LA IRACUNDIA DEL EDIL D. ANTONIO BELLO

Fidel Campo Sánchez

Se nos va a permitir que demos comienzo con lo siguiente, inspirado de nuestra reciente relectura del Quijote:

En un lugar de la nacionalidad canaria, antiguo barrio de La Laguna, vive y actúa cual iracundo franquista, en una tertulia de un programa de opinión, en una televisión privada, un personaje en el que se hace realidad, para dar fe, de aquello: “...todo está atado y bien atado. El individuo en cuestión es la personificación del que succionó de las mismísimas ubres del trasnochado y finiquitado régimen dictatorial. Por que se ve y deduce, murió Franco pero no el franquismo.

Se trata de un personaje, de esos que llevan viviendo en los aledaños del “poder” político desde que Franco era cabo.

Claro, que se va a esperar de un andaluz, nacido en Córdoba, que, por desconocer, posiblemente desconoce hasta los colores de la bandera de Andalucía.

Dice, por entrometido ignorante, de la bandera soberanista Canaria, aquella que fuera izada años ha en el mástil del lagunero Ateneo, la enseña azul con 7 estrellas blancas, la cual, en una supina y falaz sui géneris interpretación confunde sus colores con la popular tricolor (blanco, azul, amarillo y con 7 estrellas verdes).

Se trata de un sorullo  descendiente de comerciantes laguneros que residieron en El Tanque Abajo, quienes vivieron y prosperaron a la sombra del franquismo, practicando el estraperlo,  medrando a costa del hambre de los demás.

Que, cual deslenguado, coincidiendo con el 26 aniversario de las puñaladas del terrorismo de Estado propinadas a don Antonio Cubillo, líder soberanista canario, lo calificó de terrorista. Nosotros creemos que antes de llamar terroristas a otros debemos poner la mano en nuestros corazones, pensar y considerar que, si desde la dictadura se ha sido concejal, algo hemos podido hacer contra las libertades de nuestro prójimo y que pudiera ser calificado como terrorismo político en estas ínsulas.

Que la iracundia de un fascista puede llevar al individuo a no observar los tres preceptos del Derecho: vivir honestamente, no dañar al prójimo y dar a cada uno lo suyo (Tria sunt iuris preacepta: honeste vivere, alterum non laedere et suum cuique tribuere.

 

 

 

* LA LAGUNA.