El cambio climático aumenta la acidez
de las aguas canarias
Los efectos del aumento del dióxido de
carbono (CO2) en la atmósfera y el ya anunciado cambio climático se están
dejando sentir en las aguas canarias. Científicos de
Miles de científicos en todo el mundo estudian los distintos aspectos en los
que puede constatarse este efecto. Llevan decenios haciéndolo y avisando de que
hay que parar las máquinas que mueven este modelo de desarrollo porque los
efectos pueden ser catastróficos.
Entre esos miles de científicos se encuentra el equipo Quima (Química Marina)
de
Este equipo ha constatado que en la última década se ha aumentado la acidez del
océano que se mide en PH (que son las siglas de potencial hidrógeno). El
químico explica que el PH para la escala de aguas oceánicas superficiales es de
"Esto puede parecer una cifra insignificante pero, biológicamente, es muy
importante tanto porque el cambio ha sido constante y paulatino como porque
esta modificación en la acidez afecta directamente, por ejemplo, a la formación
de caparazones calcáreos como los de las tortugas o las lapas y burgados",
aclaró González Dávila.
Estas cifras sobre Canarias coinciden con las obtenidas por los cuarenta
equipos de investigación que integran una red de estudio sobre este asunto en
todo el mundo. Los datos obtenidos por el grupo canario se han recogido por un
aparato que han introducido en un buque carguero que realiza rutas entre Gran
Bretaña y Sudáfrica.
Ahora, falta por conocer en qué está afectando este cambio de acidez en la
fauna de la zona. Estudio que pretenden realizar en los próximos meses a través
del VII Programa Marco de
Insisten en que estos cambios tan drásticos en las condiciones de vida en tan
poco tiempo limita el margen de adaptación de los
animales a la nueva situación y puede poner en peligro gravemente su
supervivencia.
Pero la disminución del PH no es el único mal que afecta a las aguas canarias.
En los últimos años se ha constatado, también, un aumento de la temperatura de
las aguas, algo que puede generar cambios importantes en la meteorología pero,
también, en la capacidad que tienen los océanos para absorber el CO2 y aplacar,
por tanto, este efecto invernadero.
"Los océanos son el sumidero de dióxido de carbono más importante porque
este gas se disuelve en el agua y, por diversos sistemas, lo lleva hasta el
fondo el océano", explica el investigador y añade que sin ese mecanismo la
cantidad de CO2 en la atmósfera podría ser muy superior.
En este sentido, recuerda que antes de
Por eso, "es imprescindible transformar de forma drástica el sistema
actual e introducir energías limpias, porque de lo contrario las consecuencias
podrían ser muy graves", avisa el químico.