AKN - Agencia Kanaria de Noticias - Cristo M. León *

LAS ANTENAS DE TELEFONÍA DAÑAN PROFUNDAMENTE NUESTRA SALUD


Que existan teléfonos móviles implica una vasta red de repetidores de las ondas denominadas antenas base. San Fernando de Maspalomas (Gran Canaria), al contrario de ser una excepción, es una zona urbana con una contaminación por radiación de microondas con unos niveles altísimos, que provoca extrema gravedad y preocupación en los vecinos conscientes de las constatadas consecuencias de estas emisiones, que durante las 24 horas del día y todos los días de la semana, bombardean sobre nuestras cabezas unos impulsos de onda que penetran en nuestros cerebros, produciendo alteraciones contrastadas con innumerables estudios científicos.

Sólo en San Fernando inciden sobre los vecinos las radiaciones de siete antenas situadas en: Edificio S. Fernando (sobre supermercado Mercacentro), campo de fútbol de tierra, Paraíso Maspalomas, Los Molinos, las dos de Telefónica (situadas frente hotel Eugenia Victoria) y la que se encuentra sobre la Panadería Maspalomas de la avenida de Gáldar.

Las autoridades sanitarias internacionales aconsejan situar los repetidores lejos de colegios, hospitales y centros de estancia de personas mayores, así como en zonas muy concurridas. En San Fernando inciden directamente y de forma estratégica -como si quisieran saltarse a propósito las recomendaciones internacionales- cuatro antenas sobre tres colegios, dos institutos, dos guarderías, un centro de mayores, una piscina y un pabellón de deportes.

Las consecuencias de las radiaciones de microondas por telefonía móvil son distintas dependiendo del tiempo de exposición a las mismas y de la predisposición del individuo. A corto plazo destacan los dolores de cabeza, ansiedad, trastornos del sueño, pérdidas de memoria. A medio y largo plazo podría producir malformaciones congénitas, demencia senil precoz, tumor y cáncer cerebral....

La situación es realmente grave pues todos los vecinos estamos siendo sometidos, sin consentimiento ni conocimiento, al mayor experimento que jamás se ha realizado. Un ejemplo, cualquier medicamento antes de salir a la venta tiene que someterse a controles y experimentación controlada, y demostrarse todos sus efectos , ventajosos y secundarios. Con la telefonía móvil se ha actuado justo a la inversa: se han colocado en el mercado y desde 1995 hasta el 2005, nada menos que diez años, tanto la OMS como la Unión Europea están realizando estudios paralelos sobre las consecuencias. ¿Qué pasará con el daño ya sufrido -como están demostrando muchos científicos- si al final los estudios oficiales demuestran la malignidad de las radiaciones?, ¿Habrá en el 2005 una propuesta de nuevos estudios -como forma de huida hacia adelante- como medio de ocultar y posponer la verdad ?.

Los ciudadanos exigimos algo muy simple y que se ajusta a la ley: que se aplique el principio de precaución, esto es, que mientras concluyen los estudios se aleje prudentemente y a una distancia de seguridad las antenas fuera de las zonas urbanas y habitadas.

* Miembro de FPC, Maspalomas Siglo XXI (Foro para la Participación Ciudadana).