RAÍCES DE BEJEKE

ARCHIPIÉLAGO E ISLA

Félix M. Arencibia

Hoy el olor de las lluvias ansiadas se esparce sobre los cielos de nuestro Archipiélago Canario. Oramas, mientras, recuerda los tiempos de su infancia, las guirriadas con piedras entre los chiquillos de los barrios colindantes. Luego venía la reconciliación con una luchada o un partido de fútbol. Había una rivalidad, al igual que pasaba entre municipios cercanos. Esto hasta cierto punto le parece natural, no se va a competir con quien está lejos y no se conoce. Lo anterior le lleva a reflexionar sobre lo que se ha dado en llamar el pleito insular. Esa competitividad entre las distintas islas que forman nuestro Archipiélago. Ello, que es hasta cierto punto puede ser lógico, lo han aprovechado algunos políticos, empresarios y medios de comunicación para sembrar endofobias entre los habitantes de las distintas islas, en beneficio de sus intereses personales o de su grupos económicos.

En esta temática hay dos términos que se contraponen: archipiélago e isla. Se oponen y a la vez se convergen. Archipiélago según el Diccionario de la Real Academia Española es: conjunto, generalmente numeroso, de islas agrupadas en una superficie más o menos extensa de mar. En cambio isla es: porción de tierra rodeada de agua por todas partes. Nos pueden parecer divergentes: isla, unidad territorial; archipiélago, conjunto de islas dentro de una unidad marítima. Sin embargo, ambos conceptos son interdependientes, archipiélago define la unidad superior que ensambla a las islas en un mismo mar.

A pesar de ello, se han creado una serie de pleitos, muchas veces artificiales. Los de Gran Canaria y Tenerife se quejan de lo mismas cosas, todo se lo llevan para la de enfrente. Las islas menos pobladas, y no islas pequeñas o periféricas como quieren un poco denostarlas, son las que muchas veces tienen verdaderos problemas de incomunicación y carestía de la vida. La división en provincias es una etapa histórica superada y que algunos quieren recuperar con lo de la doble autonomía. Existen políticos que han contribuido con sus declaraciones y decisiones irresponsables a que nuestras Islas no afronten juntas los graves problemas que les aquejan.

Nuestro Archipiélago, aunque les pese a algunos, está unido por un mismo origen, una historia común, una geografía, un clima, una problemática semejante… Por ello tenemos que aunar esfuerzos para afrontar un futuro de progreso, libertad y paz. El emigrante casi siempre tiene una visión más equilibrada de nuestra realidad isleña. En el extranjero carece de importancia el que se sea de una isla u otra, pues son conscientes de lo mucho que comparten. Oramas, al igual que nuestro poeta Francisco Tarajano, desea: "Que el bienmesabe del amor / y la fraterna tafeña / y el maternal arrorró / nunca, nunca se pierdan. / ¡Ah, si un beñesmén de unión / se cosechara en mi tierra".

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