ElGuanchePress, 30-10-2006

 

29-O: Algo está cambiando…

 

A pesar de los furibundos ataques de las fuerzas políticas de la izquierda y de la derecha española (PsoE, IU, CCOO, UGT, PCPE y PP..…), mezclada con llamamientos de la prensa isleño-colonial, varios miles de canarios y canarias salieron en manifestación el pasado día 29 de octubre en demanda de una Ley de Residencia para nuestro colonizado país. Las falsas alusiones al carácter “racista y xenófobo” de las entidades convocantes, presentándolos como “nazis” con cuernos y rabos, pudieron haber creado algún tipo de temor entre nuestros compatriotas más indecisos que pensaban acudir a la convocatoria, y que no lo hicieron en previsión de los augurios de “graves incidentes” como consecuencia de la presencia de la ultraderecha española. Capítulo aparte merecen los “cariñosos” epítetos lanzados por una emisora canaria, que cuando da la hora añade la falsa coletilla de “una hora más en la Península”, menospreciando a Portugal, que, como se sabe, tiene la misma hora que Canarias; en rigor, es ‘una hora más en España’.

 

No obstante, consideramos que el objetivo se cumplió ampliamente. Fue una convocatoria popular y nacional canaria sin presencia de políticos del llamado tripartito paracolonial (PsoE, PP, CC), lo cual fue de agradecer por parte de los manifestantes. La no comparecencia oficial ni el apoyo explícito de la llamada Coalición “Canaria” esclarece mucho el panorama político isleño y adelanta la existencia de un futuro pacto postelectoral con la Metrópoli española a través del PE. Un globo colgante del CCN y la presencia de sus dirigentes y unos pocos recién fichados puso la nota grotesca y claramente oportunista del evento, dejando de manifiesto que lo que les sobra de medios económicos les falta de ética política. Finalmente, siete militantes del partido racista español DN que enarbolaban en total tres banderas de ese país, fueron mantenidos a raya por parte del servicio de orden desde el inicio del acto y fueron, asimismo, constantemente increpados por buena parte de los manifestantes. Desde los balcones cercanos al recorrido de la marcha saludaban muchos vecinos con el signo de la victoria, con aplausos y  gritos de aliento.

 

El ondear de cientos de banderas nacionales con las siete estrellas verdes daban un colorido especial al acto, acompañado del sonido de bucios y tambores de tajaraste y del reparto de octavillas del CNC y de UP pidiendo el fin de la invasión europea y la independencia del Archipiélago, en el fondo el verdadero y no declarado “leif motif” de la marcha y no el de la ínfima entrada de nuestros hermanos continentales africanos.

 

Gritos como “España atiende, Canarias no se vende”, “España escucha, Canarias está en la lucha” o “PSOE españolista, tú eres el racista”, impresionaban en buena medida a varios españoles y canarios militantes de ese partido camuflados entre las decenas de personas que se agolpaban en las aceras aplaudiendo el paso de la manifestación. Otros gritos como “No al Racismo“, “Somos canarios, no somos racistas”, “Basta ya de muertes”, “Ley de Residencia”,  “independencia”,  “Viva el pueblo canario”, “Canarias unida jamás será vencida”, entre otros muchos eslóganes, salieron de las gargantas indignadas de miles de compatriotas de todas las edades. Señoras mayores pidiendo portar banderas nacionales canarias, seguramente por vez primera en su vida, ponían una nota emotiva al acto. Es preciso señalar igualmente, como significativa anécdota, la irrupción en un momento determinado en el grueso de la manifestación cuando esta transcurría por la calle Ramón y Cajal, de una joven española portando una bandera de su país que pudo burlar el servicio de orden. De inmediato, cientos de voces comenzaron a gritar de forma espontánea: “Fuera esa bandera, estamos en Canarias”, por lo que agentes de la Policía la invitaron a salir de entre los manifestantes. Le salió el tiro por la culata a esta “avanzadilla” colonialista que penetró en la marcha “sondeando” la reacción de la gente, para ver si se podían unir las otras dos banderas hispanas en caso de aceptación. Aquí se demuestra la reacción de nuestro digno pueblo. El pueblo puro y duro.

 

Somos conscientes, en fin, de que la auténtica Ley de Residencia de Canarias será la que emane de la Asamblea Nacional Canaria una vez descolonizado e independiente nuestro país y erigido en Estado soberano.

 

Nos oponemos, por tanto, al parche de una Ley de Extranjería colonial “reforzada” que incida principalmente en la indefensa población africana, cuando son miles los ciudadanos europeos comunitarios y extracomunitarios, y de todos los continentes, los que se cuelan sistemáticamente por nuestros puertos y aeropuertos.

 

Pero es un punto de arranque y un elemento muy significativo el hecho de que, por vez primera, con las banderas de nuestro país, el pueblo canario en general salga en masa a la calle en defensa de nuestra identidad como pueblo, en defensa de nuestra cultura e idiosincrasia y, entre otras cosas, como la oposición a la inmigración europea, en contra del racismo, las mafias y la falta de atención por parte de la Administración española a los inmigrantes africanos hacinados en viejos aeropuertos y recintos militares en desuso. Algo está cambiando, afortunadamente.

 

Reportaje fotográfico