VENEZUELA FRENTE A LA ARREMETIDA FASCISTA (IV)
Andrés García Montes
Imperiosa Necesidad de Sacar a Chávez del Juego
Tal como hemos visto la hegemonía del imperio está en entredicho y esto se presenta cuando está pasando por una crisis estructural tan amplia y extensa que toca y sacude todos los estamentos que le componen, desde lo económico hasta el desprestigio internacional, desde lo financiero hasta la duda de su poderío bélico humillado todos los días por el heroico pueblo irakí. Frente a esta realidad se alza el ejemplo de la Revolución Bolivariana y el liderazgo del presidente Chávez que se expande a velocidad apabullante, que tienen que detener ya que día a día toma mayor auge y se va consolidando principalmente en el lugar donde más le duele, la América Latina, la zona más necesaria para el suministro de las materias primás para su industria, amén de su principal mercado de consumo, ¿ como librarse de Chávez?. Según mi modesta opinión cuatro opciones son las más factibles, del conjunto que puedan señalarse, ellas son: El magnicidio, (asesinato de Chávez), fabricar un enfrentamiento entre Venezuela y Colombia, una invasión directa y provocar un proceso de desestabilización que le permita la aplicación de la Carta Democrática de la OEA. Analicemos aunque sea en forma superficial cada caso, su crítica situación en este momento histórico y la correlación de fuerzas en el ámbito internacional, creo que asi lo requiere.
El Magnicidio: Pareciera que no es difícil asesinar al presidente Chávez, dada sus características, noble, bonachón, desprejuiciado, dicharachero, confiado, con un sentido muy bajo de la desconfianza, pero el problema no es asesinarlo, sino las consecuencias que pueden derivarse de un acto como el señalado. El fantasta del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán hace su presencia apenas al inicio de la reflexión, pero ese fantasma en este momento viene acompañado de muchos agravantes que no existían en 1,948, cuando le asesinaron. Lo primero que surge es que a Gaitán no le dieron tiempo a ampliar y consolidar su liderazgo y sin embargo, ha generado más de 50 años de una guerra civil que el pueblo colombiano ha pagado muy caro y aun no se vislumbra una solución. ¿Qué podría generar un liderazgo tan profundo, no solo en Venezuela sino en el resto de la América Latina, del asesinato de Chávez?, ¿cuál sería la respuesta de este subcontinente frente a los importantes intereses estadounidenses en la región?, ¿cuál sería la capacidad de respuesta de estos pueblos ayudados, dirigidos y organizados por la elevada conciencia y las guerrillas colombianas con sus 50 años de experiencia?. No sería exagerado decir que la América Latina que vive momentos críticos y difíciles con una conciencia muy elevada estalle, convirtiéndose en una hoguera que le queme definitivamente las manos al imperio y termine alzándose libre y soberana, condicionando la venta de sus materias primás y comprando a quien mejor le venda. Esto entre otras cosas que denota que el problema puede escapársele de las manos y puede resultar que el remedio pueda ser peor que la enfermedad. A lo dicho puede tildársele de especulación, pero lo que no puede negarse es que es factible que se de, sino en toda su extensión, al menos en parte. Por lo tanto, no parece un acto aconsejable, pues, entre otras respuestas, puede surgir otro liderazgo que al menos enfrente la tormenta.
Fabricar una Guerra entre Venezuela y Colombia
El capitalismo no conoce otra solución a la crisis de supurproducción que la guerra, tal como lo demuestra la I y II Guerras Mundiales, así que la crisis del sistema social imperante encuentra allí su salvavidas, pero si esto lo llevamos al problema que nos ocupa, esa guerra no solo enriquecerá a los perros de la guerra y la industria armamentista, sino que le permitirá a los Estados Unidos hablar de traer la paz a los pueblos de Venezuela y Colombia cuando un ejército conformado por varios países mandado y dirigido por ellos y en forma "legal" sustituir a Chávez por cualquier servil, mediante la aplicación de la Carta Democrática de la OEA. Pero puede que el fenómeno evolucione de otra forma y el problema se le escape de las manos y el ejército popular se organice al calor de los nuevos vientos que soplan con la ayuda de la guerrilla colombiana y esto se convierta en un nuevo Irak.
De todas formás, que esto está en sus planes, lo denuncia el caso Granda. Como se recordará Granda vivía en Venezuela y se le atribuye que era una especie de Ministro de Relaciones Exteriores de las FARC, el principal grupo guerrillero de Colombia. En una descarado provocación violatoria de la soberanía venezolana, donde es prácticamente imposible desconocer la intervención de la mano del imperio, este señor es raptado por agentes de seguridad colombianos con el visto bueno de algunos agentes venezolanos comprados con los dólares de la Cía y llevado a Colombia. Esto como es lógico generó un fuerte impase a nivel de ambos gobiernos, la maniobra del imperio y sus lacayos a ambos lados de la frontera quedó al descubierto, pero estas maniobras que pretendían probar las condiciones para generar un posible enfrentamiento no contaron con los profundos cambios evolutivos que se siguen dando en América Latina, tal como quedó demostrado en la reacción de los pueblos de Colombia y Venezuela que vieron claro la maniobra tal como lo demostró el intenso cambio de mensajes de hermandad y convivencia provocada por esta sucia maniobra, los resultados fueron tan adversos y peligrosos para los fines que perseguían que el Departamento de Estado ordenó al presidente colombiano que viajara a Caracas a dar una respuesta al presidente Chávez. Así se zanjó el impase que demostró hasta la saciedad que las condiciones objetivas y subjetivas no estaban dadas para una aventura de esta índole. Aunque el hecho de no haber reclamado por parte del gobierno venezolano la devolución de Granda a Venezuela, da pie para hacer otra posible lectura de este caso. De todas formás parece que por ahora esta salida no es aconsejable.
La Invasión Directa
Un acto de esta índole en el momento histórico que estamos viviendo precedido de las repudiadas invasiones basadas en las escandalosas mentiras que sirvieron de base a las monstruosides contra países inocentes como Afganistán e Irak y como si fuese poco, efectuar ese acto contra un país que como Venezuela pertenece al Mundo Occidental y contra el presidente más y mejor legitimado del mundo, aun admitiendo que los intereses que se mueven detrás de esto no conocen moral ni escrúpulos, les es muy difícil montar el Show que justifique tal atrocidad. Si a lo dicho le sumamos el enorme desprestigio que las otras aventuras le han traído y las posibles reacciones en zonas tan sensibles y azotadas por profundas crisis como la que castiga a América Latina y en área más caliente de la misma como Colombia y su área de influencia, donde actúan las guerrillas más y mejor organizadas del mundo, frente a un pueblo y a un ejército que ya demostró poseer un alto grado de conciencia como el venezolano que a no dudarlo esta dispuesto a desarrollar en caso de una invasión una guerra asimétrica, con un ejército que el proceso de desarrollo histórico a depurado, sacando la parte más reaccionaria, con un liderazgo en Latinoamérica como nunca antes se había visto, si el mundo quedó encadenado por gigantescas manifestaciones de repudio cuando la invasión a Irak. ¿Qué podría pasar con una intervención a Venezuela donde no hay un Hussein?, ¿Cuál sería la reacción de la OPEP, donde Venezuela ejerce un sólido liderazgo?. Son muchas las incógnitas que se levantan ante un demencial acto como el que tratamos. Aunque tampoco debemos olvidar el descomunal peso que ejerce sobre el apetito desbocado del imperio las enormes riquezas de Venezuela y la imperiosa necesidad que el imperio tiene de ellas, pues los más de 300 mil millones de barriles de petróleo que guardan sus entrañas, los más de 140 trillones de pies cúbicos de gas, las existencias de hierro, bauxita, oro, plata, platino, uranio, que guarda el Escudo Guayanés, madera, aguas dulces, tierras muy fértiles, etc., etc. Pero con todo, no hemos dicho lo que quizá pese más en esto momento histórico y que va a ser una realidad inevitable. Venezuela es el cuarto productor de petróleo de la OPEP, la invasión a Irak elevó de menos de 30 dólares a 70 el barril de petróleo, no es aventurado afirmar que una intervención en Irán o en Venezuela lleve su precio por encima de los 120 dólares. Esto no lo soporta la economía mundial y en este caso los gringos tendrán que enfrentar no un país, sino al mundo. Creo que con lo dicho basta y sobra para dejar muy claro que esta salida no parece la más ideal para salir de Chávez, al menos en este momento.