DESDE EL GUINIGUADA

EL AGUA EN CANARIAS

Félix M. Arencibia

La nieve hace semanas que se posa sobre las cumbres de nuestro Archipiélago Canario. El agua canta también hace algunos días en el corazón de los barrancos en su sinuoso paseo hacia la mar atlántica. A Gara Sánchez, como a tantos canarios, ver los espejos del agua reflejándose en nuestros cauces incrustados en una naturaleza verde y exuberante, le llena de una alegría indescriptible. Piensa en nuestras Islas, en los largos periodos de sequías que les suceden a otros de abundantes lluvias. Recapacita sobre lo que se ha dado en llamar "el problema del agua" en Canarias. Estos días miles de metros cúbicos de agua, millones de litros van a parar al mar, gran parte del ella podría ser aprovechada. Piensa en las grandes cantidades del líquido que se pierden por el mal estado de las conducciones de agua. También en las muchas aguas residuales desperdiciadas sin ser debidamente depuradas.

No olvida tampoco Gara Sánchez, la trabajadora social, el inmenso mar que nos rodea y sus posibilidades de agua potabilizada. Con los adelantos técnicos existentes en la actualidad se pueden desalinizar grandes cantidades y más baratas que la que se está produciendo. Teniendo en cuenta todos estos elementos "el problema del agua" no parece tal. El agua que se generara con las distintas medidas a tomar abastecería a la población y a una agricultura mucho más potente que la actual. Piensa en los más de diez millones de turistas que nos visitan y los cerca de dos millones personas que residen en las Islas de forma permanente. Alimentar a parte de ellos haría rentable una agricultura que no fuera sólo para exportación, como lo es el plátano y el tomate, podría producirse además frutas, verduras y grano…

Estos productos agrícolas podrían potenciar una industria alimenticia próspera. Todo ello nos evitaría depender exclusivamente del turismo. Las políticas derivadas de las relaciones actuales con CE no estimulan estas soluciones. Más bien incitan la importación, motivada por un RAE que establece una competencia desleal con nuestros productos, beneficiando sólo al sector importador y a los grandes centros comerciales. Si se aplicara lo que sugiere Gara, aumentaría el empleo en los sectores agrícola y ganadero, que podrían estar mejor remunerados y dignificados.

A ella todo esto le hace concluir: que quizás el escenario político de dependencia, nos impida realizar las reformas adecuadas, para construir un Archipiélago Canario más próspero y desarrollado. Cree que los canarios debemos reflexionar sobre ello y ver la mejor manera de encauzar nuestro futuro. "Qué alegre y esperanzada pisaba los campos /…qué limpio el trigo, simiente de vida." Con estos versos, de nuestra poetisa Pino Ojeda, acompañados por la melodía cadenciosa del agua en el barranco se queda Gara ensimismada.

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