Sr.
Presidente. ¡Alabárdeme ese cangrejo!
Francisco
Javier González
Mi abuela, con su antigua sabiduría popular canaria
algo socarrona, cada vez que nos la echábamos de algo más allá de nuestros
posibles reales, nos sacaba aquello de “dime
de lo que presumes y te diré de que careces”. No quiero ni imaginar lo que
diría hoy conociendo al nuevo Presidente de esta Comunidad supuestamente
“Autónoma”. Pues, ¿de qué presume D. Paulino? Si es a tenor del plúmbeo
discurso de investidura con lo que saca pecho es que el suyo será “un gobierno justo, eficaz, transparente y
firme”. Me pregunto entonces, ¿tendrá razón mi abuela?
Lo de justo, ¿vendrá por las actuaciones
judiciales en curso? Porque, si es así, no va a dar avío
Lo de eficaz lo tengo más claro. Las
promesas de D. Paulino en su investidura, de “incrementar los derechos y la calidad de vida de los canarios;
contratar preferentemente a los desempleados residentes en Canarias; listas
quirúrgicas de espera de menos de dos meses; reducción en una cuarta parte la
emisión de gases; aumento sustancial de la bonificación al transporte; acabar
con el fracaso escolar; 2% del presupuesto para cultura; vivienda parea los
jóvenes…..” viene siendo, más o menos, el mismo listado que lleva
endilgándonos, investidura tras investidura, la coalición de la derecha hispano-regional
desde que ATI pariera a CC con la “Hermosa” moción de censura a Saavedra en el
93 y
Ahora bien, transparentes si que son. Se les ven
las intenciones perfectamente, pero, además, transparentan hasta su propio
futuro, porque, sin esa visión profética, ¿Cómo se explica que el presidente
del Parlamento regional pueda comunicar a las autoridades coloniales la
elección de D. Paulino antes de que suceda? En realidad en este episodio puede
observarse perfectamente la pregonada “transparencia” porque, acto seguido, los
Sres. Barragán y J. M. González exigieron una Comisión de Investigación para saber
quién filtro la noticia a la prensa. También constituye un ejemplo de
transparencia digno de encomio que el diputado regional, Sr. Zerolo,
pluriempleado como alcalde de Añaza, declarara en el Pleno Municipal que había
subido su sueldo en solo un 2% al pasar de 78.000 euros a 84.500 de golpe, sin
contar los “cáidos”, pero, claro, es que el Sr. Zerolo es “de letras” y las
cuentas municipales se las lleva el Sr. Ángel Llanos por solo unos modestos
69.000 euros de nada.
Lo de firme, pues, ¿que quiere que le
diga?, no sé, no sé. Creo que ya el Sr. Zerolo y su UNIPOL se están preparando
en los campos de entrenamiento de Ofra. De todas maneras estoy esperanzado,
porque, teniendo en cuenta que una de las promesas del nuevo ejecutivo regional
es “impulsar el Plan de restauración y
Conservación del Patrimonio Histórico de Canarias” y que, nada más ver que
alguien se había adelantado al sistemático proyecto colonial de destrucción de
nuestro pasado y, martillo en mano, empezó la “restauración” integral de Balos
suprimiendo las antiestéticas escrituras imazighen para devolver la piedra a su
prístino estado, enviaron -por mano y apoyo del Virrey Sr. Segura, D. José- a
En verdad que nadie en este país se puede quejar.
“Nuestro” Gobierno Regional nos promete “promover
acciones que aceleren la distribución de la riqueza garantizando igualdad de oportunidades para todos los canarios”, y
nos recuerda que, para ese fin, ya tenemos
Desde luego
que, menos que nadie, nos debemos quejar los nacionalistas. Ya no podemos
seguir diciendo que Coalición Canaria es regionalista española y no
nacionalista, porque, a vía de ejemplo, no han invitado a nadie del gobierno
español a la toma de posesión del Presidente Regional. ¡Eso si que es
nacionalismo, puro y duro! Claro que de lado tenemos que dejar algunos asuntillos
de escasa importancia que le impone el cogobernar con la más rancia derecha colonial,
como el tener que ir a Madrid (España) a firmar su pacto con el PP bajo el
control y la supervisión del Ilmo. Sr. Jefe de la oposición española, o el hacernos
D. Paulino declaraciones tan “nacionalistas” como decirnos que “es necesario que el Estado reconozca a
Canarias una mayoría de edad ganada a pulso” para aclararnos a continuación
que, eso si, tiene que ser “para construir un futuro siempre comprometido con
el Estado Español y el proyecto europeo”. No importa. Tenemos que
considerar estas cuestiones tan secundarias y poco importantes como las
modificaciones que, conjuntamente CC-PP, introducen en el proyecto de reforma estatutaria
(raquítica de por si, hasta hace unos días “innegociable”, y ahora reducida a la nada por obra y gracia
de este “su” nacionalismo) como la de definir un mar interinsular bajo las
competencias demaniales del estado colonial. Tampoco importa, ya que, ante ese
gesto heroico de no invitar a ningún representante gubernamental español ¿qué
puede significar, para “auténticos” nacionalistas como CC el renunciar a
ejercer competencias sobre el mar territorial, el subsuelo y el espacio aéreo? Debemos
entender las profundas razones que subyacen en el pacto, porque, el poder es
eso, el poder, y engancha. ¿Qué más da que los “nacionalistas de CC se hayan
envainado el proyecto de reforma? ¿Acaso no se logra así que la nueva “conserjera”
-no es una errata- de Sanidad, Dª Mercedes Roldó, se envaine también su
aseveración de que el de CC era “un
estatuto nacionalsocialista que provocaba la ruptura de España”? Todo sea por la “Madre Patria”, que al
pobre Secundino se le fue el baifo cuando la llamó “Madrastra arbitraria”
De lo de la bandera canaria, la única, la
heptaestrellada, que “se cae” del estatuto, mejor no meneallo no sea que
incluso el Sr. Soria nos jinque la de no se ni cuantos metros o, lo que sería
peor, la acepte CC como propia.
Cerquita del pueblo de D. Paulino, en el tacorontero Pris,
último reducto de los barqueros de la zona, murió hace años un viejo pescador,
Félix, para todos “Feles jartodiagua”, que, cuando alguno de los
cuentos de barqueros y los metros o kilos de pescado no izados porque
reventaron la liña, rompieron el anzuelo o destrozaron el trasmallo rebasaban
su capacidad de credulidad, contestaba, cachazudo y filosófico, “Ah cristiano, ¡alabárdeme ese cangrejo!”
Gomera a 17 de julio de 2007