Premios
Canarias 2007
ACSPS
y ACAPS, 31 años de amistad, lucha y solidaridad con el Pueblo Saharaui

Mari
Luz Rodríguez y Concepción Reyes, representantes de las ACSPS y ACAPS
El
movimiento solidario con el Sahara surge en Canarias en 1976 sólo unos meses
después de la ocupación militar marroquí, a finales de 1975, de la hasta
entonces colonia española en África occidental. No podía ser de otra manera
ya que durante un siglo numerosos isleños se afincaron en territorio saharaui,
donde encontraron un medio de vida.
Cuando
en la década de los 50 del siglo pasado se prohibió o limitó la emigración
libre a Cuba y Venezuela, numerosos canarios emigraron al Sahara y se calcula
que, en el momento de su evacuación por las autoridades coloniales españolas,
unas 60.000 personas del Archipiélago vivían en el territorio vecino.
Ese
fue uno de los motivos de que el movimiento solidario con el pueblo saharaui
surgiera en las Islas de forma precoz y se convirtiera en uno de los movimientos
pioneros.
El
movimiento también encuentra un punto fundamental de generación en los alumnos
saharauis de
De
hecho, ya en marzo de 1976, se registra con ámbito regional
No
en vano, la relación de amistad entre canarios y saharauis se remonta al siglo
XV, cuando se instalaron enclaves pesqueros estables en la costa saharaui (Ifni)
para la flota isleña. Lanzarote y Fuerteventura fueron incluso repoblados con
cautivos saharauis después de que las epidemias traídas por los castellanos en
la conquista diezmaran su población autóctona.
Treinta
y dos años después el apoyo de la sociedad canaria continúa y el sufrimiento
del pueblo hermano del Sahara Occidental no cesa. Por eso, tanto ACSPS como
ACAPS, valoran y agradecen enormemente la concesión del Premio Canarias 2007 en
su modalidad de Solidaridad ya que,
no sólo reconoce más de 30 años de trabajo fructífero a favor de los
saharauis, sino que anima a todos sus miembros a seguir trabajando, si cabe más
y mejor, hasta que se consiga el objetivo que todos anhelamos: que el pueblo
saharaui pueda vivir en paz y libertad en su propio territorio definitivamente,
de manera estable y tras ejercer sus derechos e elegir su destino democráticamente
como contempla la legalidad internacional y las sucesivas resoluciones de
Naciones Unidas al respecto.
Desde
1997, la antigua Asociación Canaria de Amistad con el Pueblo Saharaui se divide
en entidades de ámbito provincial (ACAPS y ACSPS) para facilitar
administrativamente en desarrollo de sus proyectos.
La
labor de ambas se centra desde un principio en prestar ayuda humanitaria a la
población refugiada al sur de Argelia, concretamente en los campamentos que los
refugiados saharauis instalaron en 1976 en las cercanías de Tinduf huyendo de
los bombardeos marroquíes, y arrojar luz sobre la situación de falta de
libertad, intimidación, violencia y exterminio que sufre la población saharaui
que vive bajo la ocupación marroquí en el Sahara.
Con
el transcurso de los años y después del alto al fuego en septiembre de 1991,
la actividad de ACSPS y ACAPS se centra también en el apoyo a la celebración
del referéndum dictado por la resolución 690/1991 de
Otro
factor de acercamiento y asentamiento importante de las asociaciones en el
tejido social canario ha sido el programa de Vacaciones en Paz, por el que se
lleva a cabo el acogimiento de centenares de niños y niñas saharauis durante
los dos meses de verano, así como diversos proyectos para niños y niñas
enfermos traídos desde los campamentos con la finalidad de atender las patologías
médicas que los aquejan y que por las condiciones sumamente precarias de los
campamentos no se pueden atender allí.
También
tiene gran importancia los viajes a los campamentos, de cooperantes, de
colectivos juveniles, de medios de comunicación, de instituciones y de familias
canarias acogedoras de niños, que el movimiento organiza habitualmente porque
suponen el método idóneo para que las dos sociedades, tan vecinas y lejanas,
mantengan una relación cercana, estable y lo más amplia posible como viene
siendo desde siempre a pesar de la ocupación del territorio saharaui por las
armas.
Ambas
asociaciones dedican este premio, en primer lugar, a toda la sociedad canaria
que durante estos más de treinta años han estado apoyando una causa que mas
que de solidaridad es de justicia, así como a todas las familias que, verano
tras verano, acogen en sus hogares a esta población infantil con necesidades
extremas tanto de alimentación como de salud.
ACSPS
y ACAPS quieren también dedicar este importantísimo galardón que otorga el
Gobierno de Canarias al propio pueblo saharaui, que lleva resistiendo treinta y
dos años refugiado en uno de los peores desiertos del mundo, a la espera de que
se apliquen las distintas resoluciones que, una tras otra, rechaza el Gobierno
marroquí. A todos aquellos mártires que han dado su vida por defender el
derecho inalienable de todo ser humano atener a una patria,
una nacionalidad y una identidad y de forma especial, a todas y todos los
saharauis de los territorios ocupados por Marruecos que continuamente sufren la
represión y las torturas por reivindicar
su justo derecho a la autodeterminación…
Para
todas y todos, gracias.