AMIGUISMO Y CHANCHULLOS

DEL CACIQUISMO EN CANARIAS

 

A propósito de la contratación de personal de confianza


Tras la formación de los gobiernos urdidos con los resultados de las elecciones del 27 de mayo, estamos asistiendo a un  festival de contrataciones de directores de gobierno, asesores, coordinadores, correveidiles y otras categorías de estómagos agradecidos, la mayoría cobrando altos sueldos muy alejados de los salarios de los trabajadores y las trabajadoras.


Si alguien tiene la paciencia de repasar los nombres y apellidos de ese personal de confianza comprobará que no pocos llevan entre 5 y 30 años cobrando del presupuesto público, siendo su mérito principal mantener, contra viento y marea -contra vergüenza y decencia-, la fidelidad a sus jefes de filas.

 
Esta práctica, común a todos los partidos que hoy gobiernan en Canarias en ayuntamientos, cabildos y gobierno, es una de las caras de la podredumbre, corrupción y encanallamiento de la vida política de nuestro archipiélago. Cientos -quizás miles- de profesionales del pesebre político, muchos de ellos saltando de una chaqueta a la otra, venden su oficio de marrulleros de pasillo y despacho apuntalando, promoviendo y justificando las políticas que saquean el presente y el futuro  del pueblo canario.

 
Es habitual en estas semanas ver cómo miembros de CC, PP, PSOE, NC, AM, etc., que no han obtenido en las urnas los votos necesarios para ejercer cargos de gobierno, son contratados por sus jefes mejor situados en las instituciones para rodearse de soldados políticos de fortuna y garantizarse sus fidelidades.


Esta práctica pone de relieve cómo se burlan estos partidos del pueblo, presentando en sus candidaturas unas caras para conseguir los votos y, al minuto siguiente de coger el bastón de mando, sustituirlos en la práctica por amiguitos fieles al presidente de la institución.


Desde el Partido Comunista del Pueblo Canario llamamos a las mujeres y los hombres que hay en nuestra tierra a organizarse y luchar  en el PCPC, movilizándose para conquistar una democracia participativa, con mecanismos de democracia directa verdadera y para reunir la fuerza social y política que tumbe el régimen antipopular que nos sangra, explota, oprime y ningunea. El pueblo canario necesita un partido político que barra con tanta podredumbre.