Rodríguez Placeres, coordinador del Centro de la Cultura Popular Canaria
´Ahora se llaman nacionalistas gentes que son casi
fascistas´
Los
problemas del Archipiélago se podrían resolver si quienes mandan los
resolvieran.

Siempre
crítico y polémico, el fundador y coordinador del Centro de la Cultura Popular
Canaria asegura que los problemas del Archipiélago se podrían resolver si
quienes mandan estuvieran decididos a resolverlos "pero se hace justo lo
contrario". Acostumbrado a sufrir represalias, cree "repugnante"
la connivencia de los independentistas con la línea del periódico El Día.
FRANCISCO
POMARES | SANTA CRUZ DE TENERIFE
–
Con
las últimas lluvias el Centro sufrió un nuevo percance. Parece que se les ha
inundado el depósito y se han perdido algunos libros…
-Sí, hemos sufrido bastantes daños. Pero ya se está reparando y esperamos que
el seguro se haga cargo de los desperfectos que han sido importantes. Pagamos un
seguro salado.
-Es como si les hubiera mirado un tuerto.
Da la impresión de que al CCPC se le ponen las cosas cada vez más difíciles.
-Eso no es una impresión, es un hecho.
-Hace algo más de un año, un grupo de
ciudadanos montó una plataforma para que el Parlamento de Canarias
reconsiderara la decisión de retirar la subvención de 60.000 euros que históricamente
siempre había recibido el CCPC… Ese grupo logró finalmente un acuerdo de los
tres grupos parlamentarios, pero en el debate de los Presupuestos tanto Coalición
como el PP decidieron reventar el acuerdo suscrito por sus portavoces.
-Sí, Pérez Camacho abandonó la votación para no tener que votar en contra de
su partido. Yo habría preferido que se quedara allí, como hizo la otra vez,
pero… es que los comportamientos están sometidos al poder. Lo que ocurrió en
el Parlamento es un caso único. Pero no es algo nuevo. Nosotros estamos siendo
sometidos a la asfixia económica desde hace doce años. Y el asunto se ha
agravado desde que pusimos en marcha Radio San Borondón. Por aquella época
vino a vernos el responsable de la dirección general del libro, Chema Aguiar.
Fue muy claro, me dijo: "Mira yo no he venido a eso, yo he venido a
negociar la entrada de Coalición Canaria en Radio San Borondón". Lo que
querían es que Radio San Borondón entrara en el pesebre habitual, para que
ellos pudieran controlarlo.
-Mucha gente dice que son críticos con el
Gobierno porque antes les daban subvenciones y ahora no se las dan.
-Eso es mentira. El centro ha vivido siempre de su trabajo y de sus recursos.
Alquilamos equipos de sonido, organizamos actos, tenemos la distribuidora de
libros y música más importante de Canarias… pero en Canarias se trabaja
mucho con ayuntamientos y cabildos, con las administraciones, y eso es lo que
nos han retirado, la posibilidad de trabajar.
-El CCPC lleva mucho tiempo luchando por
sobrevivir. Los gobiernos anteriores habían mantenido un cierto far play con
ustedes, pero en esta legislatura el conflicto se ha convertido en un conflicto
abierto. ¿Cree usted que eso tiene que ver con las personas que están hoy
dirigiendo la cultura canaria?
-La cacería la dirigen siempre las personas más troncas. Pero es que esas
personas son las que de verdad mandan en Canarias: usted imagínese una foto de
las personas que de verdad mandan en Canarias, y verá que en ella están los
constructores, los grandes empresarios, la gente que es lista para acumular
dinero, pero no tiene formación ninguna. Un amigo mío decía que los ricos son
ricos porque a la gente inteligente no le interesa el dinero, y es verdad. Lo
que pasa es que quien acumula un patrimonio de setecientos mil millones de
pesetas en 20 años, pues se cree que es Dios. Y que al centro se le persigue
porque criticamos este modelo de desarrollo y porque intentamos desenmascarar a
estas personas cuyo único objetivo es acumular dinero.
-Esa situación refleja lo que ocurre en
el mundo occidental, pero esta derrota está aún más acentuada en Canarias.
Porqué cree que Canarias encabeza las estadísticas de fracaso escolar, de
embarazo adolescente, de drogadicción, de paro…
-Yo creo que es algo intencionado. Los problemas se podrían resolver si quienes
mandan estuvieran decididos a resolverlos. Pero se hace justo lo contrario. Le
pongo sólo un ejemplo, el del paro: el Banco de Santander ha declarado un billón
y medio de pesetas de beneficio. Divídalo usted por los cuatro millones de
parados y da a 375.000 pesetas por cabeza. Y lo que ocurre con ese banco ocurre
con otros muchos y con las grandes empresas. Cogiendo parte de los beneficios de
las quince o veinte primeras empresas del país, se resolvía el problema del
desempleo. Se podría hacer obra social y poner a trabajar a todos. Y
repartiendo los excedentes alimentarios se resolvería el hambre y la pobreza.
Pero este es un mundo descabellado, una sociedad muy cruel.
-No es el suyo un discurso nacionalista,
sino más bien internacionalista… Pero aunque ahora no lo hace, siempre se
declaró nacionalista y defendió la autodeterminación.
-Yo sigo siendo nacionalista. Si no lo repito continuamente es porque ahora se
llaman nacionalistas gentes que son casi fascistas, al servicio de la
parafernalia del poder. Yo me considero nacionalista porque defiendo Canarias.
Pero si me hubiera tocado vivir en Andalucía, defendería a Andalucía.
-Fue usted fundador de Unión del Pueblo
Canario…
-Sí, fui fundador de la UPC, a la que se quiso dar una connotación
independentista, cuando lo cierto es que no lo era. Defendíamos la
autodeterminación, y yo la sigo defendiendo, pero sin simplezas. Los pueblos
tienen el derecho de separarse para huir de la explotación de una comunidad por
otra. Para mí ese es el sentido de la autodeterminación. Pero yo no soy
independentista. La gente que no tiene formación habla de la independencia como
si la independencia fuera una ideología, cuando es sólo una estrategia, un
medio.
-¿Hay hoy un rebrote del independentismo?
-Mire, yo no quiero ridiculizar a José Rodríguez, pero yo creo que
intelectualmente es un ser inferior, un zoquete absoluto. No hay más que leer
lo que escribe, son unas pendejadas terribles. Este señor no es
independentista. Hace poco quitó de su despacho el retrato del Rey y la Reina,
que se veía antes en las fotos que publica recibiendo a gente en su despacho.
Lo que pasa es que José Rodríguez siempre ha tenido a algún negro escribiéndole,
y ahora su negro es Antonio Cubillo.
-Usted tenía muy buena relación con
Cubillo.
-Sí, creo que la primera entrevista que se le hizo en un medio cuando volvió a
Canarias se la hice yo, en RadioCadena. Recuerdo que el director se asustó,
pensando que de arriba iban a liarla, y al final se simuló que la radio se había
estropeado para no hacer la entrevista. Pero yo me planté y se hizo al día
siguiente. Cubillo me pareció una persona muy interesante.
-¿Y ahora?
-A mí me gustaba mucho hablar de cultura con Cubillo. Pero ahora se ha
convertido en esto. Yo recuerdo que hace unos años, cuando iba a nuestra sala a
dar charlas y conferencias, yo le preguntaba qué alternativa económica tenía
para Canarias, y él me contestaba siempre que todo se solucionaba con la
independencia. Eso mismo lo leí hace unos días en el editorial de El Día que
"cuando seamos libres vamos a ser uno de los países más ricos del
mundo". Y eso lo escribe todos los días, sin sostenerlo en nada.
-¿Y donde están hoy los verdaderos
independentistas?
-Yo sé que hay partidos, a los que respeto mucho, y personas que consideran que
la independencia es el camino para mejorar Canarias. Pero están emboscados, no
se atreven a dar la cara. Ahora se está preparando otra manifestación para el
6 de marzo, y en los folletos pone "en Las Palmas", no en "Las
Palmas de Gran Canaria". Y ponen en Las Palmas, que es el nombre de la
provincia, no el de la ciudad, porque no se atreven a poner lo de "Gran
Canaria", por si no le gusta a José Rodríguez.
-La tensión crece: a usted se le amenazó
recientemente con una agresión –un tonicazo figurado en palabras de Hilario
Rodríguez– por oponerse desde Radio San Borondón al Plan General de Ordenación
de Santa Cruz de Tenerife.
-No fue figurado. El poder ha trasformado a Hilario en algo peor que un animal,
es un ser despreciable. Yo creo que ya está bien que un hombre de esta catadura
moral pueda estar desempeñando el papel que desempeña como concejal de
Seguridad. Pero nosotros echamos de menos que cuando Hilario nos amenazó que no
hayan salido las asociaciones y sindicatos de periodistas a defendernos. La
mayoría de la gente tiene miedo.
(*)
Publicado
en el periódico laprovincia.es17-02-20010
Publicado
en el periódico laopinion.es/17-02-2010