SE
PUEDE RESTAURAR, SIN CAMBIAR
Padre
Báez *
¡Claro que sí, hombre! Y dejarlo todo como estaba; es lo que se hace en
el mundo entero, sin destruir nada, como solo pasa y se hace aquí. Puedo hacer,
que lo viejo, lo de siglos, aparezca como nuevo, pero con la patina del tiempo,
manteniendo las formas, las estructuras, el estilo, la fidelidad en la
construcción, el esmero, el equilibrio, la equidad, etc., con la que lo
hicieron sus artífices. Si cambio y si encima introduzco un material y, si por
si era poco, se parte de la base de que hay que destruir, pues, ¡apañados
estamos! ¡Bueno, así es como estamos! Que no conservamos; que se reducen los
enclaves de los guanches (a ellos les gustan decir "prehispánico",
para dejarlo todo como "post-hispánico". Cuando debe ser llamado
"guanche", sin más, y mantenerse en esa tesitura; que como tenemos y
estamos en crisis, la arqueología es la hermanita pobre de la cultura, el arte
y el saber de los guanches, nuestros antepasados (para los que somos sus
descendientes); que hay una caterba de técnicos, que solo hacen destrozar,
amparándose al tecnicismo y a la sombra del cabildo que los cobija y calla (¡o
si no: al paro!); que allá donde hacen algo en los yacimientos soliviantan a la
vecindad, que se enfrasca en comentarios en contra de la acción de los técnicos,
que desaparecen lo que había y dejan una chapuza en lo que han tocado; que -el
pueblo culto e informado- "... sabe que una excavación arqueológica
conlleva la destrucción del objeto...", y que dijera un manda más
del Patrimonio; que solo pueden hacer un poco, ante lo mucho, y ¡ojalá
no hagan nada!"; que según parece hay mucho de administración y poco o
nada de ciencia e historia en todo esto; que están amenazados varios enclaves,
como son en Agaete, donde discute la población con el cabildo por el daño
irreparable de lo hecho y que quieren seguir haciendo; que lo mismo van a hacer
en el Granero de Valerón (ellos le llaman convento, monasterio o cenobio),
donde van a cargarse todo, menos el drago, que lo plantaron los guanches, y
van a respetar el muro de la vergüenza; que en Mogán -¡Dios nos coja
confesados!-, como dijera Alfonso Guerra -también del pesoespañol, "no
los van a conocer, ni las madres que los parieron"; y ¿para qué seguir
(por hoy o ahora, ¡ya está bien!)?
*
Fernando
Báez Santana, Pbro.
El
Padre Báez, que sabe que el número de visitantes a los yacimientos ha
descendido, y va a menos, porque crece la ignorancia y el desconocimiento,
a pesar de que cada día aparece algo nuevo en arqueología, pero no trasciende,
desgraciadamente.
Yacimiento
arqueológico del Cenobio del Valerón
