(En atención al 12 de octubre de 1492-2005)
"ALIANZA DE CIVILIZACIONES"
(II)Guaire Adarguma Anez' Ram n Yghasen
La segunda colonización europea de África difiere en algunos aspectos de la primera
.1. Los viejos imperios estuvieron en América, los nuevos en África, Asia el Pacífico.
2. Las viejas colonias crearon sociedades cuasi-europeas, las nuevas eran colonias de ocupación con pocos residentes.
3. Se tardó 300 años ocupar la costa Atlántica y parte de litoral del Pacífico, durante el XIX, las costas y el interior.
4. Antes de 1830 sólo 5 potencias; en 1914 diez, una de ellas EEUU, excolonia.
Estos hechos demuestran que el siglo XIX fue uno de los grandes periodos europeo de expansión colonial ultramarina.
En la Conferencia de Berlín, celebrada de 1884 a 1885, Inglaterra, Francia, Alemania y Portugal discutieron sus peticiones y se repartieron África. Alemania y Gran Bretaña entraron en contradicciones por el reparto de África Oriental.
Dos años después acordaron que toda la tierra al norte del Lago Victoria fuera propiedad inglesa y que el territorio situado al sur del Lago pasara a dominio de Alemania. Esto dio a Inglaterra el control sobre Uganda y se extendió hasta el Cabo de Buena Esperanza, Sudáfrica.
Inglaterra, la mayor potencia colonial del siglo XIX salió vencedora ante sus rivales alemanes y franceses. El 1 de julio de 1895 proclamó el llamado Protectorado Británico de África Oriental (Kenia y Uganda). Los africanos continentales tuvieron que pagar un alto precio de sacrificio y muertes antes de alcanzar su libertad.
La costa mediterránea parece ser una zona reservada a Francia hasta la aparición de los ingleses en Suez. Los franceses han iniciado la ocupación de la costa argelina en 1830, bajo Carlos X. Va a ser una colonia de poblamiento europeo: en 1870 viven en Argelia 250.000 franceses y en 1914 ya 800.000. Sobre Túnez se volcaban las apetencias francesas, inglesas -tras la construcción del canal de Suez- y alemanas. Son los franceses los que consiguen instalar una especie de protectorado. La doctrina del protectorado tarda en elaborarse; por el Tratado del Bardo (1881) se establece una ocupación militar temporal; en la convención de La Marsa (1883) se habla de tutela, con la que se priva al protegido de autogobierno.
La complejidad del reparto de África quedó reflejada en el Acta de la Conferencia de Berlin, en la que se habla de territorios, pero también de la libertad de comercio en la cuenca del Congo y de navegación en el Níger, así como la protección a los indígenas, (extremo éste último que como suele suceder en toda acción colonial quedó en papel mojado) y a viajeros y misioneros en el ejercicio de su actividad.
África ha sido ya totalmente repartida; los ingleses se han llevado la parte del león: el valle del Nilo con su algodón y el Sur del continente con su oro y diamantes, dos zonas que tienen además el valor estratégico de apoyos en las dos rutas de la India. Francia ha constituido un imperio sólido en la zona occidental. Los belgas han podido reservarse una colonia de inmensas riquezas. Los portugueses se han establecido en Angola y Mozambique, los españoles consiguen parte de Marruecos y del Sahara y continúan manteniendo bajo su yugo sus antiguas colonias de Canarias Ceuta y Melilla.
AMÉRICA
Es verdad de Perogrullo decir que en los últimos quinientos años el mundo ha cambiado profundamente. Sin embargo, a juzgar por los hechos que se acaban de señalar, pareciera que hay sectores de nuestra sociedad que se empeñan en mantener una visión obsoleta de la realidad. Pese a que la investigación histórica lo dejó en claro hace ya tiempo, todavía hoy se soslaya el verdadero carácter de la cuestión. Con tozudez escolástica la historiografía oficial insiste en calificar de descubrimiento y conquista lo que a todas luces no fue más que invasión armada y genocidio.
La ocupación de América por los europeos fue tan avasallante que tornó borrosa, cuando no irreconocible, la imagen de los vencidos. Inspirados en una filosofía de neto corte autoritario, los conquistadores montaron un complejo y eficaz aparato de represión cultural. Con metódica dedicación destruyeron primeramente los elementos materiales de las civilizaciones aborígenes (templos, palacios, acueductos, carreteras, códices), y luego se abocaron a la tarea de hacer desaparecer sus fundamentos espirituales (idioma, artes, religión, vida familiar). Una vez logrado este objetivo, aplicaron una rigurosa política de marginación social, la que -en forma más o menos solapada- continúa vigente en nuestros días. A América no sólo se la sometió con hombres armados, sino también mediante la enajenación de su identidad.
En todo caso, las consecuencias quedan de manifiesto; en el período de1492 a 1605, los estudios efectuados muestran que en el mejor de los casos, la destrucción de la población indígena de América llegó a un 85 %. Es decir; 68 millones de muertos en una población estimada en 1492 en 80 millones de seres humanos. Esta fue, sin ninguna duda, una de las más grandes catástrofes demográficas de la historia de la humanidad.
Algunas "perlas" de la cristianización de América
Mediante el más arriba mencionado Tratado de Tordesillas el Papa como hemos dicho divide el mundo en dos y manda a los españoles y portugueses a "ganar el mundo para Cristo". Para los Reyes Católicos como así también para la Iglesia, la evangelización era una meta de la conquista, la otra por supuesto el oro que llegaría a las arcas del rey y a los altares de las iglesias.
La destrucción de la Española se puede sintetizar con las palabras de Fray Bartolomé de Las Casas de esta forma:
"Entraban los españoles en los poblados y no dejaban niños ni viejos ni mujeres preñadas que no desbarrigaran e hicieran pedazos. Hacían apuestas sobre quién de una cuchillada abría un indio por medio o le cortaba la cabeza de un tajo. Arrancaban a las criaturitas del pecho de sus madres y las lanzaban contra las piedras. A los hombres les cortaban las manos. A otros los amarraban con paja seca y los quemaban vivos. Y les clavaban una estaca en la boca para que no se oyeran los gritos. Para mantener a los perros amaestrados en matar, traían muchos indios en cadenas y los mordían y los destrozaban y tenían carnicería pública de carne humana... Yo soy testigo de todo esto y de otras maneras de crueldad nunca vistas ni oídas".
"Ellos construyeron una picota lo suficientemente larga como para que los pies pudieran tocar el piso y de esta forma prevenir la estrangulación, y así, los colgaban de a trece indios por vez en honor de Nuestro Salvador Jesucristo y los doce Apóstoles... Después, paja era envuelta alrededor de los cuerpos destrozados y quemados vivos."
"Ellos [los cristianos] le cortaban las manos a los indios y se las dejaban colgando de un pedacito de piel... [y] ellos probaban sus espadas y su fuerza de hombre sobre los indios cautivos sobre quienes hacían apuestas para ver quien podía cortarles la cabeza o partirlos en dos de un tajo.
(Fray Bartolomé de Las Casas Brevísima Relación de la Destrucción de Las Indias)
Después de los terribles crímenes cometidos por los cristianos en Santo Domingo El cacique Hatuey logra escapar y organizar resistencia en la Isla de Cuba. Es perseguido tenazmente y hecho prisionero, ya que le suponían depositario de grandes cantidades de Oro.
Fue condenado a morir quemado en la hoguera. Atado fuertemente a un poste, y cuando ya las llamas comenzaban a chamuscarlo, se le acercó un sacerdote para hacerlo cristiano antes de morir. Hatuey preguntó si haciéndose cristiano iría al cielo de los cristianos, y como el sacerdote le contestó afirmativamente, le dijo que prefería ir un infierno antes de volver a ver un cristiano. Así murió aquel valiente. ¿No seria el infierno convivir toda una eternidad encerrado en un lugar con estos cristianos?
Los conquistadores cristianos no solamente importaron los "Evangelios" al Nuevo Mundo sino también -aparte de la viruela- de la que hablaremos más adelante que mato a más de la mitad de los nativos como señal de la Bendición de Dios hacia Su pueblo Elegido sus entretenimientos y costumbres de sus países europeos, como la quema en maza. Quizás estos indios no quisieron ser sirvientes de los españoles cristianos y de la Iglesia. Quizás lo más probable es que los indios no entendieran las supersticiones que los cristianos les querían imponer por lo cual se entrenan partiéndolos en dos de un tajo. [Un] capitán viajó muchas leguas capturando a todos los indios que pudiera encontrar. Porque los indios no sabían decirle quienes eran sus nuevos amos, él les cortaba las manos y se las daba a los perros," cuenta un testigo sobre la conducta de los cristianos españoles.
La Española fue la isla más rápidamente colonizada y explotada. En 1502 Ovando implantó el sistema de los repartimientos, de consecuencias fatales para la población indígena, que fue diezmada por el trabajo forzado y por las enfermedades. Las discordias entre los colonizadores y la rápida extinción de los indígenas, dirigieron a los españoles hacia Cuba, cuya ocupación metódica había emprendido el adelantado Diego Velázquez (1510). En la primera mitad del siglo XVI imperó en Cuba una economía basada en la minería intensiva del oro, a base del trabajo forzado. Cuando en 1540-1550, agotados los yacimientos, fue suprimido el régimen de repartimientos, la población de las Grandes Antillas estaba aniquilada y tuvo que ser sustituida por mano de obra esclava. Igual suerte tuvieron los indios de Trinidad y las Bahamas, donde de momento no hubo establecimientos coloniales permanentes, pero que sufrieron las incursiones de los cazadores de esclavos.
Antes de invadir las tierras de Guatemala, Pedro de Alvarado y sus hombres asesinaron en un sólo día, descuartizándolos después con la espada, a 8 mil personas en el Templo Mayor de Tenochtitlan. Entre los muertos se encontraban todos los dirigentes políticos del pueblo azteca (1520).
Los Indígenas de América Latina fueron bautizados masivamente y a la fuerza. Al cristianizarlos quedaban obligados "legalmente" a los trabajos forzados y al pago de exorbitantes impuestos. Los que no aceptaban eran pasados a cuchillo, quemados en la hoguera y perseguidos cruelmente. Con esta forma de "evangelización", los indios vivos se convirtieron en cristianos muertos..
Millones de personas esclavizadas murieron como alimañas y otros tantos mas exterminados por ser fieles a sus creencias religiosas. Muchos sacerdotes católicos aprendieron las lenguas americanas para poder erradicar mas fácilmente la religión local como así también para poder dominar sus mentes mediante el adoctrinamiento. El genocidio cultural y religioso fue llevado a cabo por los sacerdotes católicos.
Al llegar al Imperio Inca, Vicente de Valverde, fraile dominico, capellán del grupo aventurero, "un inquieto, desasosegado o deshonesto clérigo" --como le llama Oviedo-- se avanzó hasta el inca con el Cristo y la Biblia, acompañado de Felipillo, el taimado indio intérprete. Le habló sobre el dios Uno y Trino, sobre la pasión y muerte de Jesús; exhorto --requirió, como llamaban los inquisidores-- al hijo del Sol, descendiente de Manco y Viracocha, a que adjure su "salvaje idolatría" y abrace la religión cristiana, sola verdadera. Díjole del poder inmenso del soberano español, al que Atahuallpa debía vasallaje, porque el Papa, sucesor de San Pedro, le había regalado todas las tierras de los indios, del uno al otro mar. Fueron tales las inoportunidades del discurso clerical de Caxamarca que, según un historiador insospechable --González Suárez-- dicha conducta tenía "mucho de ridículo si no fuese por demás absurda y criminal".
Después de "limpiar" los cuerpos de los miles de indios asesinados en la plaza de la ciudad, Atahualpa fue vestido por los españoles y servido en la mesa de Pizarro, como así también tuvo que dormir en el mismo cuarto que él. Atahualpa se mostraba muy nervioso por la situación que vivía y temía que lo mataran también, pero los españoles lo calmaron diciéndole "los cristianos matamos impetuosamente pero no después".
Atahualpa cumplió su parte del trato y le entrego todo el oro, pero los cristianos decidieron matarlo de todos modos. Fray Valverde tuvo su venganza y encabezo un juicio vergonzoso donde se le acuso a Atahualpa de violar todas los mandamientos cristianos, incluyendo practicar su religión y estar casado con sus esposas. Fue condenado a la hoguera pero accedió a ser bautizado por Valverde y su pena fue el garrote. De todos modos los cristianos lo quemaron después de asesinarlo.
Su pueblo lo lloró amargamente y su cuerpo parcialmente incinerado fue enterrado como cristiano en una iglesia que los españoles habían construido.
Más tarde los españoles coronan a Manco como Inca, pero los denigran terriblemente, Los cristianos lo encadenan después de un tiempo y en esa condición lo orinan y violan a sus esposas mientras el mira. Después Almagro simpatizaría con Manco de esta forma "el abuso que los cristianos han hecho a su persona, el robo de sus propiedades y su casa y la violación de sus amadas esposas es lamentable"
Los primeros visitantes cristianos que llegaron al recientemente "descubierto" continente de América -continente el cual ya había sido descubierto y poblado por miles de personas decenas de miles de años antes- lo hicieron con el propósito de: Como dijo el primer Gobernador de La Bahía de Massachussets John Winthrop:
"llevar el Evangelio hacia esas partes del mundo, ...y para levantar una fortaleza contra el reino del Anti-Cristo."
Lo que comenzó con el primer viaje de Colon, el dominio español de las Americas en el siglo XVI y después con las colonias inglesas en el siglo XVII, constituyen el holocausto y genocidio más vil de toda la historia humana, tomando en cuenta que más del 80% (mas de 150 millones de victimas) de la población de este continente perecieron bajo el yugo cristiano.
En muchos países como México, Guatemala, Perú y Bolivia esto continua aunque en menor intensidad hoy en día y lo podemos ver reflejados en las acciones de las multinacionales madereras, petroleras y extractoras de minerales, con el beneplácito de determinados gobiernos compuesto por dignos descendientes de la chusma europea que hollaron el continente Americano.
Pero no sólo aportaron españoles y portugueses el más moderno armamento de la época con que consumar el genocidio de pueblos, y culturas y religiones, también aportaron junto con su evangelio las más "civilizadas" epidemias las cuales causaron verdaderos estragos en la población autóctona, vemos algunos apuntes en torno al particular:
Las rickettsias son los agentes responsables del tífus, una de las plagas de la humanidad que siempre ha acompañado a las guerras, hambrunas y desastres naturales. Esta enfermedad prevaleció tanto en el Viejo como en el Nuevo Mundo. En 1489 el tifus fue introducido desde Chipre a España y ese mismo año 17.000 soldados de los ejércitos de los Reyes Católicos que luchaban contra los moros murieron a causa de esta infección. Conocida también con el nombre de modorra acompañó a los navegantes en el "descubrimiento" y conquista de América. Algunos autores opinan que la infección fue introducida en América en esos años.
Un antecedente de la modorra está documentado en Las Islas Canarias concretamente en la de Tenerife, donde en 1494 se declaró entre la población guanche una epidemia que les diezmó y debilitó haciendo posible la conquista y ocupación de la isla por parte de los invasores españoles. Algunos autores afirman que dicha epidemia fue provocada por agentes químicos empleados por los soldados mercenarios de la santa hermandad de Sevilla, asesinos al servicio del rey Fernando de Aragón, es posible que en la epidemia intervinieran los dos factores.
Después de la conquista de América se habla de tifus en México en 1526, 1533, 1564, 1588 y probablemente en 1596. En la época colonial se le conoció con el nombre de tabardillo o tabardete (nombre probablemente derivado del tabardillo o capotillo que usaban los soldados españoles). La infección trasmitida por piojos portados por los españoles fue conocida por los Incas con el nombre de occeclasta, y se cree que las epidemias fueron frecuentes en algunos lugares, especialmente en las sierras. Los Aztecas le denominaron matlazahuatl y se presentaba en brotes.
Se cree que la primera epidemia que desató en la Isabela en diciembre de 1493, afectando Colón y sus compañeros del segundo viaje, pudo haber sido de influenza (una especie de gripe). La enfermedad apareció el 9 de diciembre de 1493, al día siguiente del desembarco de los 1.500 hombres y animales domésticos que llevaban para su reproducción en las nuevas tierras ocupadas. Bruscamente la gente empezó a caer enferma con fiebre elevada y con gran postración; la infección contagió a los indígenas de la isla que murieron en gran número. Según Guerra, la epidemia de la isla Isabela tenía todas las características para ser catalogada como influenza, en la cual además habrían participado activamente como reservorios y difusores del virus no sólo los hombres sino los cerdos que trasportaban. Para este autor, la importancia de la influenza se vislumbra en su impacto sobre la población indígena de Santo Domingo calculada en 1493 en 1.100.000 habitantes. De éstos, en 1506 quedaban 350.000, en 1510 se calculaban 16.000 y en 1517 no llegaban a 10.000.
La viruela traída desde Castilla causo en Santo Domingo, entre diciembre de 1518 y enero de 1519 causó entre la población indígena una verdadera devastación y aunque la enfermedad atacó a algunos españoles, éstos no murieron, al contrario de la población india que sólo sobrevivieron un millar.
En cuestión de días la epidemia se extendió a Puerto Rico. Los indios Arawaks estaban ya debilitados y moribundos por los desconocidos males que se sucedían sin descanso por las isla antillanas, actuando como reservorios de la pestilencia en la que los conquistadores encontraron un invisible aliado biológico para su asalto final a aquellas tierras. Desde las Antillas, la viruela viajó a México de la mano de una expedición de socorro que se unió a Cortés en 1520, siendo una de las diez plagas que asolaron a los mexicanos.
La introducción del virus variológico cambió la historia de la conquista, pues ocurrió en el momento en que el pueblo azteca había expulsado de Tenochtitlán a los invasores españoles. Comenzó en el mes de septiembre y duró unos dos meses, coincidiendo con la huida de Hernán Cortés y sus compañeros de esa ciudad. La epidemia le dio tiempo para reponerse mientras enfermaban y morían decenas de miles de indígenas entre ellos Cuitláhuac, hermano de Monctezuma, que le había sucedido en la jefatura del imperio.
Los españoles identificaron rápidamente la enfermedad, muy conocida en Europa, mientras los indígenas que la desconocían le asignaron la denominación de hueyzahuatl (gran lepra). Así la desesperación se apoderó de los aztecas, que moribundos e inermes fueron fácil presa de los conquistadores. Sus dioses abdicaron, y los ayunos, ofrendas y abstinencias fracasaban.
Por donde quiera que se cruzaba el hombre blanco llegaban males desconocidos, y como regalo de un Dios extraño, éstas enfermedades que no tenían repuesta con sus medicinas, ni con sus curanderos y chamanes, terminaban instalándose en sus tierras y en sus gentes.
La viruela no se detuvo en México Central, sino que se trasladó a Guatemala donde apareció en el mismo años de 1520, atacando a los indígenas Cakchiqueles que murieron en gran número. La pestilencia continuó aparentemente por Centroamérica alcanzando el Imperio Incaico entre 1524 y 1526, cruzando posiblemente por mar desde Panamá.
Los indígenas estaban persuadidos de que la presencia de estas nuevas enfermedades era producto de un castigo divino. Para ellos el nuevo Dios que traían los invasores europeos, enojado por sus idolatrías profanas y sus pecados mundanos, les enviaba el flagelo de la enfermedad para que expiaran sus ofensas y se convirtieran a la nueva religión. Ello se acentuaba aún más debido a que los españoles eran inmunes a la enfermedad que se ensañaba en los indios. Creencias imbuidas arteramente por los frailes cristianos. Las armas letales de los conquistadores fueron los caballos, las enfermedades aportadas por los mismos, un Dios extraño y castigador, acabaron con la resistencia indígena.
Reponiéndose aún los nativos del impacto de la epidemia de viruelas del periodo 1518-1526, llegó para desgracia de ellos una nueva enfermedad: el sarampión, que se expandió rápidamente desde México hasta Perú entre 1530-1531. Esta enfermedad fue llevada al continente americano por los españoles quienes la habían adquirido en las islas del Caribe, donde tuvo efectos catastróficos, anotándose que las dos terceras partes de los indígenas que aún quedaban en Cuba, murieron por causa del sarampión en 1529.
La incorporación de las poblaciones americanas a las cadenas de infección del Viejo Mundo, llevó también como complemento algunas enfermedades endémicas relativamente triviales, que en este nuevo medio se convirtieron en afecciones letales, por la carencia de inmunidad de los indígenas: difteria, parotidites, varicela etc.
La trilogía viruela, sarampión, varicela, se convirtió en hueped de las familias del Nuevo Mundo. Muchas veces la enfermedad se quedaba sin identificación precisa, tal era el caso de los cocoliztles de los mexicanos entre los años 1545-1576. En 1545 se calcula que fallecieron 800.000 personas y en 1576 los muertos por cocoliztles rondaron los DOS MILLONES. Según Biseca, existiría la posibilidad que se tratara de otra virosis hecha epidémica por la confluencia de mutaciones y circunstancias históricas.
El perfil epidemiológico de América se complementó, a partir de la conquista, con el aporte de enfermedades trasmisibles de origen africano, siendo las principales la malaria y la fiebre amarilla. En relación a la malaria, su existencia anterior a 1492 es discutida. También se ha discutido mucho en torno a la posibilidad de que la epidemia desatada en la Isabela el 9 de diciembre de 1493, durante el segundo viaje de Colón, fuera de malaria. En contra de esta sugerencia está el hecho de que el propio Colón, estuvo en esta zona durante su primer viaje, anotando en su diario que ninguno de sus compañeros había enfermado de mal alguno, lo que no habría sido posible de haber existido malaria endémica en la isla.
Igualmente en el caso de la región Andina, la posibilidad de que la quina (Cinchona spp) hubiese sido usada en épocas pre-coloniales para el tratamiento de las fiebres palúdicas, ha sido descartada, quedando la sugerencia de que la mencionada corteza pudo haber sido aplicada en otros trastornos febriles. Al parecer, la malaria es una recién llegada al escenario americano. Las investigaciones en torno a las distribuciones de rasgos genéticos humanos vinculados a tolerancia ante la infección malárica, parecen haber estado ausentes en la población americana, de ahí la virulencia de la infección y los estragos que causó en los nativos.
Los parásitos del paludismo que infectan a los monos salvajes de América parecen ser idénticos a los del Viejo Mundo, ya que son transferencias de corrientes sanguíneas humanas.
Ni el hombre ni el mono albergaban esos parásitos antes del "descubrimiento" de América. Con toda seguridad, el paludismo fue transportado a América desde Europa o más precisamente desde África, a partir de del tercer viaje de Colón que tocó las islas de Cabo Verde en 1498.
Como podemos comprobar los aportes "culturales" de las alianzas europeas a los territorios invadidos ha sido sustancial, los millones de muertos tanto por las armas como por las enfermedades así como por los inhumanos trabajos a que han sido sometidos los pueblos dominados conforman una exposición contundente de los "beneficios" que tales alianzas suelen aportar.
En el pasado siglo XX algunas alianzas causaron la muerte de millones de personas en Europa y Asia, y la destrucción de muchos países, como ejemplo, tenemos la alianza Berlín, Roma Tokio, que culminó con La Segunda Guerra mundial (No entramos a valorar los efectos del primer conflicto bélico mundial). La alianza entre la derecha española, Las fuerzas reaccionarias y La Iglesia católica, desembocó en una guerra civil fraticida provocada por el Ejercito y que costó las vidas de más de un millón de ciudadanos de aquel país y la de muchos miles de habitantes de sus colonias.
Otras de las alianzas sostenidas en la actualidad por el imperialismo político y económico que pretende perpetuar la esquilmación de los países menos desarrollados por los denominados del primer mundo son la globalización y la OTAN, de hecho, la nación canaria que viene estando sometida por el Estado español desde hace más de cinco siglos y que es denominada por estos como portaaviones anclados en el Atlántico, ha sido puesta por Estado colonizador al servicio de la OTAN como posible base de agresión a los países fronterizos del continente.
Sr. Rodríguez Zapatero, como usted bien sabe cuando un grupo de hienas forman una alianza hasta los leones la teme...
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