Ali Salem Tamek:
Agadir, 07/08/2005 (SPS)
El activista saharaui de los Derechos Humanos y antiguo preso político Ali Salem Tamek ha declarado que es "psicológicamente apto " para ser presentado "a todos los procesos", para lo cual tiene "una larga experiencia con la justicia marroquí", refutando así "las alegaciones" de las autoridades marroquíes que quieren hospitalizarlo en un asilo de enajenados mentales por problemas psíquicos.
Desde su celda de la cárcel de Ait Melloul (Agadir), donde permanece desde su deportación en el mayor secreto en la noche del 1 al 2 de agosto pasado, metido en el maletero de un coche de policía durante una distancia de 1.000 kms, Tamek ha recordado que no presenta problemas mentales, sino que más bien sufre de enfermedades como el asma, reumatismo, úlcera de estómago, hipertensión, hemorroides y una enfermedad de la piel como consecuencia de las inyecciones intravenosas de un líquido desconocido en el hospital de Inzegane.
Volviendo sobre los motivos de su detención y la de sus compatriotas activistas de los Derechos Humanos, Tamek ha indicado que las verdaderas razones hay que buscarlas en sus "convicciones y opiniones contrarias a la posición oficial marroquí" sobre el conflicto del Sáhara Occidental.
"Estáis intentando ahogar todas las voces libres saharauis que revelan los crímenes cometidos por el régimen marroquí contra nuestro pueblo tras haber fracasado en vuestro intentado de exterminarlo", insiste en un comunicado que ha escapado a la vigilancia de sus carceleros y llegó el domingo a SPS.
"He pasado ya varios años de cárcel en otros diferentes morideros marroquíes por el único motivo de mis opiniones. He sufrido las torturas más atroces, amenazas, despido abusivo, detenciones arbitrarias, condenas injustas, campañas de intimidación, intentos de corrupción de las autoridades y de los medios de comunicación afiliados al Majzen, y mi mujer ha sido violada por cinco policías delante de nuestra hija, Thawra", recordó, decidido a continuar la lucha.
Tamek prosigue su huelga de hambre por cuarto día consecutivo en la cárcel de Ait Melloul, en espera de juicio. Su estado de salud, ya ampliamente afectado por 17 huelgas de hambre anteriores y varias enfermedades crónicas, se deteriora rápidamente por negarse a recibir alimento.