ACUERDO DE PESCA

ENTRE LA UNIÓN EUROPEA-MARRUECOS (y II)

 

Antonio Rodríguez de León *

 

El Gobierno de Canarias está obligado a crear una Comisión de Investigación para dar a conocer al pueblo canario quienes han sido los asesores técnicos del sector pesquero canario en los procesos de negociaciones pesqueras, primero entre España y Marruecos, y luego entre la U.E. y Marruecos. Y muy especialmente sobre el acuerdo correspondiente al periodo de 1996-1999, cuyo proceso negociador está viciado de traiciones a los intereses de Canarias. Hacer un análisis de ese Acuerdo de Pesca (último para el sector industrial), significó poner al descubierto la realidad de cómo personas foráneas, que actuaron como asesores del Gobierno Autónomo Canario y con su propio consentimiento, fomentaron la usurpación de todos los derechos históricos del sector pesquero canario, en su propio beneficio. El dar a conocer al pueblo canario esta página negra, no es con afán de persecución, sino que debemos conocer la historia, para no repetirla.

 

De no tomarse medidas políticas urgentes vendrán graves consecuencias para Canarias, hasta el extremo de perder hasta la españolidad, y no precisamente por la independencia. Pero el tema que nos ocupa por su urgencia no es el ya perdido sector pesquero. El problema que nos ocupa es mucho más serio, por lo que puede suponer para el futuro de nuestras islas, como es la falta de definición sobre la Delimitación de los Espacios Marítimos de Canarias. Para el Derecho Marítimo Internacional, la definición territorial de Canarias varía mucho entre el ser consideradas como un grupo de Islas, que el ser consideradas como Archipiélago, que implica una definición cuyo concepto jurídico lo hace muy diferente. Por desgracia, la inmensa mayoría del pueblo canario está desinformado sobre cuáles son realmente las fronteras marítimas de Canarias, y la culpa de esto es de nuestros gobernantes, que son quienes están en la obligación de poner en conocimiento del pueblo estos hechos de gran importancia para nuestro presente y nuestro futuro. ¿Y nuestros políticos?, unos por su despreocupada ignorancia, otros por intereses partidistas, han hecho interpretaciones muy alejadas de la realidad del derecho marítimo. Marruecos, como todos los países árabes, goza de la virtud de la paciencia.

 

Marruecos sabe que desde 1982 y por acuerdo de las Naciones Unidas, son dueños de la explotación sobre los recursos marinos dentro de los espacios marítimos de su Plataforma Continental (Canarias se encuentra dentro de ella),  desde la línea de costa hasta las 200 millas, y con posibilidades de extenderla a 350, cuando decidan solicitarlo ante las Naciones Unidas. Aquellos foráneos que expropiaron al pueblo canario de su flota pesquera industrial, pretendieron -sin conseguirlo- en el verano de 1993, que las descargas fueran realizadas sin estibadores portuarios.

 

No lo lograron por la protesta unitaria de los trabajadores de Sestiba, a pesar de una enorme propaganda periodística dirigida por la patronal pesquera industrial, que aportaban datos falsos con la amenaza de llevarse la flota congeladora industrial fuera de las Islas. Acojonados por las amenazas de la patronal pesquera industrial, y apoyada por la Confederación de Empresarios Canarios, el Consejo del Gobierno de Canarias aprobó el 29 de julio de ese año una propuesta del Consejero de Pesca y Transportes, Juan Carlos Becerra, donde exigían:

 

A) la no obligatoriedad en las descargas para la flota industrial.

B) concesión administrativa para operar en libre mercado, contratando personal en las condiciones que se establezcan.

C) dotarse de una Terminal pesquera con sistemas modernos y operativos.

D) incluir en la negociación de la reforma del REF, el reconocimiento como sector exportador, a la flota industrial congeladora. Esta propuesta fue elevada al Gobierno de la Nación con el propósito de que el Consejo de Ministro aceptara su publicación en el B.O.E.

 

Por la presión empresarial ejercida, la patronal pesquera industrial consiguió del Gobierno Canario una Terminal pesquera con su nave de almacenamientos en el muelle pesquero, subvencionada con fondos del IFOP. También se aceptó tramitar al Estado de la propuesta a ser incluidos como sector exportador canario, a pesar de que no eran barcos canarios. En 1994, el Partido Socialista Canario, presentó en el Senado una enmienda a la reforma del REF, donde se pedía incluir al sector pesquero industrial de la Asociación Nacional de Cefalópodos.

 

Una vez conseguido el REF, se propusieron rematar la faena para abandonar los puertos canarios. A comienzos de 1995, como venía siendo habitual en toda su historia, la patronal pesquera industrial puso en marcha toda la maquinaria propagandística, con el objeto de lograr definitivamente, el puntillazo al sector pesquero canario, y era el siguiente:

 

- Que Marruecos aceptara la total liberalización del sector pesquero español en sus puertos, en todos los términos: descargas, exportación, transacciones bancarias sin demoras, entre otras.

- A cambio ofrecían a Marruecos, constituirse en empresas mixtas, ofreciéndose de forma gratuitamente con la entrega de barcos congeladores a empresarios marroquíes.

- La patronal pesquera de la flota industrial canaria, se quedaría con toda la comercialización de la pesca producida en el caladero canario-sahariano.

 

La Confederación Empresarial Canaria se movilizó a favor de la estrategia de la patronal pesquera, a sabiendas que eso significaba la huída total de la flota a puertos marroquíes. Una de las condiciones que exigía Marruecos en las negociaciones de 1995 era que para firmar otro Acuerdo Pesquero, tenía que ser aceptado por las partes, por lo que sería el último para la flota congeladora industrial canaria. Solo estarían autorizados a trabajar en el caladero canario-sahariano barcos de empresas mixtas bajo pabellón marroquí. Por esas fechas, el gerente de Anacef se trasladó a Rabat en viaje privado, para ofrecer 30 barcos congeladores al capital marroquí, para la creación de las nuevas empresas mixtas. Anacef se quedaría con la exclusividad de comerciar la exportación de la pesca desde puertos marroquíes, cuya exportación desde Marruecos, seguiría considerada como exportación canaria, por consiguiente beneficiada por el Régimen Económico Fiscal de Canarias.

 

Son los mismos negociadores canarios-marroquíes los que han preparado después de ocho años, una vez desaparecido totalmente el sector pesquero artesanal que habitualmente faenaban en el caladero canario-sahariano, un nuevo Convenio de Pesca con el objetivo exclusivo de favorecerse asimismo y a Marruecos, que  aspira de Europa, el reconocimiento de los derechos de explotación sobre el Mar Canario. De lograrlo significará en un futuro próximo, mayores reivindicaciones territoriales por parte de Marruecos. 

 

Nos engañan ofreciendo a barcos artesanales de bajura de Canarias para que vuelvan a los caladeros -si apenas existe-, a un coste muy alto teniendo en cuenta al número de licencias a barcos de escasa rentabilidad por ser una flota artesanal.

 

 Pero existe en la letra pequeña asuntos que no han dicho, como por ejemplo; el negocio que Anacef quiere seguir manteniendo en el caladero canario sahariano, que no es otro que el de los buques industriales-factorías. La patronal pesquera española, con un mayor control privado en la comercialización de toda la pesca de cefalópodos del Sahara a través de buques industriales-factorías que ya tienen una situación de fondeo fijado por las autoridades marroquíes.

 

Anacef compra la pesca de cefalópodos a la flota de bajura marroquí, y los elaboran en sus buques factorías. Ahora quieren que les permitan trasladar esos buques-factorías de un caladero a otro, sin imposición de puntos fijos. Eso significa que quieren burlar el control de la fiscalización de los transbordos. Lo conseguirán si a cambio Marruecos consigue de Europa la no exigencia en el texto del Acuerdo de Pesca, de la clarificación expresa, sobre los límites de la zona económica exclusiva marroquí colindante con las Islas Canarias.

 

En Canarias se debe conocer que toda la pesca producida por la flota mixta mencionada y por los buques-factorías siguen teniendo los privilegios históricos del REF, mediante el cual el Gobierno continúa considerando a la pesca industrial como exportación canaria, aunque sea a través de transbordos en alta mar por buques factorías con bandera marroquí. También se acogen al REF las pesquerías en otros caladeros del mundo, que son  realizadas por los que usurparon a Canarias el sector pesquero industrial.

 

Tenemos los enemigos dentro de casa, y no nos queremos dar cuenta. Ya va siendo hora de que alguien ponga en su sitio a esos golfos que se han quedado con la propiedad de la flota pesquera industrial canaria. Le preguntamos al Gobierno de Canarias: ¿Cuántas decenas de miles de millones de pesetas se han destinado al sector pesquero industrial canario, y digan que flota de barcos congeladores industriales tenemos? ó ¿Por qué se sigue subvencionando millonariamente a una flota de barcos congeladores industriales, inexistentes en los puertos canarios? También a empresas mixtas hispano-marroquí, que nada tienen que ver con Canarias, pero se quedan con el 95% de las ayudas y subvenciones que llegan desde Europa.  

 

En Las Palmas de Gran Canaria a, 12 de marzo de 2007

 

* Presidente Plataforma por el Mar Canario