ÁFRICA, EN CASA

 

Ramón Moreno

 

¡Naturalmente¡ Siempre hemos estado aquí: a escasos  96 Km. de nuestro continente africano y, por tanto, en casa. Así de implacable y tozuda es la geografía; otra cosa es que, por aquello de la “españolidad”, se nos haya colocado  en un recuadro debajo del archipiélago balear, o ahora, en el extremo SO. de la Península Ibérica, “europeizándonos” artificiosamente.

 

Por ello, hoy quiero abordar la irrupción, en esta Área geopolítica, de ese nuevo “ente” llamado “Casa África”, que fue inaugurada el pasado martes en Las Palmas -con toda la parafernalia mediática al uso- por los Reyes de España. Acto, al que asistieron el presidente de Senegal, Abooulaye Wade, el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel-Angel Moratinos, el presidente en funciones del Gobierno canario, Adán Martín, y representantes diplomáticos e institucionales de diversos Países vecinos; así como una amplia representación de las instituciones canarias, e “invitados”.

 

Y como yo, no soy súbdito ni vasallo de nadie, ni tengo servidumbres de ningún tipo, que coarten mi libertad de expresión y opinión, me permito criticar la puesta en marcha de esa “institución”, que considero un instrumento absolutamente intervencionista. Uno más, de los muchos que nos ha impuesto España, a lo largo y ancho de nuestra denigrante historia colonial.

 

Por cierto, me congratula enormemente, que al nombre inicial se le haya quitado la preposición “de”, porque, como ya dije en su día, “instalar” una “Casa de África” en Canarias era, aparte de un perverso eufemismo, una monumental “boutade”. Como poner una “Casa de Europa” en Baleares. Pero, ¿en que consiste exactamente ese “inmueble”, y cual es en realidad su “finalidad”, si España ha pasado olímpicamente, durante décadas, del vecino continente? Veamos:

 

En primer lugar, no tengo la menor duda (conociendo como conozco, la “metodología española”), de que esa nueva “modalidad inmobiliaria”, es un sibilino mecanismo de “control preventivo”, ante los inciertos acontecimientos que pudiera deparar, en un futuro próximo, la “aventura africana” de Canarias. No se olvide, que una de las grandes “obsesiones” de los distintos Gobiernos españoles, antes y ahora, ha sido, y es, la “africanidad de Canarias”. Que, como tantas veces he dicho, “es un anacrónico “territorio nacional” en otro continente”, que la legalidad internacional no ampara hoy en día. Máxime, cuando el decimonónico criterio de “soberanía política”, mediante el cual se sigue apuntalando la insostenible “españolidad de Canarias”, es contrario y opuesto al principio emergente de “localización geográfica”, consagrado en el Derecho Internacional contemporáneo.

 

Tal es así, que la Organización para la Unidad Africana (OUA), ya se pronunció sobre este asunto en 1978, en la Reunión de Expertos sobre el Derecho del Mar, celebrada en Addis Abeba (Etiopia); poniendo de manifiesto, “la pertenencia de todas las islas africanas a África”. Ahora, la bandera de la actual Unión Africana (UA), figura hipócritamente, en el despacho del Director General de la “Casa de África”, el diplomático, Alfredo Ortíz.

 

Es ilustrativo, del despropósito generalizado que es Canarias (¡así nos va!), que ya desde sus inicios, la nueva institución tuviera su cuota de “pleito insular”, con el problema de la “capitalidad” de la sede; que fue fijada en Las Palmas, en lugar de Santa Cruz, como pretendía ATI. De ahí, que el Ayuntamiento capitalino no figure en el Consorcio “Casa África”, que está formado por el Ministerio de AA.EE., la Agencia Española de Cooperación Internacional, y por el Gobierno de Canarias, los Cabildos insulares de Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote y Fuerteventura, y el Ayuntamiento de Las Palmas.

 

Según nos han contado, ese consorcio “tiene como objetivo intensificar las relaciones hispano-africanas y promover el conocimiento recíproco”; si bien, no sustituiría la acción del ministerio de Exteriores. Para ello, cuenta con tres consejos consultivos: el primero, ya constituido, es el diplomático, formado por los embajadores de los Países africanos acreditados en Madrid; que canalizarán sus propuestas, a través de un comité permanente de cinco miembros. El segundo es económico, y el tercero, el de expertos, compuesto por historiadores, antropólogos, escritores etcétera.

 

Esa llamada “institución pública” contará además, con un Alto Patronato, presidido por el monarca español; y como órganos de gobierno, con un Consejo Rector, una comisión delegada y un director general con su equipo ejecutivo.

 

Estamos, pues, ante una especie de “mega ONG”, que si es gubernamental; y cuyo entramado burocrático hará difícil, por no decir imposible, “salirse del tiesto”. O sea, un auténtico “rollo macabeo”; y no lo digo por Luis Padilla, flamante secretario general del invento. Con apariencia de “foro social”, pero con grandes connotaciones políticas, ya que va a fiscalizar, con lupa, toda la acción exterior de Canarias en el continente vecino. No en vano,  su actuación se articulará esencialmente, en torno a tres grupos de actividades de “contenido cultural, económico y comercial”, ¡donde están las “claves”!. ¡Todo atado y bien atado!

 

Mientras tanto, Canarias sigue disfrutando de una envidiable “renta de situación”; producto, de su privilegiada posición geográfica; por lo que, ya figuraba como objetivo prioritario de la “Iniciativa Clinton” para el África subsahariana. Téngase en cuenta, además, que somos la “quinta potencia” de África, detrás de Sudáfrica, Argelia, Nigeria y Marruecos; si nos atenemos a nuestro PIB, renta “per cápita”, infraestructuras, comunicaciones, nuevas tecnologías e I+D. Con el valor añadido, de que Canarias posee el “know-how” en materia de aguas y energías alternativas; lo que nos convierte, en un claro referente en la “transferencia de tecnología” a todos los Países de la Zona. ¡Y este pueblo, aún sin enterarse!

 

rmorenocastilla@hotmail.com

 

Canarias, junio de 2007