ASAMBLEA POR LA INDEPENDENCIA

La perversión del lenguaje es cada vez más frecuente en determinados sectores de la sociedad, utilizándose especialmente por un sector de los políticos y medios de comunicación con la intención expresa de confundir, por no utilizar calificativos más duros, a la opinión pública.

Tenemos ejemplos recientes en las denominadas guerras preventivas, destrucción de Yugoslavia y Afganistán bajo el paraguas de la OTAN, o la destrucción de Iraq en nombre de la "democracia" y de la "libertad", de tal forma que es ahora frecuente oír ¿informaciones? televisivas, de la CNN en español, por ejemplo (del grupo PRISA, así como la SER y el diario El País) hablar de las acciones de los terroristas cuando se refieren a la Resistencia contra la barbarie fascista.

Algunos de los políticos que nos ha tocado padecer en la sufrida colonia canaria nos hablan de progreso cuando urbanizan hasta el último rincón de nuestro territorio, de nuestro solar en el sentido del medio en el que vivimos, nos hablan del desarrollo sostenible a lo que es imposible de sostener, nos hablan de democracia cuando convocan elecciones en las que hay que obtener un 30 por ciento de representación para conseguir representación parlamentaria.

Sin embargo los idiomas en general, las palabras y los conceptos en particular, pueden ser muy precisos. Lo entenderemos mejor con algunos ejemplos:

Asamblea es una reunión numerosa de personas convocadas para algún fin. Se define también como cuerpo deliberante.

Deliberar consiste en meditar detenidamente el pro y el contra de una decisión antes de tomarla. También decidir o resolver una cosa con premeditación. Discutir un asunto en una junta o asamblea.

Si repasamos ambos conceptos subyace bajo ellos una idea precisa y es que tienen capacidad de decisión. De lo contrario no se trataría ni de una asamblea ni de un acto de deliberación, dado que la asamblea se convoca con algún objetivo, al igual que se delibera con un fin concreto.

Cuentan que cuando murió Lenin el demonio estaba en el infierno pasando lista a los nuevos condenados, lista de la que formaba parte, como no, el camarada Lenin. Como no aparecía por ningún sitio el demonio envió un emisario al cielo, por si por alguna confusión Lenin estuviera allí. El emisario llegó a las puertas del cielo y fue el mismo San Pedro quien abrió la puerta.

¿ Está Lenin aqu? preguntó el enviado.

¡Camarada Lenin! Contestó San Pedro ¡Y déjese de dar la lata que estamos en Asamblea1 Añadió.

Las palabras pueden ser más o menos precisas. Un ejemplo lo tenemos en la palabra soberanía, pues tan soberano puede ser un pueblo como la propia monarquía borbónica o alhajita.

Mucho más precisa desde luego resulta la palabra independencia.

Independencia es la falta de dependencia. Situación del individuo, Estado, etc., que por no depender de otro goza de libertad. Entereza, firmeza de carácter.

Es un derecho humano fundamental, tanto de los pueblos en general como de los individuos en particular, hasta tal punto que la Organización de las Naciones Unidas ha recogido el derecho que los pueblos colonizados, como Canarias, tienen a la independencia en una Resolución, que podemos leer en la siguiente dirección de internet:

Resolución 1514 de la ONU sobre la independencia de las colonias

Los propios estado colonizadores saben de la importancia de la independencia y así, por ejemplo, España la recoge en el artículo 8 de su constitución, dándole, muy a su manera, el siguiente tenor literal:

"Las Fuerzas Armadas, constituidas por los Ejércitos de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España..."

Aunque es papel mojado, pues España ratificó la Resolución 1514 de la ONU citada anteriormente, haciendo nulo de pleno derecho el artículo 8 de la constitución, contrario al derecho internacional. Los españoles pretenden ser los únicos nacionalistas, no sólo negando, sino intentando demonizar e incluso criminalizar a los nacionalistas de otros pueblos.

Dentro de la precisión de los idiomas destaca especialmente el inglés. Como ejemplo tenemos el artículo THE, usado en singular y plural, en todos los géneros. Es proverbial la precisión con la que en este idioma se definen los conceptos.

Más preciso aún que el inglés resulta el idioma de nuestros antepasados. Lo veremos con un ejemplo: la construcción del femenino.

Los femeninos comienzan y terminan, generalmente, en T, así por ejemplo serían femeninos las siguientes palabras de todos nosotros conocidas:

Taburient, Tazacort, Tacoront, Teguest ( masculino Iguest), Titerroygacat, Tigalat, Tafuriast, Taginast,... El idioma constituye el más valioso patrimonio de un pueblo.

ElGuanchePress, 1 julio 2005