La manifestación del 27 de Noviembre superó las expectativas más optimistas
Más de cien mil manifestantes expresaron su repulsa contra la especulación, la depredación salvaje del territorio y contra la corrupción de la clase política al servicio del empresariado

Los cáculos del número de manifestantes están al alcance de todos los que participamos y de los que presenciaron la multitudinaria manifesación del domingo día 27 de noviembre de 2004, cuya fecha pasará a la historia por haber superado cualquier otra manifestación anterior, incluida la paradigmática de Vilaflor. Cuando la cabecera de la manifestación llegaba a las inmediaciones de la Presidencia del Gobierno, la cola, los últimos manifestantes bajaban aún por la Rambla de Pulido. Esto se pudo constatar a través de los enlaces por teléfono móvil.
Participaron cuarenta y tantas organizaciones de todo tipo; representantes de asociaciones de los diversos barrios que están soportante en sus carnes la más depredadora de las especulaciones y que conlleva la destrucción de sus viviendas y de zonas agrícolas, con la consiguiente deportación de sus habitantes a zonas que le desarraigan de sus señas de identidad; casi la totalidad de los Sindicatos, a excepción clamorosa de UGT; diversas organizaciones políticas; la totalidad de las organizaciones ecologistas; representantes del profesorado y el estudiantado, en todos sus niveles y, en definitiva, innumerables organizaciones populares así como, a título colectivo o individual, destacados profesionales e intelectuales. Fue resaltada la participación de organizaciones de Gran Canaria y de Lanzarote, representando la unidad de lucha en todo el Archipiélago, ajenos a los artificiosos pleitos interinsulares fomentados por intereses económicos inconfesables. Asimismo, fue singular la participación de madres y padres, con sus hijos cogidos de la mano o en sus carritos, así como de personas inválidas en sus sillas de ruedas.
Como diversas fueron las organizaciones participantes, diversos fueron los eslogan coreados, coincidiendo todos ellos, eso sí, en denunciar la especulación y ansias de enriquecimiento insaciable de amplios sectores del empresariado, así como de la evidente corrupción de la clase política perteneciente a ciertos partidos, conocidos popularmente por "los trillizos": Coalición Canaria, Partido Popular y el PSOE, que ejercen su poder o que mantienen connivencia en la oposición, en el Gobierno, cabildos o ayuntamientos.
Toda una lección de civismo y verdadera democracia de un pueblo que se tenía por adormilado y que ha respondido de forma contundente y masiva para defender sus derechos ciudadanos, su identidad, su territorio y el futuro de las nuevas generaciones.
Los cáculos del número de manifestantes están al alcance de todos los que participamos y de los que presenciaron la multitudinaria manifesación del domingo día 27 de noviembre de 2004, cuya fecha pasará a la historia por haber superado cualquier otra manifestación anterior, incluida la paradigmática de Vilaflor. Cuando la cabecera de la manifestación llegaba a las inmediaciones de la Presidencia del Gobierno, los últimos manifestantes bajaban aún por la Rambla de Pulido. Esto se pudo constatar a través de los enlaces por teléfono móvil.
Participaron cuarenta y tantas organizaciones de todo tipo; representantes de asociaciones de los diversos barrios que están soportante en sus carnes la más depredadora de las especulaciones y que conlleva la destrucción de sus viviendas y de zonas agrícolas, con la consiguiente deportación de sus habitantes a zonas que los desarraigan de sus señas de identidad; casi la totalidad de los Sindicatos, a excepción clamorosa de UGT; diversas organizaciones políticas; la totalidad de las organizaciones ecologistas; representantes del profesorado y el estudiantado, en todos sus niveles y, en definitiva, innumerables organizaciones populares así como, a título colectivo o individual, destacados profesionales e intelectuales. Fue notable la participación de organizaciones de Gran Canaria y de Lanzarote, representando la unidad de lucha en todo el Archipiélago, ajenos a los artificiosos pleitos interinsulares fomentados por intereses económicos inconfesables.
Como diversas fueron las organizaciones participantes, diversos fueron los eslogan coreados, coincidiendo todos ellos, eso sí, en denunciar la especulación y ansias de enriquecimiento insaciables de amplios sectores del empresariado, así como de la supuesta corrupción de la clase política perteneciente a ciertos partidos políticos, conocidos popularmente por "los trillizos": Coalición Canaria, Partido Popular y el PSOE, que ejercen su poder o que mantienen connivencia en la oposición, en el Gobierno, cabildos o ayuntamientos.
Toda una lección de civismo y verdadera democracia de un pueblo que se tenía por adormilado y que ha respondido de forma contundente y masiva para defender sus derechos ciudadanos, su identidad, su territorio y el futuro de las nuevas generaciones.
Tras las diversas pancartas, ondeaban numerosas banderas, entre las que se destacaba, sobre todo, la tricolor con sus siete estrellas verdes.
El Guanche seguirá publicando las valarociones sobre esta manifestación así como las informaciones, comunicados, artículos, etc., que recibamos en nuestra redacción, tanto en nuestras diferentes páginas, según los temas, como en la página monográfica.
¡Enhorabuena! El pueblo respondió; el pueblo responde...
Nota: Al final de esta misma página añadiremos un reportaje fotográfico que ilustra, nunca mejor dicho, la dimensión multitudinaria y diversa de la manifestación.