¿SE PROPONEN ACABAR TAMBIÉN CON NUESTRA IDENTIDAD?

 

José Juan Espino Rodríguez

 

Viendo y oyendo la TV, dicen que Autonómica, la locutora daba la noticia del suceso acontecido hace unos días en el Líbano donde seis soldados del ejercito español perdían la vida en una de las tantas acciones de guerra en el que está inmerso ese país. La locutora (no sé su nombre) nos informaba de que unos de los fallecidos era canario, cuando la realidad es que era de origen colombiano como así demostraron sus familiares que acudieron a recibir su cadáver a la Base militar Aérea de Gando con la bandera de su país: Colombia. Aunque eso sí, su familia y al parecer él mismo, residen y residía en Gran Canaria, mas concretamente en el barrio de Las Rehoyas.

 

Esa mal dada referencia en información me trajo el recuerdo de un escrito que hace algún tiempo envié a varios medios de comunicación (algunos hasta lo publicaron) sobre este mismo asunto. Pero parece que el aparato propagandístico colonial y sus colaboradores no descansan y con muy pocos esfuerzos recogen sus frutos, sobre todo en esto de regalar nuestro gentilicio. Srta. o sra. locutora de la TV, dicen que autonómica: en estas sorroballadas tierras, algunos estamos mas que hartos de encuestas donde no faltan las premeditadas y alevosas manipulaciones. A la vista está que cualquier disparate lanzado con ánimos destructivo es absorbido fácilmente y casi de forma inmediata, pues cuentan con unos elementos programados por el sistema que ayudan a su penetración, como son la ignorancia por la aculturización, la falta de conciencia y en muchos casos hasta la endofóbia. Varias son las ocasiones en que he podido oír y leer las palabras de elementos de la política y a mercenarios intoxicadores que, sin pestañear lo más mínimo,  dicen que canario o canaria es todo  aquel o aquella que reside en Canarias. De manera que cualquier  francés, alemán, gallego, andaluz, catalán,  hindú, coreano, chino, marroquí, etc., reciben automáticamente el gentilicio de canario o canaria  por el sólo hecho de residir en estas ínsulas,  llegando a perder el de suyo propio de procedencia. Yo me pregunto que si cualquiera de nosotros, nacidos en Canarias, nos vamos a vivir a China, Vietnam, Rusia, Francia, Marruecos, etc. ¿cuánto tiempo debe transcurrir para convertirnos en originarios del país de acogida en residencia?

 

Una cosa es el reconocimiento administrativo de nacionalidad (pasaporte, DNI, etc., los papeles como se suele decir),  que se nos pueda otorgan en un  momento dado por  motivos de refugiados políticos, caso de los inmigrantes, y otra muy diferente es el de nacimiento, que ese no lo cambia nadie. Sería de coña el ver a un chino ser senegalés, a un mongol diciendo que él es mejicano, a un árabe afirmar que él es esquimal o a un gallego ejerciendo de inca.

 

Dejémonos de regalar nuestra identidad así como así, algunas veces hasta de forma asquerosamente paternalista, ya que, al final, vamos a ser nosotros los que no sepamos ni quienes somos, que es lo que en definitiva se pretende. No participemos ayudando a quienes desde hace algunos cientos de años tratan de borrar cualquier huella de nuestro pasado cultural, identidad o de raza más o menos mestiza. Este pueblo, el canario que es el mío, porque no puede ser de otra manera, ya vivió sus momentos de genocidio y que por fortuna, gracias a la llegada a América, no completaron, aunque tal genocidio, poderosamente y generosamente, es silenciado. Hoy, en el mundo civilizado en el que dicen que vivimos, estaría mal visto la desaparición física de las personas, por lo tanto se impone otro criterio: la anulación cultural o de identidad.

 

Srta. o sra. locutora de la TV que dicen Autonómica:  ¡defienda usted a su pueblo de la barbarie al que en mayor o menor medida lo siguen sometiendo!. O por lo menos: NO ayude a SEGUIR CONTAMINANDO.

 

* Las Palmas de Gran Canaria

26-06-07