El pensamiento ético y moral albizuísta

P. Luis Barrios

Este próximo domingo, 12 de septiembre, se cumple un aniversario más de vida del prócer puertorriqueño Pedro Albizu Campos quien nació en el año 1893 en la ciudad de Ponce. Dentro y fuera de Puerto Rico se le conoce como Don Pedro aunque en mi altar divino -a partir del 21 de abril de 1965- yo lo reconozco como San Pedro Albizu Campos.

Este 111 aniversario nos sigue recordando por un lado el esplendor de que lo que se quiere nunca muere -por lo tanto Don Pedro vive y la lucha sigue- y por otro lado la penosa realidad que Puerto Rico sigue necesitando de un proceso de descolonización e independencia. De frente a este estancamiento socio-político debemos de reconocer por lo menos dos ingenuidades políticas. Una que Puerto Rico sigue siendo la colonia más importante del imperio más poderoso y Washington -lugar en donde se administra este tipo de terrorismo- no tiene intenciones de cambiar esta realidad. O sea, a Washington le conviene este estancamiento político.

La otra ingenuidad lo es la falta de un movimiento popular -puede ser un frente o partido- con validez y aceptación de pueblo y a la misma vez con la estrategia política, que haga realidad el proyecto de descolonización e independencia de Puerto Rico. Yo siempre he creído que en todo este manoseo colonial que nos agobia nos hace falta rescatar el pensamiento ético y moral albizuísta. ¿A que en particular me refiero?

Por un lado cuando nos sigue diciendo "que tan pronto un hombre o una mujer se refugian en el fatalismo es porque han dejado de pensar". La destrucción de nuestro fatalismo Boricua, ese que se caracteriza por el no pensar sino mas bien por el sentir muy adentro de nosotros/as que no podemos existir sin Washington, requiere por un lado del despertar de nuestra conciencia crítica y por otro lado de la organizaron y movilización de quienes hemos despertado.

Esa movilización debe de dejar como resultado el que seamos libres aunque hay que reconocer que esa libertad siempre estará ligada a una interdependencia e interrelación con otras naciones. Aquí lo mas importante me parece a mi es que podamos establecer relaciones de igualdad y respeto mutuo en lo social, político, económico y espiritual, aun con el mismo Estados Unidos.

Por otro lado también es necesario recordar cuando Don Pedro dentro de su profetismo nos dice: "No tenéis derecho a contemplar bandera alguna si no estáis dispuestos/as a defenderla con vuestra sangre". La falta de este tipo de sacrificio personal para beneficiar a la colectividad es parte de lo que alimenta nuestro fatalismo. De aquí nuestras malas mañas de un nacionalismo, independentismo o socialismo acomodadizo que nos permite seguir celebrando dentro de un marco de club social nostálgico las hazañas revolucionarias de Mariana Braccetti, Ramón Emeterio Betances, Juan Antonio Corretjer, Blanca Canales y por supuesto Don Pedro-entre otras muchas personas- que llenan de orgullo a nuestra patria. Luego dentro de este marco de club social patrio salimos a darle el voto al Partido Popular Democrático o al Partido Nuevo Progresista. Para quienes reverencian el yugo del colonialismo a través de estos partidos Don Pedro les dice: "Un hombre o una mujer que pierde la fuerza necesaria para sacudirse un yugo, acaba por venerarlo".

La situación se agudiza cuando entonces pasamos a ser visto por el pueblo como irreverentes porque nos la pasamos discutiendo la relevancia o irrelevancia del modelo revolucionario de Don Pedro y en este debate estéril también hemos divido la militancia independentista. Como yo hace mucho tiempo resolví estos asuntos de lucha armada o de desobediencia civil para obtener la liberación de nuestra patria aquí les va mi recomendación para que nos dejemos de pendejear. Quienes creen que con la lucha armada van a lograr la libertad para Puerto Rico les recuerdo que tanto Mahatma Gandhi como Martin Luther King siempre estuvieron dispuestos a dejarse matar por una causa justa. Por lo tanto, si no nos vamos a dejar matar por esta causa vamos a dejarnos de estar nadando en sandeces.

Para quienes entienden que la lucha armada es la respuesta para nuestra liberación nacional entonces vamos a enlistarnos en un proyecto existente como Los/as Macheteros/as o vamos a crear la alternativa pero por favor, no continuemos con nuestras bobadas patrióticas mientras quienes explotan a la patria se siguen riendo de nosotros/as. Y por supuesto, al final ambas la efectividad de ambas posiciones deben de ser evaluadas para que podamos reflexionar sobre si estamos defendiendo correctamente con nuestra sangre a nuestra patria.

Por todo esto volvamos a rescatar el pensamiento ético y moral albizuísta encarnando o resucitando la militancia patriótica Boricua a través de la disciplina, la disidencia, el heroísmo y la humildad para lograr nuestro objetivo de conquistar la descolonización e independencia para Puerto Rico.

Suprimamos el desorden político que existe en nuestra patria y combatamos la sumisión que se sigue promoviendo por los partidos coloniales. Feliz cumpleaños Don Pedro y la paz con justicia.

* P. Luis Barrios
Iglesia San Romero de Las Américas
New York, New York
Lbarrios@jjay.cuny.edu

10 de septiembre de 2004