CARTA ABIERTA A JOSÉ TOMÁS
BETHENCOURT
DESDE EL APRECIO Y EL
DISENSO (y II)
Francisco Javier González
Continúo con mi "carta abierta" desde el aprecio a José Tomás
Bethencourt (que dejé de lado ante la vergüenza ajena
de ciertos pactos electorales) aunque en realidad, más que una respuesta
a su artículo "Ya pasó, ya se marchó, la borrachera electoral",
es una disculpa para abrir un debate general sobre el momento que atraviesa el
nacionalismo real en esta patria nuestra, debate del que guardo ya la necesidad
de una respuesta al artículo de Teodoro Santana -"Canarias Libre,
Canarias Socialista"- sobre cual es, en este momento histórico, la contradicción
principal que afrontamos en estas peñas africanas.
Prosigo, pues, por el "Punto 4" de tu comentado
artículo, en que expones las razones por las que, a tu juicio, el mensaje y el
programa político de la Independencia no llega al Pueblo Canario. La
primera causa que aduces, la actuación de la
metrópoli, no solo es real, sino que es permanente desde el mismo comienzo de
la colonización y continuará hasta el final de la misma, por lo que es una
cuestión a tener siempre en cuenta y actuar consecuentemente con su existencia
real. La otra "gran razón" que expones es el "divisionismo de
los propios independentistas", ahondando así en tu análisis del Punto
3 que, textualmente, dice que "esos grupitos como APC, ANC, UP, PCPC,
AMAGA, MUPC, jamás se unirán pues están y estamos tocados por la condición
psicológica de pueblo amazigh, guanche o bereber,
amantes apasionados de las kábilas, tribus, taifas,
lo que en lenguaje moderno se llama más gusto en ser cabeza de ratón que cola
de león". Aunque hay algo de cierto en lo del gusto por las taifas
-por otro lado bastante universal- y en lo de "cabezas de ratón", que
me recuerda a mi amigo Tomás Chávez y su aserto de que en el independentismo
canario tenemos multitud de Ghandis y muy pocos
indios, creo que todo esto son solo síntomas que resumen un problema que se
llama "enfermedad infantil". Nuestro desarrollo político
organizado sigue estando en pañales porque llevamos años dando pasitos pa'lante, pasitos pa'tras,
construyendo y destruyendo casi a la misma velocidad y sin terminar de aprender
de nuestros propios errores. De todas formas este sarpullido infantil ha sido
igual en todas las sociedades coloniales y está también incentivado por el
colonizador. Recordemos, sin irnos geográficamente muy lejos, los procesos de
liberación de Marruecos o Argelia, en los que ese gusto imazighen
que mencionas por las kábilas o taifas existió, y muy
fuerte, hasta que el desarrollo de la lucha emancipadora obligó a acabar con
esas divisiones. Por eso creo que nuestro papel hoy es desarrollar las bases
fundamentales de esa lucha de liberación.
Continuando con ese tu "Punto 4", coincido contigo en
que la burguesía criolla ha parasitado sistemáticamente nuestra actividad
creadora, pero disiento de tu afirmación de que "la burguesía colonial
(ATI-CC), quienes sí tienen claras las claves de un pacto interclasista, pero
dominando ella a la clase trabajadora y colocándose interesadamente la chaqueta
y corbata del nacionalismo, que tal vez, quién sabe, en un futuro imprevisible
juegue en función de sus intereses al independentismo moderado", y
disiento por varios factores que te explicitaré por partes.
En primer lugar, creo que en Canarias, la "burguesía colonial -sensu stricto- es bastante limitada y unida a determinados
apellidos directamente descendientes de los conquistadores o de sus adláteres europeos, enriquecidos con los repartos de
tierras y esclavos canarios en la conquista
de nuestra patria, como Benítez de Lugo, López de Vergara, Porlier, del
Castillo, Sotomayor, Van de Walle, Fernández del
Campo, Monteverde, Manrique de Lara, Cólogan, Ponte, Sopranis, Lercaro, Grimaldi, del
Hoyo Solórzano, Ruiz de Vergara, Nava y Grimón, Massieu Van Dale, Peraza de Ayala, Bravo de Laguna... o a
títulos nobiliarios españoles como Marqués de La Florida, Marqués de San
Andrés, Marqués de Villanueva del Prado, Marqués de Bajamar, Marqués/a de Arucas, Conde de la Vega Grande, Conde de La Gomera... El
resto es, de hecho, una lumpenburguesía "criolla
y dependiente" que crece y medra a la sombra del poder colonial y sus
"dádivas" como la RIC o el puertofranquismo,
y al engodo de los "pelotazos" propiciados
por un desarrollo turístico desmadrado y que ahora aspira a convertirse en
burguesía intermediaria del neocolonialismo euro-gringo en nuestro Continente
Africano. Esta burguesía criolla no ha realizado ningún pacto interclasista,
es más, muchos de sus componentes son, en realidad, "desertores de
clase" que han roto toda amarra con sus orígenes proletarios y a los que
les viene al pelo aquello de que no hay peor cuña que la del mismo palo. Ni
"interclasista" ni "nacionalista". Es una burguesía rapaz y
depredadora que no se ha puesto ni chaqueta ni corbata nacionalista sino que ha
comprado, en el pasado y ahora, a una serie de ex-militantes independentistas
que todos conocemos, lo que -junto con la falta de reacción por nuestra parte
que lo hemos permitido- les facilita el disfraz de nacionalistas sin necesidad
de asumir ninguno de nuestros postulados y a la que, por otro lado, la
conversión, dentro del sistema económico liberal-capitalista, de los sindicatos
en sucursales españolizantes de asesorías laborales,
dan esa falsa ilusión de un supuesto "interclasismo nacionalista" que
encandila a algunos independentistas que, como tu mismo aportas en este
apartado, creen ver en los editoriales de El Día, no el canto de sirena
de un feroz insularismo travestido en un pseudonacionalismo,
sino una posibilidad de que, en el futuro, juegue a un "independentismo
moderado" -que me pregunto que diantres será
eso- en función de sus intereses económicos.
No, amigo José Tomás, y ese creo que es el error del planteamiento de
un "interclasismo independentista". La burguesía criolla no
tiene, hoy por hoy y como clase, ninguna intención independentista, y si
algún miembro aislado de la misma
tuviera esas veleidades siempre podría organizarse políticamente en esa
dirección. Mi opinión es que, como ha sucedido en procesos anteriores, solo
arribará a la orilla de la Independencia y de la República Canaria cuando las
organizaciones de las clases más afectadas por la dependencia, la izquierda en
suma, de esta colonia le haga inviable seguir medrando de las migajas que
recibe por su doble papel de intermediario y de colchón amortiguador. Por esa
razón, y sin que eso obste para que los compañeros que crean en la posibilidad
-para mi inexistente- de arrastrar a esa burguesía desde posiciones
interclasistas a un proceso emancipador, sigan intentándolo por enésima vez en
nuestra historia, creo que la vía de avance única posible, hoy por hoy, es la
aglutinación y el refortalecimiento de la izquierda
nacional canaria sin la que es impensable alcanzar la independencia. Cuando
ese camino se esté recorriendo con la suficiente fuerza ten por seguro que la
burguesía criolla dependiente se subirá, una vez más, al carro de la historia,
pero hasta ese entonces tenemos que ser nosotros, las clases populares, las que
tiremos de él.
Ya metidos en faena sigo con tu Punto 5. Aquí mi desacuerdo con
tu visión de la historia es rotundo. Rechazo totalmente tu afirmación de que "El
pueblo canarión ha demostrado una vez más desde la
época de la invasión y la conquista castellana del siglo XV, su doble condición
de, por un lado adulón y pelota del poder centralista español, y por otro lado,
enemigo acérrimo del pueblo tinerfeño o chicharrero" basándote para la
primera parte de tu afirmación en el papel histórico de Fernando Guanarteme. Tenerife-Achinech
tuvo sus bandos de guerra y al Kebehi Bechomo o a Achimenchia Tinguaro, por poner solo dos de nuestros héroes
históricos, pero también tuvo sus bandos de paces con su Añaterve,
como, en la otra cara de la moneda, en Tamarán, al
lado de Tenesor Semidán
están un Bentejuí y el Faycan
de Telde. En todas las islas encontramos a uno de nuestros antepasados que
abrió las puertas al colonialismo, y si Fernando Guanarteme
ayuda a los españoles en la conquista de Achinech,
también Guadarfía de Titeroygakat,
ya bautizado como Luis de Guadarfía, participa en la
de Erbani o Mahorata que,
además, se logra por la actuación de Tibiabin, como
la de Hero lo es por la de Augeron,
y si en Benahoare tenemos a Bentacayre,
a Jariguo, Garehagua o Atanausú no es menos cierto que nueve de los doce cantones
pactaron paces con el de Lugo y que la traición española a Atanausú
se logra por la intervención del benahorita y primo
de Atanausú, Juan de Palma. Solo en Gomera, donde no
hubo en sentido lato, conquista española, encontramos a un Hautakuperche
y -solo hasta cierto punto- a un Hupalupa sin la
contrapartida del colaboracionismo, aunque también Hernán Peraza "el
Viejo" se había establecido en lo que es hoy San Sebastián por un pacto de
colactación con el cantón de Hipalan.
Esto no ha sido privativo de la invasión y conquista de nuestra patria. Ha
ocurrido en todas las culturas y los pueblos que se han enfrentado al fenómeno
de la colonización en la edad moderna, desde Incas o Aztecas
a los de Malí, Ghana o Shongai. De todas formas,
tanto los Fernando de Guanarteme,
Añaterve, Guadarfía o Augeron como los Atanausú, Bentejuí, Benchomo o Hautakuperche
con sus honras y sus deshonras son nuestros antepasados, unos para imitarlos y
otros para aprender de sus errores.
Respecto a tu idea, también del Punto 5, de que "el pleito, el enfrentamiento
y la lucha fraticida entre chicharreros y canariones
no ha cesado, hasta el punto que el pueblo canarión
vota siempre contra Tenerife, contra el chicha, es decir si en Tenerife votan
CC en Las Palmas no votan CC. En cada isla las burguesías respectivas defienden
sus intereses económicos y políticos a través de opciones partidistas
distintas" mi opinión personal
es que la lucha entre burguesías insulares no deja de ser una pelea de quíqueres controlada por el gallo de pelea -el colonialismo
español-, que pone el orden en el gallinero cuando lo cree preciso. Efectivamente
ha existido un enfrentamiento tradicional entre ambas pero no forzosamente por
encuadrarse en partidos diferentes, sean metropolitanos (PP y PSOE) o sean
criollos (CC y NC). Pueden enfrentarse en el seno del mismo partido, como
sucedía en el franquismo, sin ir más lejos, siempre que sus intereses sean
divergentes, como el que ha enfrentado un modelo de agricultura de exportación y
proteccionista con el comercial-importador que no tiene, en ningún caso, que
centrarse solo en una isla determinada y, que para más inri,
ambos van convergiendo en el de explotación desmesurada del territorio que hoy
impera en toda esta colonizada nación. También en esto tenemos que hacernos los
independentistas una severa autocrítica por haber permitido, de una u otra
forma, que el ”pleito” siga existiendo, siga siendo un arma colonial y que,
incluso, lo hayamos bastantes veces reproducido en nuestras propias
organizaciones.
Hablando de eso, recuerdo el permanente enfado de D. Tomás Quintana
(padre) cuando alguien le decía que era de “Las Palmas”, aclarando
seguidamente que era de Tejeda, tierra de colingos, y por lo mismo de Gran Canaria, pero no de Las
Palmas, aunque D. José Rodríguez se pique por ello y haga una editorial al
respecto. Por cierto, yo soy lagunero pero no chicharrero ni chicha.
Chicharrero en nuestro lenguaje isleño es solo el habitante o nacido en Santa
Cruz. Recuerdo que, de niño, le cantábamos a los "veraneantes" que de
la capital subían a La Laguna en el estío: "Chicharrero, pan de a
cuarto/ come tripas de lagarto" y ellos nos respondían con un "Lagunero,
santurrón/ come tripas de ratón", que, a su vez, nosotros
transformábamos en "cachos de turrón", en lugar de las poco
apetitosas tripas de ratón, antes de dirimir el resultado en una guirrea de piedras con mutuos descalabros.
Para terminar, apreciado compatriota, te diré que creo que el debate es,
en este momento, una tarea fundamental que tenemos que abordar en serio los
independentistas para avanzar hacia el fin estratégico que nos unifica: la Independencia,
y ese debate no se agota de una sola vez, así que, como te dije la vez
anterior, Ar timlilit,
que son señas de volver.
Gomera a 2 de julio de 2007