EEUU Vs. China. África y Canarias (II)

 

 Luis Fco. Padilla Pérez

 

La Venezuela de Chávez y China forman un contrapeso a la hegemonía de EEUU. China ávida de energía, causa de su asombroso crecimiento económico, acepta de buen grado a su nuevo amigo, Venezuela, como potencia petrolífera. Hay que tener en cuenta que China es, por ahora, el segundo mayor consumidor de crudo. Pekín concedió, por ejemplo, un crédito de 2 millones a Angola a cambio de 10 mil barriles de crudo diarios y mantiene estrechos vínculos con Irán, que suministra el 12 por ciento del consumo petrolero chino a cambio de armamento. "Venezuela tiene planes para incrementar la producción y satisfacer los requerimientos de estos países de alto crecimiento económico". El comercio bilateral entre China y Venezuela pasó de ser de 180 millones de dólares en 1998 a alcanzar los mil millones, con una balanza comercial favorable a China, que invirtió 3 mil millones de dólares en la petroquímica venezolana.

 

Ciertamente China es un poderoso de la economía mundial y con importantes apoyos de naciones como Venezuela o Irán. Esa es la razón de que Hugo Chávez o Mahmud Ahmadinejad hagan, sin pudor alguno, tan desafiantes declaraciones dirigidas hacia Estados Unidos. Se sienten, y lo son, poderosos al formar un frente político y económico con la potencia amarilla. Estados unidos no puede hacer nada ante las humillaciones y desafíos sino agachar la cabeza y ver como su economía se desmorona a pasos agigantados.

 

El monstruo capitalista se hunde y surge un nuevo gigante. Era malo el imperio americano, en realidad cualquier tipo de hegemonía mundial nunca puede ser beneficiosa a la larga, al contrario, crea desequilibrio internacional y acciones abusivas a terceros.

 

África es el ring donde la especulación china y estadounidense hacen su mayor pulso. Precisamente en África, las empresas chinas enfrentan muchas dificultades, sobre todo debido a las situaciones políticas locales, muchas veces cargadas de violencia, quién sabe si subvencionadas por “El Tio Sam”. Tenemos, por ejemplo, que en Etiopía el Frente Nacional de Liberación de Ogaden (FNLO) atacó las instalaciones de una empresa estatal china, SINOPEC. Estas empresas, con sus gobiernos detrás, ya sean chinas o americanas, buscan apoyo en determinados aliados locales, los cuales se benefician de bienes económicos o armamentísticos. Se crea por lo tanto un polvorín de guerrillas, tan solo para defender intereses ocultos de los dos gigantes, a costa siempre de los pueblos africanos donde sus corruptos y subvencionados mandatarios hacen la vista gorda.

 

No hay buenos y si muchos malos que quieren hacer de África su despensa particular. Es un lugar fácil de explotar, ya que sus sociedades se muestran dividas y polarizables.

 

Es por ello que nosotros, los canarios, no debemos caer en la trampa de dar cabida a otras realidades interesadas, ya sean chinas, chavistas o neoliberales americanas que pretendan ser nuestro respaldo social o económico.

 

Hay un famoso proverbio africano que dice, «cuando dos elefantes se pelean, quien sufre es la hierba». No ejerzamos el papel de hierba.

 

Tenemos que ser independientes, cuanto antes, para ser nosotros mismos. Una sociedad culta, civilizada y democrática que no necesita seguir las directrices de un hermano mayor y capaz de discernir sobre lo que de verdad nos interese.