CON
LO QUE HACEN EN UN SOLO YACIMIENTO...
Padre
Báez *
Con lo que hacen en un solo yacimiento que dicen "restauran",
con millones de euros, pudieran vallarlos a todos, por más que sean más de
mil; incluso, sobraría dinero.
Entones, ¿por qué no lo hacen? Y más cuando como, según hemos leído,
y se nos dice "saben todos los ciudadanos, que para excavar un
yacimiento arqueológico -me remito al comentario anterior-
hay que destruir el objeto de estudio", según lo cual es siempre un
millón y más de veces, que lo dejen como está, antes que destruirlo.
Y,
puesto que los así excavados o/y restaurados, han sufrido daños irreparables e
irrecuperables, y los han llenado con pesadas y carísimas planchas de hierro,
que nada han solucionado, sino que perjudican -¡y muchísimo!-, que con los
gastos en hierros, que no hacen falta, compren tela de gallinero y vallen todos
los yacimientos, que es esa la única y mejor forma y manera de conservarlos,
excavarlos y restaurarlos.
¡Sí señor, basta con vallarlos, y así protegidos, podrán durar otros
tantos de siglos, como los que tienen de existencia; mientras que, si siguen
"restaurando o/y destruyendo, a este paso, antes de acabar el siglo XXI, se
habrán cargado el patrimonio, que parece ser el objetivo oculto y premeditado:
acabar con cualquier seña de identidad, que pueda suscitar un sentimiento de
pertenencia a Canarias o a la descendencia de los guanches! Precisamente, la política
de restauración, de excavación, de conservación, etc., consiste en "destruir
", (según cita, de una de las máximas responsabilidades).
Por todo lo que antecede (¡y más!), que cesen ya de seguir haciendo algo en
los yacimientos, siempre que no sea el simple vallado, pero sin destruir
absolutamente nada; sin mover, por más que quieran, una piedra ni cinco centímetros
de su ubicación primera.
*
El Padre Báez, defensor de nuestro Patrimonio Arqueológico e Histórico,
aunque los que cobran, precisamente por esto, y no lo hacen, son otros (¡qué
vergüenza!); debieran hacerles devolver lo cobrado, por no justificar que hacen
lo que dicen; encima habrían que multarlos -según ley de patrimonio- por el daño
causado al mismo.
