ALZHEIMER Y OTRAS ENFERMEDADES NEURODEGENERATIVAS

Víctor P. García*

Las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer presentan una analítica que se caracteriza por los niveles bajos de las vitaminas del grupo B ácido fólico, vitamina B-6 y vitamina B-12 y unos niveles elevados de homocisteína. La homocisteína es un aminoácido que se acumula en la sangre y en el cerebro cuando no puede ser metilada para formar otro aminoácido, la metionina, importante para mantener el tejido cerebral. El ácido fólico y la vitamina B-12 son necesarios para realizar esta reacción de metilación de la homocisteína y subsiguiente formación de S-adenosilmetionina, importante para la formación de los neurotransmisores, fosfolípidos y mielina, todos ellos imprescindibles para el normal funcionamiento cerebral.

El estudio de Rótterdam no encontró inicialmente ninguna relación entre la concentración de homocisteína y el declive mental 1. En Suecia se realizó un estudio durante tres años que demostró que las personas con niveles bajos de ácido fólico o vitamina B-12 eran el doble de propensos a desarrollar Alzheimer 2. Los resultados del estudio Framingham sobre el corazón mostraron una relación clara entre la concentración de homocisteína y la incidencia de demencia a lo largo de un periodo de ocho años 3.

Debido a los efectos sobre los vasos sanguíneos, que contribuyen a la enfermedad cardiaca y al derrame cerebral, estos factores son también capaces de incrementar el riesgo de demencia cerebrovascular, por lo que concentraciones inadecuadas de vitaminas del grupo B y elevadas concentraciones de homocisteína pueden contribuir al declive cognitivo a través del infarto silencioso cerebral. La homocisteína puede ser neurotóxica mediante la sobreestimulación del receptor del N-metil-D-aspartato, que induce la entrada de calcio y la apoptosis (muerte celular programada). Sin embargo, un estudio reciente sugiere que las formas oxidadas de la homocisteína, el ácido sulfónico homocisteínico y el ácido homocístico, más que la homocisteína misma, son los compuestos tóxicos.

En resumen, aunque la homocisteína probablemente origina cambios vasculares que contribuyen al declive cognitivo, otros mecanismos, incluyendo las vitaminas del grupo B, particularmente la deficiencia de ácido fólico, también pueden contribuir 4.

Los alimentos que contienen vitamina B-6 son los cereales, como el gofio, el hígado, los plátanos y los frutos secos. La vitamina B-12 se obtiene principalmente de la carne; por este motivo en una alimentación vegetariana puede haber déficit de esta vitamina; en este caso habría que tomarla en forma de suplementos. El ácido fólico o vitamina B-9 se encuentra sobre todo en verduras crudas (se destruye fácilmente con la cocción), en el gofio (por lo que conviene comprarlo que no esté muy tostado, solamente lo suficiente para poder molerlo: será más completo cuanto más blanco y menos cernido).

Bibliografía

  1. Kalmijn, S. L., Launer, I. J., Lindemans, J., Bots, M. L., Hofman, A., Breeler, M. M. Total homocysteine and cognitive decline in a community-based sample of elderly subjects: the Rotterdam Study. Am J epidemiol. 150: 283-9 (1999).
  2. Wang, H. X., Wahlin, A., Basum, H.,Fastbom, J., Winblad, B., Fratiglioni, L. Vitamin B(12) and folate in relation to the development of Alzheimer’s disease. Neurology, 56: 1188-94 (2001).
  3. Seshadri, S., Beiser, A., Selhub, J., Jacques,P.. Rosenberg,I.. D'Agostino, R., Wilson,P., M.D., Wolf,P. Plasma Homocysteine as a Risk Factor for Dementia and Alzheimer's Disease. New Eng J Med. 346: 476-83 (2002)
  4. Tucker, C., Qiao, N., Scott, T., Rosenberg, I., Spiro III, A. High homocysteine and low B vitamins predict cognitive decline in aging men: the veterans Normative Aging Study. Am JCin Nutr.82: 627-35 (2005).

*Doctor en Biología