Mohamed Abdelaziz solicita la intervención de Mandela para liberar a los 37 saharauis
en huelga de hambre

Bir Lehlu (territorios liberados), 10/09/2005 (SPS)

El Presidente de la República Saharaui, Mohamed Abdelaziz ha solicitado la intervención del líder sudafricano, Presidente Nelson Mandela, para que obtenga de Marruecos la liberación de los 37 presos políticos saharauis en huelga de hambre en las cárceles marroquíes, el estado de salud de los cuales ha alcanzado un nivel crítico.

Texto completo de esta carta traducida del original en árabe.

"S. E. Sr. Nelson Mandela,
107 Avenue Centrale, Houghton 2041,
Sudáfrica

Su Excelencia Señor Presidente,

Me corresponde el insigne honor y el inmenso placer de dirigir a Vuestra Excelencia esta carta en el mismo momento en que el pueblo saharaui se prepara a conmemorar con indescriptible alegría el primer aniversario del reconocimiento oficial de la República Árabe Saharaui Democrática por vuestro gran país el 15 de septiembre de 2004. Este acontecimiento es de une gran importancia y demuestra la solidaridad existente y el constante compromiso del Congreso Nacional Africano con todas las causas justas en el mundo, como también reafirma la fuerte convicción de militantes extraordinarios como usted y el Presidente Thabo Mbeki, que saben mejor que otros que la libertad no conoce fronteras.

Quisiera igualmente informar a vuestra excelencia que el Frente POLISARIO y el Gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática aplicaron el pasado 18 de agosto la decisión que había sido tomada desde hace más de tres meses respecto a la liberación incondicional y de manera unilateral de los restantes 404 prisioneros de guerra marroquíes.

Hemos tomado esta iniciativa humanitaria como signo de buena voluntad para hacer avanzar el proceso de paz y establecer con el mismo hecho un clima positivo tanto para el Enviado Especial del Secretario General de la ONU como para el Representante Especial, recientemente designados ambos. Sin embargo, esta iniciativa se produce en el momento en que Marruecos persiste en su política de intransigencia, pisoteando las resoluciones de la ONU, especialmente la aplicación de la resolución 1495 del Consejo de Seguridad y negándose a cooperar con las organizaciones internacionales en lo tocante a los prisioneros de guerra saharauis y a las 500 personas desaparecidas cuya suerte sigue siendo desconocida desde el principio del conflicto.

Además, Marruecos prosigue sin discernimiento con sus campañas de represión contra la indefensa población civil saharaui en los territorios ocupados del Sáhara Occidental tras las manifestaciones pacíficas del pasado 21 de mayo, que reclamaban que se organice un referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui conforme al derecho y a la legalidad internacional.

Señor Presidente,

Los prisioneros de guerra marroquíes, capturados por el Frente POLISARIO en un contexto de legítima defensa (Res. 2983 de 1972) constituyen uno de los aspectos humanitarios directamente relacionados con el conflicto que perdura desde hace treinta años entre el Reino de Marruecos y el Frente POLISARIO.

Marruecos sigue sin estar dispuesto a cooperar con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en lo que concierne a los 151 prisioneros de guerra saharauis, como tampoco está dispuesto a proporcionar información sobre la suerte de 500 saharauis cuyo repertorio ha sido hecho por las organizaciones internacionales especializadas. Por otra parte, Marruecos mantiene un muro defensivo equipado con más de cinco millones de minas terrestres que comprende las minas antipersonas prohibidas en el plano internacional. Este muro, que constituye una construcción sin precedentes en la historia contemporánea, divide desde hace treinta años el territorio y a la población, causa víctimas cada año entre la población civil y diezma el ganado de manera importante.

De igual forma, Marruecos se niega a cooperar con el Alto Comisariado para los Refugiados de la ONU en lo que concierne al intercambio de visitas de familias separadas desde hace tres decenios por causa de la guerra, por la persistencia del conflicto y a causa de la existencia de un muro defensivo de 2.700 km de longitud. Esta trágica situación humanitaria ha acentuado aún más el dolor y los sufrimientos de centenares de familias saharauis que esperan con impaciencia informaciones sobre sus próximos que permanecieron del otro lado del muro que esperan ver desmantelado en un porvenir próximo de la misma forma que esperan que se persuada a Marruecos para que se comprometa de nuevo con el programa de intercambio de visitas de familias elaborado por las Naciones Unidas.

Todos estos factores constituyen un verdadero desafío al defensor de los Derechos del Hombre y de los Pueblos que usted continúa encarnando admirablemente, razón por la cual el pueblo saharaui, que vive un verdadero drama inherente a la ocupación y a los horrores del exilio con sus múltiples corolarios, pone en usted muchas esperanzas.

En perfecta armonía con las tradiciones de humanismo secular que siempre han caracterizado al pueblo saharaui y como respuesta a los llamamientos de la ONU y del Consejo de Seguridad así como los de personas y países amigos, entre los cuales figura vuestro país, Sudáfrica, la dirección del Frente POLISARIO tomó una decisión voluntaria y definitiva durante la sesión extraordinaria de su Secretariado Nacional mantenida el 4 de agosto de 2005, respecto a la liberación de forma unilateral de los 404 prisioneros de guerra marroquíes restantes de un total de más de 2000 prisioneros de guerra marroquíes capturados. A pesar de esta iniciativa, Marruecos mantiene desde el pasado 21 de mayo un represión de extrema brutalidad contra la población civil saharaui cuyo único crimen es reivindicar el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación a través de la organización de un referéndum libre y democrático.

Las Naciones Unidas han definido claramente a Marruecos como la parte responsable del mortal bloqueo en que está confinado el plan de paz, ya que se ha negado sucesivamente a aplicar el plan de paz ONU-OUA, aprobado por el Consejo de Seguridad en junio de 1991, los acuerdos adicionales firmados en Houston (Estados Unidos) en septiembre de 1997, el plan de paz para la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental, aprobado por unanimidad por el Consejo de Seguridad en julio de 2003 (1445) y conocido como el Plan Baker, antiguo Secretario de Estado norteamericano y Enviado Personal del Secretario General de la ONU para el Sáhara Occidental.

No contento con desafiar a la comunidad internacional, Marruecos, en un gesto tan insensato como irresponsable (carta del 29 de abril de 2004) se niega actualmente a reconocer el principio del referéndum de autodeterminación, de donde se siguen derivando consecuencias nefastas para la paz, ya que todas las eventualidades siguen estando abiertas por el hecho de la política de desafío y de intransigencia del Gobierno marroquí.

Señor Presidente,

El rechazo marroquí de la solución legítima y democrática para el conflicto, tal como la ha propuesto el conjunto de la comunidad internacional, las violaciones de los derechos civiles y políticos cometidas por las autoridades marroquíes en el Sáhara Occidental, y que han contribuido al clima de gran frustración que se ha instalado en el curso de treinta años de ocupación así como el clima de intimidación y de hostigamiento en el que viven de forma permanente los saharauis en los territorios bajo ocupación marroquí, han llevado a éstos a salir a la calle y exigir de forma pacífica el ejercicio de sus derechos legítimos y democráticos a la autodeterminación. Las autoridades marroquíes han reaccionado de manera brutal con una represión feroz de la que han informado varios medios de comunicación internacionales, y que fue denunciada por distintos organismos de los derechos humado (informe de Amnistía Internacional del 2 de agosto de 2005). La explosiva situación en los territorios ocupados preocupa al más alto punto a varios países entre los cuales está Sudáfrica, ya que Marruecos impone un estado de sitio permanente sobre el territorio y sigue expulsando a las delegaciones, a los observadores internacionales y a los medios de comunicación que intentan comprobarlo sobre el terreno.

En el curso de la represión que se abate implacablemente sobre los territorios ocupados del Sáhara Occidental desde el pasado 21 de mayo, y que ha tenido como objetivo de forma específica a los activistas de los Derechos Humanos, 37 de los cuales, actualmente internados en las cárceles marroquíes (lista adjunta) observan desde el pasado 8 de agosto una huelga de hambre ilimitada. La situación de su salud es muy precaria y algunos de ellos han caído ya en un coma profundo. A menos que se produzca una intervención de vuestra honorable Fundación o de vuestra propia intervención, usted que es abogado excepcional de los Derechos Humanos que hizo en el pasado y que sigue haciendo de esos derechos y de la democracia un cuidado universal que sobrepasa las fronteras geográficas, la vida de esos defensores saharauis de los Derechos Humanos está en un peligro verdadero.

A este respecto, solicitamos vuestra intervención con el fin de que las autoridades marroquíes:

- Liberen de manera urgente e incondicional a todos los presos políticos saharauis, pongan término a los juicios inicuos y a las pesadas penas aplicadas (algunos manifestantes han sido condenados a 20 años de cárcel en mayo), abran el territorio a los observadores internacionales, a las organizaciones internacionales y a los medios de comunicación;

- Liberen a los 151 prisioneros de guerra saharauis y esclarezcan la suerte de 500 civiles saharauis, desaparecidos desde el comienzo del conflicto;

- Apliquen la resolución 1495 del Consejo de Seguridad y se coloquen en postura favorable a la solución legítima y democrática de un conflicto cuya solución pasa ineludiblemente por un referéndum de autodeterminación libre y democrático, organizado bajo los auspicios de las Naciones Unidas y con el cual el pueblo saharaui podrá expresarse libremente sobre la integración a Marruecos o la independencia del territorio.

Señor Presidente, contamos mucho con vuestra intervención para poner fin a la penosa situación vivida por los presos políticos saharauis que están viviendo el martirio en las cárceles marroquíes. Ese será un trabajo meritorio más que añadir a los innumerables hechos de que usted dispone y a las nobles y valientes posturas que usted ha defendido con brío, y que consolidan cada día los derechos y la dignidad del hombre por todas partes del mundo. Los saharauis, pueblo y gobierno, ponen en usted y el papel de primer plano que os corresponde un inmensa esperanza y cuentan sobre vuestra eminente personalidad para encabezar una campaña internacional pare el respeto de los Derechos Humanos y el de la autodeterminación en el Sáhara Occidental. Así, usted defenderá como siempre lo ha hecho, la memoria de nuestros camaradas y militantes que han consagrado sus vidas a la defensa de distintas causas por todas partes del mundo, y contribuiréis como siempre lo habéis hecho a hacerle justicia a un pueblo que vive de forma negativa el serle negada la descolonización.

Señor Presidente,

A pesar de que lamentásemos la difícil situación de los prisioneros marroquíes que estaban en cautividad, y sobre todo su aspecto humanitario, quisiera señalarle que el reino de Marruecos es el enteramente responsable de su difícil situación tras haberlos empujado a una guerra devastadora, ruinosa y en flagrante violación de la legalidad y de las resoluciones internacionales (el parecer consultivo del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, publicado el 16 de octubre de 1975, el informe de la ONU tras la visita de su Misión con fecha del 12 de octubre de 1975 y la resolución 3458 de la Asamblea General, adoptada en 1975). Es también Marruecos quien ha obstaculizado el plan de arreglo de la ONU que había previsto el intercambio de los prisioneros de guerra justo después de comenzar el período de transición. Marruecos ha llegado incluso hasta negar durante seis años la existencia de sus propios prisioneros de guerra cuando 200 de entre ellos fueron liberados como signo de buena voluntad en 1995 como consecuencia de la demanda de los Estados Unidos de América y otros miembros del Consejo de Seguridad que estaban dispuestos a contribuir a su repatriación a Marruecos.

El Gobierno marroquí sigue siendo enteramente responsable de las derivas y de las consecuencias de su política de obstrucción del camino de la paz, de su rechazo de la legalidad y de las resoluciones internacionales, en particular las que están ligadas al principio de un referéndum de autodeterminación como ha sido notablemente señalado por el Presidente Thabo Mbeki en su histórica carta dirigida al Rey de Marruecos el 1 de agosto de 2004. La política represiva y las violaciones sistemáticas de las libertades fundamentales seguidas por el Gobierno marroquí en los territorios ocupados del Sáhara Occidental son susceptibles de poner en peligro los esfuerzos de arreglo de la ONU y de empeorar una situación que ya es difícil.

Señor Presidente,

En esta feliz ocasión, quiero en nombre del pueblo saharaui y en el mío propio, dirigiros una invitación para que visitéis los campamentos de refugiados saharauis. El pueblo saharaui sería muy honrado con esta visita, y deseamos expresaros de viva voz, y a través de usted, a la ANC y a Sudáfrica, nuestra profunda gratitud y nuestro más sincero agradecimiento por el constante apoyo a nuestra justa causa que jamás nos ha faltado. Esperamos con inmenso interés vuestra visita, que seguramente será el preludio para una nueva etapa marcada por la solución del conflicto del Sáhara Occidental, la llegada de la paz, la consagración de la democracia, la expansión y el progreso a los que aspiran los pueblos de la región y las generaciones futuras.

Os ruego que creáis, Señor Presidente, en la seguridad de mi estima y de mi alta y perfecta consideración.

Mohamed Abdelaziz,
Presidente de la República Árabe Saharaui Democrática,
Secretario General del Frente POLISARIO".